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Sorteo del Gordo

Aitor Fernández, experto fiscal, apunta el error que se comete al cobrar un décimo de lotería compartido

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Celebración de la Lotería de Navidad / Cabalar

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Cada año, con la llegada del Sorteo de la Lotería Navidad, vuelven las mismas dudas entre quienes comparten un décimo con familiares, amigos o compañeros de trabajo. Y uno de esos temores tiene fundamento, porque existe un error muy habitual que puede convertir un premio en un problema fiscal. Así lo explica el asesor Aitor Fernández, de TaxDown, en una entrevista publicada por Diario AS.

El fallo que puede costar dinero

El error es sencillo y se repite año tras año: ir solo al banco a cobrar un décimo compartido.

Fernández recuerda que los décimos no son nominativos. Quien los presenta aparece como único ganador y, si después reparte el dinero mediante transferencias, Hacienda puede tratar ese movimiento como una donación, no como el reparto legítimo del premio. En la práctica, eso supone abrir la puerta a pagar más impuestos de los necesarios, especialmente si no existe parentesco entre quienes se reparten el premio.

La forma de evitarlo no tiene misterio: todas las personas que participan en el décimo deben acudir juntas al cobro, de modo que el banco registre a todos los ganadores desde el inicio.

Lotería de Navidad 2025 y cómo tributan realmente los premios

Fernández recuerda que los premios de Loterías y Apuestas del Estado tributan con un tipo fijo del 20% a partir de 40.000 euros. Esa retención se aplica en el mismo momento del cobro, por lo que el ganador recibe ya el importe neto y no tiene que incluir el premio en la declaración de la renta.

A partir de ahí, lo único que puede generar obligaciones fiscales son los rendimientos posteriores, como intereses de un depósito, beneficios de un fondo o ingresos por un alquiler si el premio se destina a comprar un inmueble.

Además, los premios no se suman entre sí: cada décimo tributa de forma independiente, incluso si una misma persona tiene varios con importes relevantes.

Pensar antes de mover el dinero

El asesor insiste en que, una vez cobrado el premio, lo sensato es frenar un momento y analizar la situación. No siempre compensa amortizar una hipoteca y no todos los productos de inversión encajan en todos los perfiles. Lo importante es entender bien el riesgo y elegir opciones con las que cada persona se sienta cómoda.

Ser realistas con lo que representa un premio

Para Fernández, otro punto clave es poner el premio en contexto. Aunque más de 300.000 euros parezcan una fortuna, recuerda que “no convierte a nadie en rico”, especialmente en ciudades donde los precios de la vivienda son altos. Por eso recomienda gestionar el dinero con cabeza, sin prisas y con asesoramiento profesional si es necesario.