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Vigilancia del río Manzanares

Madrid niega una plaga de mosca negra

Los técnicos de Medio Ambiente y Salud del Ayuntamiento garantizan la "normalidad" de las picaduras registradas

El Periódico / Agencias

Ejemplar de mosca negra.

Ejemplar de mosca negra. / Wikimedia

Técnicos de las Áreas de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad y Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid han mantenido una reunión con profesionales de la Comunidad de Madrid en la que se ha corroborado que no existe en la ciudad una plaga del insecto conocido como mosca negra.

Según ha informado el Consistorio en un comunicado, una vez que los técnicos de las diferentes áreas del Gobierno municipal y regional han realizado un seguimiento y un diagnóstico de la situación, han determinado "normalidad" en las picaduras registradas, según se desprende de los indicadores disponibles por ambas instituciones.

No obstante, ambos equipos técnicos han acordado "reforzar" las medidas de vigilancia en el río Manzanares, a pesar de que este tipo de insectos son frecuentes en muchos ríos de España y no se consideran transmisores de agentes infecciosos o parasitarios peligrosos para el ser humano.

Este tipo de actuaciones son ya objeto de aplicación en diversos ríos de la Comunidad de Madrid desde hace varios años, así como en el río Manzanares. Según el Ayuntamiento, la reunión de este jueves es reflejo de esa política de "cooperación y de coordinación" interadministrativa propia de las administraciones.

Monitoreo y tratamiento

Asimismo, se ha acordado revisar y reforzar las actuaciones previstas de vigilancia ambiental (monitoreo) y de tratamiento del río Manzanares en relación a este insecto. En la reunión también se ha puesto de manifiesto que los tratamientos biocidas larvicidas y adulticidas que se realizan en las zonas de arbolado y en las riberas del río Manzanares por parte del Ayuntamiento de Madrid son ejecutados con productos "los más inocuos posible".

Según ha explicado el Consistorio estos insectos "con notable capacidad de producir molestas picaduras", y este tipo de situaciones "requieren la puesta en marcha de programas específicos de vigilancia (monitoreo) y de control ambiental y biocida (tratamiento) de esas poblaciones".

De igual manera, en cuanto a la posible relación entre los problemas de contaminación del río y la aparición de este insecto, en la reunión se ha recalcado que la presencia de moscas negras en cauces de ríos "depende de muchas variables no relacionándose con problema de polución".

En este sentido, se ha hecho hincapié en que las larvas de estas moscas, que se generan en fase acuática, "necesitan que el agua del río se encuentre en buenas condiciones ambientales y con abundancia de vegetación propia".

Por último, han acordado "optimizar" y "reforzar" los canales de comunicación entre los vecinos y la administración local para que puedan comunicar y solicitar en su caso ayuda frente a eventuales incidencias o problemas.