25 may 2020

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banda criminal

Desarticulado un "peligroso" grupo de aluniceros que llegó a agredir a policías y a circular a 226 km/h

Asaltaban establecimientos para robar la recaudación y vehículos de alta gama

El Periódico / Agencias

Tres agentes de Policía Nacional en la Plaza del Sol de Madrid.

Tres agentes de Policía Nacional en la Plaza del Sol de Madrid. / JESÚS HELLÍN (Europa Press)

La Policía Nacional ha desarticulado un "peligroso" grupo de aluniceros que actuaban con "extrema violencia" por toda la Comunidad de Madrid y en puntos de la provincia de Toledo, llegando incluso a agredir a varios agentes en una de sus huidas o circular a 226 kilómetros por hora por la M-30.

Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, se ha detenido a los cinco jóvenes integrantes de la banda, con edades comprendidas entre los 20 y 27 años, y a los que se les imputa una treintena de hechos delictivos, como asaltos a establecimientos para robar la recaudación y el robo de 11 coches de alta gama.

Además, en su 'modus operandi' obraban con muchas medidas de seguridad para eludir la acción policial, utilizando vehículos a nombre de terceros o alquilados y también contaban con 'aguadores' que vigilaban la zona lo que complicaba "enormemente" las tareas de investigación.

Robos con fuerza

La investigación se inició a mediados del pasado mes de agosto al detectar un aumento en los robos con fuerza en establecimientos comerciales de la Comunidad de Madrid. Los agentes, tras analizar toda la información y después de varias pesquisas, comprobaron que existía un grupo criminal formado por seis jóvenes los cuales se alternaban para cometer los robos perpetrados en ocasiones con dos vehículos de manera simultánea.

Primero sustraían vehículos de alta gama y gran cilindrada para actuar "siempre" en horario nocturno ocultando sus rostros con pasamontañas y prendas similares. Para acceder a los establecimientos utilizaban el método del alunizaje o bien el conocido como mazazo y, una vez que obtenían el botín, huían rápidamente del lugar.

La investigación comprobó también que tenían lugares de refugio, que contaban también con 'aguadores', colaboradores que advertían de la presencia policial y que dificultó localizarles. Dos mujeres del grupo eran las que realizaban labores de vigilancia cuando se estaban cometiendo los robos, trasladaban a los demás integrantes en los vehículos alquilados y así no levantaban sospechas si eran interrogadas por los agentes ya que simulaban ser pareja o un grupo de amigos.

Conducción temeraria

La Policía constató que eran "extremadamente violentos" ya que no dudaban en acometer contra los agentes como en uno de sus asaltos cometidos en la localidad toledana de Torrijos, donde en su huida llegaron a colisionar contra varios coches patrulla que establecían un control provocando daños materiales en los mismos y heridas leves a tres agentes.

En otra ocasión, tras ser sorprendidos en la localidad madrileña de Leganés después de cometer varios robos, vaciaron un extintor y una vez agotado el contenido lo arrojaron a los agentes de la Policía Nacional para evitar así ser alcanzados. Incluso agredieron en otro hecho delictivo a varios policías llegando a arrastrarles varios metros con el vehículo provocándoles lesiones graves por las que tuvieron que ser atendidos en centros hospitalarios.

Además, circulaban a una velocidad muy elevada poniendo en grave riesgo la seguridad del resto de los ocupantes de la vía. En una ocasión fueron captados por un radar de la M-30 a 226 km/h por lo que también se les imputa un delito contra la seguridad vial.

El pasado día nueve lograron la detención de los cinco integrantes del grupo. Todos ellos, de entre 20 y 27 años, han pasado a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de 11 robos con fuerza, 11 sustracciones de vehículos, dos delitos contra la seguridad vial, cinco delitos de daños, dos delitos de atentado y tres delitos de lesiones leves además de pertenencia a grupo criminal. 

Los investigadores han recuperado ocho vehículos valorados en 250.000 euros, extintores, diferentes útiles para los robos con fuerza, ropa de ocultación como pasamontañas y guantes y los aparatos que utilizaban para vencer los sistemas de seguridad de los vehículos.