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SALUD LABORAL

Metro detecta una nueva pieza con amianto en dos modelos de trenes

El suburbano madrileño ha encontrado el material nocivo en las juntas y arandelas de las unidades 5000 y 2000

Europa Press

Etiqueta advirtiendo de la presencia de amianto en un convoy del Metro de Madrid. 

Etiqueta advirtiendo de la presencia de amianto en un convoy del Metro de Madrid. 

Metro de Madrid ha detectado otra nueva pieza con amianto en trenes, unas juntas y arandelas de las válvulas solenoides que se montan en las unidades de dos modelos de trenes diferentes, los más antiguos que permanecen en la compañía.

La compañía ha comunicado el hallazgo a los trabajadores por medio de una circular fechada este viernes, 5 de abril, a la que ha tenido acceso Europa Press, y que sigue el mismo modelo de otras comunicaciones anteriores, donde ya se detalló la presencia de asbesto en otras piezas de los vehículos.

El área de Mantenimiento del suburbano ha detectado estas piezas en las unidades de los modelos 5000 y 2000 y ha explicado que ante la imposibilidad de acotar en qué electroválvulas se encuentran montadas estas juntas de comercialización anterior al 2002 y, por tanto, susceptibles de contener amianto, se determina que "todas las electrovávulas definidas en la circular" tengan la consideración de afectadas.

Al menos, añade la compañía, hasta que en "un mayor análisis, estudio y caracterización de esta afección pueda determinar el acotar en qué unidades no se integran estas juntas y arandelas".

Anteriores hallazgos

En los dos últimos meses, Metro de Madrid informó del hallazgo de piezas concretas con amianto. En febrero afectaba a algunas unidades de la serie 7000 y 8000, concretamente en una junta que se encuentra dentro de un compresor neumático y auxiliar y en otra situado en la bomba de accionamiento de pantrógrafo dentro del armario neumático de la cabida de conductor.

Esto se debía a que el compresor y la bomba de estos trenes proceden de trenes modelo 2000trenes más antiguos y en los que ya se había registrado elementos con asbesto. Por tanto, no era "de origen" dado que procede de piezas que se han utilizado para los trenes más viejos que ya contenía este material y que son "compatibles e intercambiables" para estas unidades.

La presencia era "residual" y que no se paralizaba por tanto la circulación de estos trenes, dado que no existe riesgo de exposición para trabajadores y usuarios. Este fenómeno (utilizar piezas compatibles de modelos antiguos) se conoce coloquialmente entre los servicios de mantenimiento de Metro como 'canibalismo'.