17 feb 2020

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Galería de arte

Urroz abandona ARCO tras nueve años como director y cinco como subdirector

Durante su trayectoria, se ha enfrentado a retos como la crisis económica y polémicas por las obras expuestas

El Periódico / Agencias

El director de ARCO, Carlos Urroz. 

El director de ARCO, Carlos Urroz.  / Ángel Díaz (EFE)

Carlos Urroz afronta esta semana su última edición al frente de ARCOmadrid y pasa así el testigo a Maribel López, con quien compartirá el mandato en esta edición, tras nueve años como director y cinco como subdirector, en los que se ha tenido que enfrentar a retos como la crisis económica y a polémicas como la retirada de la obra 'Presos políticos' el pasado año, a lo que se suma el salto de la feria fuera de las fronteras españolas con ARCOlisboa.

La edición del 2018 fue, junto a los peores años de crisis, la más dura de su trayectoria. Cuando la galería no había abierto sus puertas, los medios de comunicación se hicieron eco de la presencia de la obra 'Presos políticos', realizada por Santiago Sierra, que exhibía la galería Helga de Alvear y en la que se mostraba a algunos políticos encarcelados por su relación con el referendum del 1-O.

La dirección de Ifema decidió retirar la obra antes de que la feria abriera sus puertas de manera oficial y la decisión causó una polémica que obligó a la organización a rectificar. Meses después, ARCOmadrid anunció la marcha de Urroz y el director aseguró que su decisión no tenía nada que ver con esta polémica, en la que él siempre defendió la libertad de expresión.

ARCOlisboa

Más allá de las polémicas, en la trayectoria de Urroz al frente de ARCOmadrid destaca el hecho de haber llevado el nombre de la feria más allá de las fronteras españolas gracias a ARCOlisboa, una sucursal que se celebra en el mes de mayo en la capital lusa desde el 2016 y que se presenta en el mercado internacional como una "feria boutique", tal y como la describe Urroz.

El codirector de ARCOmadrid siempre se ha referido a esta feria como un encuentro "sexi" en el que, a pesar del ruido mediático, "no siempre la obra que más grita es la que mejor canta", tal y como ha señalado recientemente con motivo de la 28 edición.

Urroz se estrenó en el 2011 con la celebración de la 30 edición de la feria, que incorporó como novedad la sección 'Opening', abierta a proyectos galerísticos europeos con una antigüedad inferior a ocho años.

Si bien su primera feria como director fue tranquila, la segunda no estuvo exenta de polémica. En el 2012, la galería catalana ADN exhibió la obra 'Always Franco', de Eugenio Merino, que reproducía una escultura del dictador dentro de una máquina de refrescos, y la Fundación Francisco Franco no tardó en acercarse al stand y tomar fotografías para demandar a su autor.

Crisis económica

Otra de las dificultades a las que Urroz ha tenido que hacer frente ha sido la crisis, que frenó las compras privadas así como las de algunas instituciones públicas. También ARCOmadrid sufrió las consecuencias de la recesión y en el 2013 tuvo que afrontar su 32 edición con un presupuesto "más ajustado", tal y como reconoció el propio Urroz.

Además, en aquella edición los coleccionistas y galeristas afrontaron una dificultad añadida a la crisis: la subida del IVA al 20% que el Gobierno había aprobado unos meses antes y que Urroz criticó por afectar tanto a las galerías como en general al mercado del arte.

En el 2014, apenas unos días antes del comienzo de la 33 edición de ARCOmadrid, el Gobierno anunció una bajada del IVA en el arte que el sector recibió en un primer momento con alegría y que, sin embargo, el Ejecutivo matizó: el descenso del 10% al 20% se aplicaba solo en la primera compraventa de objetos de arte, y no en las sucesivas operaciones, lo que desanimó a los galeristas.

La 34 edición de la feria internacional de arte contemporáneo arrancó como un encuentro maduro en el que aparentemente la sorpresa no iba a hacer acto de presencia. Sin embargo, a pesar de hacerlo tarde, la obra más controvertida apareció: un vaso de agua lleno a la mitad, del artista cubano Wilfredo Prieto, se vendía en la galería Nogueras Blanchard por 20.000 euros e invitaba al visitante a recapacitar sobre el arte conceptual.

Si bien el arte conceptual fue el protagonista en el 2015, en el 2016 la atención se centró en la performance. La galería británica Marian Goodman acercó a la feria española la pieza 'El beso', de Tino Sehgal, en la que dos amantes se besaban en una casi total oscuridad, lo que reclamó la paciencia y dedicación por parte de la persona que se adentraba en el habitáculo en el que se desarrolló.