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en una finca de el pardo

Declaran culpable de asesinato al acusado de matar a un joven de Rivas

No se califica el crimen de homicidio como pedía la fiscalía puesto que mató a la víctima por sorpresa y no pudo defenderse de su agresor

El Periódico / Agencias

Fachada de la Audiencia Provincial de Madrid.

Fachada de la Audiencia Provincial de Madrid. / Europa Press

Un jurado popular de la Audiencia Provincial de Madrid ha declarado a Javier Ceballos culpable del asesinato de un joven de Rivas en agosto de 2016, así como de un delito de profanación del cadáver por deshacerse del cuerpo en una finca de El Pardo.

Así consta en el veredicto, al que ha tenido acceso Europa Press, del juicio celebrado contra cuatro acusados, de los que solo uno ha resultado exonerado por los miembros de Jurado. Se libra de la condena la expareja de uno de los procesados, que había sido acusada de encubrir el crimen al ayudar supuestamente a trasladar el cuerpo, un hecho que no ha sido probado.

Los hechos se produjeron en la madrugada del 10 de agosto de 2016 cuando el asesino y su víctima se encontraban en un piso de Rivas. Tras una discusión, se produjo el crimen. El autor confeso habría pedido ayuda para deshacerse del cuerpo, que fue quemado y esparcido por una finca de El Pardo.

Condena por asesinato 

En contra de la solicitud del fiscal de calificar el crimen de homicidio, el Jurado Popular ha declarado a Ceballos culpable de asesinato, tal y como solicitaba la familia de la víctima. Su abogado, Jaime Sanz de Bremond, ha mostrado a Europa Press su satisfacción por el hecho de que los ciudadanos que componen el tribunal hayan dado por probado que la víctima no pudo defenderse de su agresor y lo "mató por sorpresa".

La acusación particular reclama que se le condene a 25 años de prisión, mientras que la fiscal y su defensa rebajan la pena a 15 años por un delito de homicidio. En su declaración, el autor confeso admitió el crimen, pero alegó que lo hizo en defensa propia después de que el fallecido no se quisiera ir de su casa tras una noche de consumo. Además, negó haber descuartizado y quemado el cadáver.

Sin embargo, el Jurado no cree su versión y determina que lo mató por sorpresa, algo que siempre ha defendido la familia ya que el joven era una persona corpulenta y aficionado a las artes marciales. Además, le culpa de haberse deshecho del cuerpo, que hasta ahora no ha aparecido.

Culpables por encubrimiento 

En su veredicto, el jurado también ha tenido en cuenta que el autor no presentaba herida, contusión o señal alguna cuando después de los hechos se fue al Campello (Alicante) con su entonces pareja. Los miembros del Jurado tenían que deliberar también sobre si Francisco G., alias Paco El Loco, encubrió el crimen y si le ayudo a descuartizar el cuerpo. El Jurado le declara culpable de encubrimiento, pero no de profanación del cadáver.

Asimismo, considera también que David Tena, el dueño del piso donde se cometió el asesinato, encubrió el crimen. En su declaración, el acusado esgrimió que Javier Ceballos le comentó que no hablara de lo sucedido en su casa, alegando miedo insuperable. Según la Fiscalía, sobre la 01.00 horas del día 10 de agosto de 2016, Javier C. se encontraba en una vivienda de Rivas Vaciamadrid, junto a la víctima, momento en el que se originó una discusión entre ambos.

En el transcurso del mismo el acusado "haciendo uso de un instrumento cortante dio muerte" a la víctima, "derramándose toda la sangre del cuerpo por el suelo y las paredes de la vivienda, y causándose el acusado una herida cortante en la mano izquierda". Dos horas más tarde se personó en la vivienda David T., quien compartía domicilio con C., pero no pudo acceder porque el otro acusado había puesto las llaves desde dentro de la casa en la cerradura.

Cuando le abrió la puerta C. estaba en calzoncillos y ensangrentado, mientras que el cadáver de A.P. yacía en el suelo de la cocina "boca abajo y arropado con una manta". Además, las paredes y el suelo de toda la vivienda estaban cubiertas de sangre, "marchándose momentos después al pedírselo Javier C., dejándolo en la vivienda mientras limpiaba la sangre y se deshacía del cadáver, no poniendo los hechos en conocimiento de la Policía".

Tras limpiar parte de la sangre de la vivienda, Ceballos llamó a Francisco G. para que acudiera a la vivienda. Una vez allí y teniendo conocimiento de lo ocurrido procedió junto al otro acusado a limpiarla sangre, "para a continuación trasladar los trozos del cadáver a la finca sita en el Camino Valdecerveras parcela 201 de las Colmenas, El Pardo (Madrid), donde tras rociarlo con gasoil lo prendieron fuego y tamizaron las cenizas, no quedando restos del cadáver".