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Auge de ventas de lotería a un día del Gordo en la administración más afortunada de Barcelona: "Hoy no cerraremos mientras haya cola"

El puesto del centro comercial de Las Arenas, que ha repartido 12 grandes premios para Navidad y el Niño desde 2022, apura las horas previas al sorteo tras aumentar la clientela entre un 30% y un 35%

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Compradores haciendo cola en la administración de lotería de Las Arenas, en Barcelona.

Compradores haciendo cola en la administración de lotería de Las Arenas, en Barcelona. / Sandra Román / EPC

Jordi Ribalaygue

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Barcelona
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“Hola, buenos días, ¿lotería para Navidad o para el Niño?”. La pregunta se repite una y otra vez como una gota malaya tras el mostrador abarrotado de décimos, sin apenas huecos libres en el cristal tras el que asoman las dependientas. A media mañana, la cola crece hasta rebasar la puerta de la administración del centro comercial de Las Arenas, en Barcelona, que en estos días de vorágine abre temprano y cierra más tarde de lo habitual. El establecimiento, acreedor de un palmarés nutrido en las últimas ediciones de los dos sorteos más esperados del año, ha disparado las ventas entre un 30% y un 35% de cara al Gordo de este lunes. Y aún las ha incrementado más para el Niño, el 6 de enero.

Llevamos unos días de locura, 'non stop' desde el jueves, hemos superado las expectativas”, asegura Víctor Fernández, el lotero risueño y guasón de los grandes almacenes de la plaza Espanya. “Desde que comenzó diciembre, hay días que no me voy hasta las 12 de la noche, las tres de la madrugada, las cuatro… -resopla- Los vigilantes ya se han acostumbrado y el local es mi casa estos días, hasta tienen que traerme a mi hijo para verlo”. Saturado de trabajo y satisfecho, no tiene intención de retirarse tras encadenar una racha casi inmejorable: además de tener un crío que va a cumplir un año y esperar una hija para febrero, ha repartido décimos agraciados con 12 grandes premios de Navidad y el Niño desde 2022, que han impulsado al negocio, hasta codearse entre los que más lotería despachan en la ciudad.

Barcelona. 17 de diciembre del 2025. Venta de lotería de Navidad y ambiente previo al Gordo en la administración de lotería de Las Arenas, que ha repartido varios de los últimos granddes prenios que han tocado en Barcelona, además de retratos de Víctor Fernández, administrador de la lotería. Fotos de Sandra Roman

Una clienta elige un décimo de Navidad en la administración de lotería de Las Arenas, en Barcelona. / Sandra Román / EPC

“Detrás de toda esa propulsión, hay mucho trabajo del equipo, sacrificio, esfuerzo, una fe ciega… Es una responsabilidad y me siento un privilegiado”, responde Fernández. Los éxitos han otorgado fama al amuleto del local, una roca bañada en oro. El matasellos con el que se marca el reverso de los décimos garantiza que han sido bendecidos por el pedrusco. “Todo el mundo los frota en la piedra y quiere tomarse fotos”, explica el lotero.

Los sobres sorpresa de Las Arenas también son populares: las instrucciones ordenan no descubrir el décimo que contienen hasta que el sorteo finalice. En un día normalito, les compran 250. “Hay riesgo de explosión si se abren antes”, bromea Fernández. Un cuarto y un quinto premio de la pasada Navidad salieron de esos sobres.

Si al vendedor le duele una espina clavada, es que en ninguno de los premios distribuyó más que unos décimos sueltos, nunca series enteras. “Ahora lo que quiero es repartir un premio íntegro, el Gordo, el segundo u otro”, admite. Dice sentir un pálpito de que el deseo se cumpla esta vez: “Cada número son 1.980 décimos en total. ¿Te imaginas repartirlos en un hospital, en una empresa o en el barrio? Y no son 1.980 personas, sino que hay que contar tres o cuatro por décimo. Para mí, sería lo más”.

Barcelona. 17 de diciembre del 2025. Venta de lotería de Navidad y ambiente previo al Gordo en la administración de lotería de Las Arenas, que ha repartido varios de los últimos granddes prenios que han tocado en Barcelona, además de retratos de Víctor Fernández, administrador de la lotería. Fotos de Sandra Roman

Víctor Fernández, el lotero de Las Arenas, delante del centro comercial de Barcelona. / Sandra Román / EPC

Terminaciones buscadas

Mientras Fernández confiesa tener fe de ser de nuevo uno de los protagonistas de la lotería, un señor pide un décimo acabado en siete tras el escaparate. Llega algo tarde, porque esa terminación y en cinco están agotadas. “Se piden muchísimo más que las otras, solo volvemos a tener cuando un restaurante o una empresa vienen a liquidar y devuelven lo que no han vendido, pero es poco, una serie o dos”, comenta el lotero.

Los boletos acabados en 25 se despacharon todos en un mes el pasado verano y las seis series del 88235 volaron en una hora. Es uno de los más buscados en esta ocasión, codiciado por los creyentes en cábalas: coincide con la cifra del carné que el papa Francisco poseía como socio del club de fútbol argentino San Lorenzo de Almagro y, a su vez, cuadra con la edad y la hora de la muerte del pontífice el pasado 21 de abril.

Ya es mala suerte no dar con el número ansiado en Las Arenas, porque ha dispuesto al menos de un número de cada terminación del 00 al 99 y de más consignaciones que nunca, fruto del crecimiento de ventas que ya experimentó el año pasado. Se formaron colas de aúpa después de que la administración cuadrara un repóker prodigioso en 2023, cuando colocó décimos del Gordo de Navidad y de cuatro de los ocho quintos premios.

Barcelona. 17 de diciembre del 2025. Venta de lotería de Navidad y ambiente previo al Gordo en la administración de lotería de Las Arenas, que ha repartido varios de los últimos granddes prenios que han tocado en Barcelona, además de retratos de Víctor Fernández, administrador de la lotería. Fotos de Sandra Roman

Una pepita de la piedra de oro, el amuleto de la administración de Las Arenas, junto a décimos de la lotería de Navidad. / Sandra Román / EPC

Si la suerte les vuelve a sonreír ahora, Fernández quisiera agrandar el establecimiento para disponer de más líneas telefónicas -estos días están saturadas por tanta demanda- y unas instalaciones más grandes para envíos a puntos de España y del extranjero. Por ahora, ya disponen de una tercera ventanilla de refuerzo estos días, en especial para atender a compradores que andan tras números muy concretos. “La gente ha sido más previsora este año y tuvimos unas ventas muy fuertes en verano, tanto que en septiembre casi nos quedamos sin suficiente stock, pero nos volvimos a cargar con lotería de otras administraciones”, cuenta.

Este domingo, en la antesala del sorteo, el establecimiento abre a las siete de la mañana y no echará la persiana hasta que atiendan al último comprador. “El último día nunca acabo antes de las doce y media o la una de la madrugada, aunque me tenga que comer décimos que no se vendan, no cerraremos antes de tiempo mientras haya cola”, promete Fernández, que se inició de cero en el negocio hace 10 años. Le inspira su abuela -con una administración en Mancha Real, Jaén-, se emociona cuando un anciano insiste en que solo quiere lotería bajo el aura de su piedra y sigue viviendo en un envejecido piso de alquiler en Barcelona, lejos de los lujos de los bienaventurados que se empeña en que hagan fortuna cada año.

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