26 nov 2020

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NBA

El plan de la NBA para sobrevivir a una temporada sin aficionados

Incluiría novedades como la implementación de tecnología de realidad virtual con asientos a pie de pista y entrevistas con hologramas a jugadores y entrenadores

Álvaro Chaves

Pista de NBA en la burbuja de Orlando

Pista de NBA en la burbuja de Orlando

Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña. O lo que es lo mismo: si los aficionados no pueden ir a las canchas, la NBA irá a los aficionados. Tal que así es el modelo que está desarrollando la organización de la liga de baloncesto americana para no perder el vínculo, y los beneficios del 40% que estos suponen, con sus fans en tiempos de pandemia.

Y es que la NBA está trabajando en varias medidas que acerquen a la gente a las pistas de manera virtual, ya que cada vez se hace más complicado la opción de que las gradas puedan acoger gente durante la 2020-21.

La tecnología 5G como cura a la pandemia

Una de los nuevos instrumentos que baraja, y en el que está trabajando, la liga es el de una tecnología que permita a los espectadores ver los partidos en realidad virtual con un asiento a pie de pista.

Asimismo, la NBA ya ha firmado un acuerdo con la empresa tecnológica AT&T para producir producir entrevistas de jugadores y entrenadores en formato de holograma durante las retransmisiones en Turner y ESPN.

Estas implementaciones se deben además como consecuencia a buscar acercarse a las formas de consumo del público más joven, ya que durante las últimas finales se registraron los peores números de audiencia en la historia de la liga. Algo que no se reflejó en las redes sociales, donde fueron muy comentadas. Por eso exploran cómo innovar para atraer a nuevo público.

Plan temporada 2020-21

Durante los últimos días parece que la organización de la liga se está metiendo prisa y pese a barajarse inicialmente mediados de enero como fecha de inicio de la nueva temporada, ahora sería el 22 de diciembre de 2020.

Esto se debe a que quieren mitigar las pérdidas económicas de unos 400 millones de dólares que suponen los aficionados con ingresos televisivos, sobre todo aprovechando fechas clave como el día de Navidad. Además de evitar la competencia con la NFL y de librarse que el calendario coincida con los Juegos Olímpicos.

La duda que queda aún por resolver es si habrá semana de All-Star, que normalmente es a mediados de febrero, ya que la poca competición que se habría disputado hasta el momento y la compresión en el calendario, el cual se acortaría, dificultaría que se lleve a cabo.