08 abr 2020

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RIGOR CLIMÁTICO

Activado el Plan de los Efectos del Frío de la Comunidad de Madrid

El programa contempla medidas informativas para proteger el estado de salud de los madrileños frente a las bajas temperaturas de los meses de invierno

Europa Press

Ciudadanos abrigados con gorros y bufandas, en una imagen de archivo.

Ciudadanos abrigados con gorros y bufandas, en una imagen de archivo. / RICARD CUGAT

La Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Sanidad y la Dirección General de Salud Pública, activó el 1 de diciembre el Plan de Vigilancia y Control de los Efectos del Frío en la Salud de la Comunidad de Madrid. Este programa contempla medidas informativas para proteger el estado de salud de los madrileños frente a las bajas temperaturas de los meses de invierno, en los que se produce un aumento de la mortalidad debido sobre todo a enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

Además, pretende reforzar la coordinación de la red sociosanitaria en el desarrollo de acciones de intervención con los colectivos más vulnerables. Según ha informado el Gobierno regional en un comunicado, el Plan estará operativo hasta el 31 de marzo de 2020 y está dirigido principalmente a los grupos de población más vulnerable a los efectos del frío: personas mayores, recién nacidos y lactantes, enfermos crónicos, personas sin hogar e inmigrantes en situación de precariedad.

El objetivo es reducir las enfermedades asociadas a las bajas temperaturas, así como los efectos perjudiciales del frío intenso en la salud. Las bajas temperaturas agravan las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, los síntomas de las enfermedades reumáticas y favorecen los resfriados, las infecciones bronquiales y la gripe.

Para la coordinación con las instituciones que realizan actividades relacionadas con los objetivos de este Plan, se ha constituido una Comisión Técnica de Coordinación en la que participan técnicos de la Comunidad de Madrid de los servicios sanitarios, sociales, de Protección Civil, deportes y otras instituciones que desarrollan programas de intervención, como el Ayuntamiento de Madrid.

Dos niveles previstos

Desde el punto de vista de la salud pública, se establecen dos niveles para activar la alerta por ola de frío, en función de las temperaturas mínimas previstas desde los cuatro observatorios de la Agencia Española de Meteorología ubicados en la región madrileña.

El nivel 0 o Normalidad se establece cuando las temperaturas mínimas previstas para los próximos tres días superen o alcancen los -2o C. El Nivel 1 o Alerta se activa cuando la temperatura mínima prevista para al menos uno de los próximos tres días sea inferior a -2o C, momento en que se considera que hay un incremento del riesgo por ola de frío.

Consejos para el frío

Por otra parte, la Consejería de Sanidad aconseja, antes de salir a la calle, informarse de las previsiones meteorológicas. Ante bajas temperaturas, se recomienda utilizar prendas de abrigo resistentes al viento y a la humedad, y por debajo de estas prendas, cubrirse con varias capas de ropa no excesivamente ajustadas.

También es necesario protegerse adecuadamente la cabeza y las manos, por ser zonas sensibles y de mayor pérdida de calor, así como llevar calzado resistente al agua y antideslizante para evitar caídas (ante las placas de hielo), especialmente en el caso de las personas mayores.

Finalmente, hay que procurar permanecer seco, ya que la ropa mojada enfría el cuerpo rápidamente. En general, se recomienda estar pendiente de las personas que puedan estar en situación de vulnerabilidad ante el frío y, en caso que sea necesario, contactar con el 112 o los servicios sociales de su Ayuntamiento o Centro de Salud.

Campaña de vacunación

Además, Sanidad recuerda que todavía está operativa la campaña de vacunación frente a la gripe, recomendable para personas mayores y enfermos crónicos. También puede ser necesaria la vacunación contra el neumococo, un agente responsable de muchas neumonías, para lo cual hay que consultar en el Centro de Salud.

La Comunidad recuerda que se debe tener suma precaución con las estufas de leña y gas para evitar riesgos de incendios o de intoxicación por monóxido de carbono, asegurando que funcionan correctamente antes de ponerlas en marcha y de que las salidas de aire no están obstruidas. Para garantizar una adecuada protección en el hogar es suficiente mantener una temperatura de 20 a 22 grados, con buen aislamiento térmico.