La final de la NBA

Wiggins, la esperada explosión de un número uno

  • El alero canadiense acerca a los Warriors al anillo de la NBA con su actuación dominante en el quinto encuentro de la final

  • "Esto es lo algo con lo que siempre había soñado", aseguró tras su exhibición ante los Celtics con 26 puntos y 13 rebotes

Wiggins machaca una acción en el quinto partido frente a los Celtics

Wiggins machaca una acción en el quinto partido frente a los Celtics / Efe

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Luis Mendiola
Luis Mendiola

Periodista

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Andrew Wiggins lleva toda su carrera esperando su momento en la NBA. Desde que aterrizó en la Liga estadounidense, escogido como número uno del ‘draft’ del 2014, la realidad de este alero canadiense de 2,01 de estatura, nacido en Toronto hace 27 años, siempre había transcurrido muy por debajo de sus expectativas. Después de ocho temporadas le llegó la hora de brillar. La victoria de los Warriors sobre los Celtics en el quinto partido de la final, tuvo su sello personal con 26 puntos 13 rebotes, 2 robos y un tapón para que el equipo californiano tome ventaja de 3-2 y se sitúe a uno solo paso del anillo.

“Se que nos encontramos ante una de esas oportunidades que se presentan una vez en la vida, así que hice todo lo que pude por ayudar a mi equipo a ganar, puntos, rebotes, defensa. Lo que sea. No puedo esperar a jugar el sexto”, explicó Wiggins al acabar. La final vuelve ahora a Boston, donde se jugará en la madrugada del jueves a viernes. En caso de que fuera necesario un desempate, se jugaría en la madrugada de domingo a lunes en San Francisco.

Wiggins dio anotación y rebotes al equipo, pero también defensa en su emparejamiento con Jayson Tatum, la estrella de los Celtics. Su trabajo complementó a la perfección la energía y la determinación que transmitió Draymond Green y también el acierto de Klay Thompson, que acabó con 21 puntos y cinco triples.

Tras los pasos de Iguodala

En el cuarto partido, Wiggins ya se fue hasta los 17 puntos y 16 rebotes y en esta final está asumiendo, en cierta manera, el papel que desempeñó Andre Iguodala en el título del 2015, donde fue elegido MVP. Sus 26 puntos son su segunda mejor anotación en ‘playoffs’ y es la primera vez que lidera al equipo en anotación y rebote en toda la temporada y también la primera vez que repite un ‘doble-doble’ en su carrera.

Cuando los Warriors se hicieron con Wiggins en junio de 2020, en un cambio con D’Angelo Russell, muchos lo vieron como una operación incierta. Después de cinco temporadas en Minnesota, donde coincidió con su compatriota Anthony Bennett, número uno del ‘draft’ del 2013,  Wiggins no había acabado de explotar, pese a algunos destellos de talento como su título de ‘Rookie del año’ o su récord de 47 puntos en la siguiente temporada ante los Lakers. Draymond Green desveló que el equipo de La Bahía tenía un plan cuando logró su traspaso: incorporar a un jugador todoterreno, capaz de aportar en todas las facetas y en momentos concretos incluso liderar en anotación. “En los dos últimos años hemos ido construyendo su confianza para que su chispa apareciera en un partido así”, lo elogió Green.

“Es un referente de consistencia y de lo que es capaz de hacer en los dos lados de la pista. Desde el primer ha tenido la oportunidad de demostrarlo tanto por la forma en la que jugamos como por la forma en la que se integró en el equipo desde el primer día”, apuntó el técnico de Warriors, Steve Kerr. “Pero este es un recordatorio para casi cada jugador de esta liga, que las circunstancias lo son todo. Necesitas encontrar el lugar adecuado, los compañeros correctos, esa clase de cosas. Wiggs ha tenido un encaje perfecto”.

"Esto es algo con lo que había soñado, por supuesto, estar en esta liga y estar en el último nivel. No hay nada más grande que esto", admitió Wiggins, hijo del exjugador de la NBA Mitchell Wiggins y de la exatleta canadiense Marita-Payne-Wiggins Las cadenas de televisión se encargaron ayer de recordar que en 1986 el padre de Andrew también fue el protagonista de una canasta decisiva con la que los Rockets ganaron el quinto partido de una final, aunque acabaron por perder el título de 1986 ante los Celtics de Larry Bird.

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Desde la victoria del sábado en Boston, el discurso en torno a Golden State había girado en torno a la necesidad de arropar a Curry, que fue el héroe de la velada con sus 43 puntos. Wiggins demostró que los Warriors andan sobrados de fondo de armario en una noche en la que Curry anotó solo 16 puntos y ni un solo triple (0 de 9), lo que no sucedía desde 2018 .“No podemos estar más encantados con lo que Wiggs hizo esta noche”, subrayó Klay Thompson, “Su actuación hace que se dispare la cotización del equipo”.