11 jul 2020

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UN VECINO DE LES CORTS

Josep Maria Minguella, exagente de futbolistas: "El Camp Nou facilitó la expansión de la ciudad"

El también tertuliano televisibo pide que se recupere La Masia del Barça

CARME ESCALES / BARCELONA

Solo cuando conversa con gente de Lleida, Josep Maria Minguella (Guimerà, 1941) recupera el acento propio del Urgell, donde nació. Porque a los 5 años ya se trasladó a vivir a Barcelona con sus padres y sus dos hermanos. "En Guimerà, mi padre tenía tierras que trabajaba, pero pensó que para que sus tres hijos pudiéramos estudiar, sería mejor vivir en Barcelona, y nos instalamos en Les Corts, en la calle de Vallespir, 176", explica el socio del Barça desde aquella temprana edad.

"Mi padre -que abrió una fábrica de jabón en la calle de Entença que llegó a tener una treintena de empleados- era aficionado al fútbol y, como nuestra vivienda en la ciudad estaba a cien metros del antiguo campo de Les Corts, donde jugaba el Barça, enseguida se inscribió y también a mí. Por eso tengo un número de socio bastante bajo, entorno al 1.500, porque soy socio desde hace más de 60 años", puntualiza Minguella.

SIEMPRE EN LES CORTS

"Vallespir es una calle entrañable. En ella viví 40 años", precisa el vecino ahora del mismo distrito de Les Corts y residente en el barrio de Pedralbes. "Recuerdo a los panaderos, delante de casa, en Vallespir con Novell, a las dos de la madrugada, veías cómo salían en manga corta, en pleno invierno. Eran los héroes del barrio", dice el tertuliano de La Porteria, el programa de debate futbolístico que dirige y presenta en Barcelona Televisió Pitu Abril. "Unas puertas más arriba, estaba el trapero, al que llevábamos diarios que nos pagaba a peso", añade.

"Cerca de casa había también una fábrica de carbón y otro campo de fútbol, el del Sants, que llegó a jugar en segunda división", puntualiza. "Pero el ambiente que se ha respirado siempre aquí ha sido el del Barça. Aquí es donde hay más socios blaugranas. Piensa que en Les Corts, el Barça lleva más de 70 años", añade el que fuera jugador del juvenil de ese club. "Estuve tres años. En metro, íbamos a jugar por toda la ciudad, con el Foment Martinenc, el Sagrera, la Muntanyesa, el Fort Pienc, el Poblenou... Yo dormía, estudiaba y entrenaba en Les Corts, pero siempre me ha gustado moverme por toda la ciudad. Aún hoy. A mí, que he estado en miles de ciudades, Barcelona me parece una maravilla, y muy cómoda. Es donde se vive mejor y donde tienes de todo: ópera, fútbol, tenis, playa y piscinas, teatro...", repasa el también tertuliano en el Efectivament de Lluís Canut, en Esport3 y en Arucitys, en 8TV.

"Cada semana voy a tres teles. Me paso el día hablando, pero lo hago porque quiero, me lo paso bien", comenta Minguella, camino de la Masia del Barça, cuyo cierre y desuso actual lamenta.

"Imaginate cómo ha crecido el club, que, siendo presidente Montal, en la Masia se concentraba toda la organización del Barça. En el piso de arriba estaban la sala de juntas y la gerencia. En el de abajo, la administración, la caja y la gestión del fútbol base. Los jugadores de fuera estaban en pisos y todas las oficinas estaban aquí, en cambio hoy hablan de unos 400 trabajadores del club", compara quien fue también cadidato a presidir el FC Barcelona.

UN EDIFICIO SINGULAR

"Yo dedicaría la Masia a los recuerdos más personales de exdirectivos y exjugadores como Gamper, Miró-Sans -hizo el Camp Nou-, Montal, Kubala, Cruyff o Messi. Le daría más valor a este edificio tan singular, pero no lo abriría al público", propone.

Minguella ha sido representante de futbolistas, clave para fichajes como Maradona, Stoichkov, Ronaldo, Rivaldo, Guardiola. También quien echó su ojo profesional sobre Messi, "el jugador más decisivo, punta del iceberg de un equipo excepcional, al que hace prácticamente invencible", apunta sobre el club que aporta más visitantes a Les Corts.

"Cuando llegamos aquí todo eran campos de cultivo. Algunos dueños vendían lo que recogían, y otros lo producían para consumo propio", rememora el vecino. "La ciudad terminaba prácticamente en la calle de Vallespir. El tranvía llegaba hasta la plaza del Centre, daba la vuelta y volvía al centro de la ciudad", añade.

"El Barça, al abrirse hacia la izquierda, facilitó la expansión de la ciudad" explica Minguella, que estudió Derecho, se sacó el carnet de entrenador y fue intérprete de entrenadores del Barça como Vic Buckingham. Minguella fue también segundo entrenador del primer equipo del FC Barcelona. Y todo por haber ido a parar a Les Corts.

"La vida tiene unas circunstancias controlables, que debemos usar como base, y circunstancias no controlables, con cuyas consecuencias también hay que contar. Eso lo tengo muy claro", expresa. "Si mi padre nos hubiera instalado en Sarrià en lugar de Les Corts, quién sabe si seríamos socios del Espanyol".