23 oct 2020

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LA CONTRA

Nits del Fòrum, música que cae sobre el mar

El festival impulsado por el Primavera Sound mantiene su ecléctica programación hasta el 20 de septiembre

Jordi Bianciotto

Distancia de seguridad entre los asistentes al concierto de Kiko Veneno, dentro de la programación de las Nits del Fòrum.

Distancia de seguridad entre los asistentes al concierto de Kiko Veneno, dentro de la programación de las Nits del Fòrum. / JORDI COTRINA

De los festivales que este verano han desplegado en Barcelona sus programas de emergencia, las Nits del Fòrum es el de mirada más larga, ya que mantiene viva su parrilla de conciertos hasta el domingo 20 de septiembre. Bolos de anfiteatro abierto frente al mar, brisa sanadora y flujo de comunicación franca entre el público y artista, obstinados uno y otro en que la melodía siga sonando.

Las Nits del Fòrum las impulsa el Primavera Sound, haciendo de tripas corazón y adaptando un espacio con aforo para 15.000 personas para un máximo de 800, dejando así que corra el aire en abundancia y mimando detalles y requisitos sanitarios. A Albert Guijarro, codirector del Primavera, le gusta ese escenario “al atardecer, cuando la luz cae sobre el mar”, y le trae una cascada de recuerdos asociados a cientos de conciertos del festival madre, aunque, debido a su trabajo, apenas haya podido alguno entero. Tratemos de hacer memoria: Dr. John, Caetano Veloso, Oumou Sangaré, Orchestra Baobab, Tori Amos... En las horas altas de la muestra, este fue siempre un escenario más abierto de miras si cabe que los demás, receptivo al ‘tempo’ pausado y a las texturas importadas otras latitudes, más allá del eje anglosajón.

Diversidad por bandera

Ese espíritu sigue ahí este verano, donde el anfiteatro esculpido frente al Mediterráneo ha acogido a artistas de signo muy variado. El menú de esta semana lo abre Joan Miquel Oliver, el ex- Antònia Font (este miércoles), a quien seguirán el flamenco y la latinidad de Diego el Cigala (jueves), el rock explorador de Belako (viernes), la cambiante dieta pop de Manel (sábado) y el acento urbano del rapero Maikel Delacalle (domingo).

Hay que insistir: un festival como este, con su amplitud, sus dosificadores de gel y sus empleados celosos de hacer cumplir cada precepto, representa uno de los refugios más seguros posibles. Pero a las Nits del Fòrum, como a todas, les afectan los vaivenes de las decisiones políticas, como cuando, el pasado mes, la petición de no salir de casa “si no es imprescindible” les cayó encima como un hachazo. Tomaron una decisión drástica: suspender durante quince días. “Salta una noticia así, y la venta de entradas se desploma”, recuerda Albert Guijarro, tipo tranquilo que se toma las más ingratas inclemencias con un inusitado temple. En otros tiempos, quizá más dados al eslogan triunfal, reconocer que un festival no había agotado localidades era considerado poco menos que un fiasco, pero ahora no pasa nada por reconocer que las Nits del Fòrum se mueven “en torno a un 60% de ocupación”, apunta Guijarro. “Y los conciertos de septiembre pintan bien; nos harán subir la media”.

Las Nits del Fòrum, como tantas otras estos días, no son un negocio. “Cada concierto representa entre 7.000 y 8.000 euros solo en infraestructura”, hace saber Albert Guijarro. Cachés aparte. Otro tanto, aunque fluctuando mucho en función del artista. Entradas a 18, 20, 25 euros... Una setentena de actuaciones, y la subvención del Ayuntamiento, 100.000 euros, de cada año. Hagan sus multiplicaciones. “Si cuando terminemos estamos a cero, ya será un éxito”, suspira Albert Guijarro, que duda sobre la viabilidad de otras ‘nits del Fòrum’ en invierno. ¿Y el Primavera del 2021? El festival puede esperar hasta febrero o incluso marzo para tomar decisiones, indica. Imposible ir más allá por ahora. “Tenemos sobre la mesa todas las posibilidades. Todas”.