EL DEPORTE Y LA PANDEMIA

Caída en picado de audiencia del deporte televisado en Estados Unidos

Competiciones como la NBA, la NHL o el golf, entre los más perjudicados por el cambio del calendario deportivo tras la pandemia

Los Angeles Lakers sacó a relucir el poder totalmente dominante de sus dos grandes estrellas, Anthony Davis y LeBron James.

Los Angeles Lakers sacó a relucir el poder totalmente dominante de sus dos grandes estrellas, Anthony Davis y LeBron James. / AP

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Álvaro Chaves

Tras una primavera sin eventos deportivos prácticamente en todo el mundo por culpa de la pandemia se esperaba que, ya que los espectáculos iban a ser sin público en las gradas, la gente reaccionase con ganas de volver a ver esas competiciones que habían estado paradas durante tanto tiempo y las audiencias televisivas aumentasen.

El estreno del documental "The Last Dance" sobre la carrera de Michael Jordan, lanzado en mayo cuando todos los deportes estaban todavía suspendidos, dio esperanza a esas expectativas, ya que en EEUU acumuló un promedio 5.6 millones de espectadores por episodio durante las cinco semanas en las que se dividió.

Sin embargo, y pese a esas grandes cifras con las que las cadenas televisivas soñaban, las audiencias en TV han bajado drásticamente. Una de las grandes damnificadas es la NBA, la cual durante el primer partido de las finales sufrió una caída del 45% de espectadores respecto al mismo partido de la temporada anterior.

No es el único deporte que ha sufrido ese desinterés por parte del público. La final de hockey hielo (NHL) cayó un 61%, el peor registro en 13 años. La ronda final del U.S. Open de golf experimentó perdidas del 56%. La famosa carrera de caballos Kentucky Derby perdió el 43% de sus espectadores, siendo su peor registro de la historia, al igual que la  Fórmula Indy 500, que también acumuló sus peores números en sus 24 años de vida.

La MLS (liga de fútbol) tampoco ha tenido suerte y sigue acumulando números decepcionantes. Durante el mes de julio y agosto la liga organizó una competición de reanudación con fase de grupos y eliminatorias. Pues bien, la final fue vista por 394.000 personas, siendo únicamente el tercer partido más visto de ese torneo. Números muy bajos en un país con más de 320 millones de habitantes.

La explicación ante tal hecho no es claras, pero estas son algunas de las razones que han podido llevar a números tan terribles:

Politización de las competiciones

Tan fácil es de desdeñar como difícil de calibrar el efecto de la campaña de Donald Trump contra la supuesta politización de la NBA y NFL, aunque esta última no está sufriendo las consecuencias de la misma forma. "Se han convertido en una especie de organización política y no creo que eso sea algo bueno para el deporte ni para el país", dijo sobre la NBA, que pese al buen nivel de juego de la final no ha atraído las audiencias de otras ediciones. 

Los jugadores, en la burbuja de Orlando, se han adherido de forma visual a las protestas por la brutalidad policial hacia la población de raza negra. La mayoría, con Lebron James a la cabeza, han hincado la rodilla durante el himno, gesto que puede haber alejado a audiencias más republicanas o menos urbanas del país. 

El senador del estado de Texas, Ted Cruz, se dirigió hacia el propietario de los Dallas Mavericks de la NBA (situados en Texas) mostrando su desacuerdo por "convertir cada partido en una conferencia política de izquierdas".

Sin fans no es lo mismo

Se echa en falta el 'runrún' de la grada. Muchos de los deportes norteamericanos han conseguido reanudar sus competiciones intentando involucrar al máximo a los fans haciéndoles aparecer en los marcadores o pantallas instaladas para la ocasión. Pese al esfuerzo, todo queda bastante artificial y se pierde esa atmósfera a la que están acostumbrados.

Nuevas formas de consumo

Entre todos esos datos contabilizados no se encuentran los espectadores que ven a sus equipos a través de plataformas de streaming, cosa que en Estados Unidos está al alza, sobre todo entre la población más joven, con paquetes asequibles como el que ofrece ESPN+, por menos de 6 dólares al mes.

La situación no acompaña

La pandemia ha afectado a muchísimas familias tanto a nivel económico como moral y el deporte nos hemos acostumbrado a verlo como una recompensa o distracción, pero el momento actual se escapa en muchos puntos de esta lógica.

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El calendario deportivo

El hecho de que las fases decisivas de las competiciones haya sido trasladado de mayo/junio a septiembre/octubre es un factor a tener en cuenta, pero no el diferencial. Competiciones como la NBA, NHL, la Indy, el golf o las carreras de caballos, son las más perjudicas en las audiencias. En el pasado, ninguna de ellas tenía que competir —televisivamente hablando— con la NFL ni el fútbol americano universitario, los dos deportes más vistos en Estados Unidos, ya que cuando los otros torneos llegaban a sus fases finales, la temporada de NFL estaba terminada. Este año sí que están compitiendo contra la de fútbol americano, además de sumarle el béisbol o el tenis.