31 oct 2020

Ir a contenido

DESAFÍO AL TIEMPO

Sue Bird, una leyenda que no se apaga

La base de las Seattle Storm acaba de añadir su cuarto anillo de la NBA femenina a un palmarés único apenas unos días antes de cumplir los 40 años

Luis Mendiola

Sue Bird, en acción durante la final de la WNBA femenina / JULIO AGUILAR (afp)

Sue Bird, en acción durante la final de la WNBA femenina
Bird sujeta el trofeo de campeona de la NBA logrado el pasado martes

/

Pocas carreras deportivas aguantan la comparación con la de Sue Bird (Nueva York, 16 octubre de 1980), una de las grandes leyendas del deporte en EEUU que esta semana ha conquistado su cuarto título de la NBA femenina con las Seattle Storm, el equipo que la eligió como la número uno del ‘draft’ en el 2002, ya convertida en una estrella con solo 21 años gracias a sus dos títulos universitarios en Connecticut.

En una final arrolladora ante Las Vegas Aces (3-0), resuelta en el tercer partido por 33 puntos, la mayor diferencia en una final, la base de 1,75 siguió haciendo historia, y se convirtió en la tercera jugadora después de Tim Duncan y John Salley en lograr un campeonato en tres décadas diferentes. La neoyorquina, de padre italiano y familia judía, lo que le ha permitido tener el doble pasaporte,  añadió  un récord de asistencias (16) en un partido de final a los que ostenta: más partidos en la historia de la WNBA (519), más minutos (16.430) y  más asistencias (2.888).

Pareja de Rapinoe

"Creo que de lo que me siento más orgullo es  haber podido ganar en diferentes décadas, con la misma franquicia. No mucha gente puede decir eso", apunta Bird, que hizo pública su relación con la famosa futbolista estadounidense Megan Rapinoe en el verano del 2017, poco después de conocerla en los Juegos de Río. 

 “Mi posición y la forma en que juego me permite tener una larga vida”, explica acerca de su longevidad en las canchas Bird, que ganó su tres primeros anillos en el 2004, 2010 y 2018 y cuenta con un palmarés deslumbrante: cuatro oros olímpicos y cuatro oros mundiales, además de un bronce, lo que la convierten en la deportista (masculina o femenina) con más títulos en la historia del baloncesto.

Bird, que esta próxima semana cumplirá 40 años, ha sido incombustible durante la mayor parte de su carrera. Solo se perdió las temporadas 2013 y 2019 debido a las lesiones, pero después de 17 campañas en activo ha cerrado la final como un desafío al tiempo y no se plantea por ahora la retirada. “Es una locura. Creo que podría jugar hasta los 50 años”, asegura Breanne Stewart, la figura diferencial de las Storm, elegida MVP con números impresionantes (28,3 puntos y 7,3 rebotes). “Estoy más cerca del final que del principio, pero se trata de seguir cuidando de ti y tu cuerpo. Si me siento como ahora, no veo por qué no jugaré el próximo verano”, sentencia Bird.