24 oct 2020

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ASUNTOS PROPIOS

Syra Madad: "Cuando vi el brote de Wuhan, suspendí mi baja maternal"

La experta en patógenos especiales del sistema de salud pública de Nueva York alertó del riesgo de contagio global en la serie 'Pandemic' de Netflix

Núria Navarro

Syra Madad: "Cuando vi el brote de Wuhan, suspendí mi baja maternal"

'Pandemic' es una docuserie que Netflix estrenó –atención– el 22 de enero. En ella, un puñado de científicos instaban a prepararse para la llegada de una versión asesina de la gripe. "¡Bah, alarmistas!", fue la reacción general. El covid-19 les ha dado la razón. Una de las protagonistas es Syra Madad, directora del Programa de Patógenos Especiales del NYC Health + Hospital y martillo de Donald Trump. [Interrumpe su endemoniada agenda para esta entrevista].


-¿Qué hacía usted el 11 de marzo, cuando la OMS hizo oficial la pandemia?
-Tuve a mi tercer hijo a mediados de enero y suspendí la baja maternal dos semanas después del parto, porque al ver el brote de Wuhan sabía que acabaría llegando a Nueva York. Empecé a preparar el sistema de atención médica para una eventual avalancha de casos.

-Confiese. Pensó:"Os lo dije y no me hicisteis caso".
-Era solo cuestión de tiempo que se desencadenara un brote de una enfermedad infecciosa de esta magnitud.

"La película 'Epidemia'
despertó mi pasión por las enfermedades altamente infecciosas"

-¿Por qué estaba tan claro?
-Por la conjunción de factores: el cambio microbiano, el clima, el desarrollo económico, la demografía, el comportamiento humano, los viajes y el comercio internacional, la falta de voluntad política y la desigualdad social.

-Nadie vio el cóctel.
-La complacencia, el negacionismo y la falta de preparación obstruyeron lo mejor de nosotros.

-¿La realidad ha resultado ser peor que el simulacro?
-En enfermedades que se propagan de humano a humano, como el covid-19, hay un margen limitado de acción después de que comience un brote. Ahí son vitales la transparencia, el intercambio de información y la confianza en la salud pública. Es lamentable lo mal preparados que están muchos países para responder a la amenaza. Esta pandemia no solo pone a prueba las infraestructuras de salud, también el liderazgo político.

"Las acciones impulsivas de Trump han jugado en contra de la respuesta de EEUU a la pandemia"

-Aparte de su invitación al chupito de lejía, ¿qué no le perdona a Trump?
-Sus acciones impulsivas y sin rigor científico han jugado en contra de la respuesta de EEUU a la pandemia. No solo disemina la desinformación, tampoco sigue los consejos de los expertos en salud pública. Propuso tomar hidroxicloroquina, cuyos efectos colaterales dañinos son muy conocidos, por ejemplo. Su comportamiento es muy peligroso para la ciudadanía.

-Él puede que se vaya en noviembre. ¿Cuándo se irá el virus?
-Desafortunadamente, esto no es como una tormenta, que pasa después de un corto periodo de tiempo. Cada virus dicta la línea de tiempo. Y hay otros 200 que pueden activarse. Es solo cuestión de tiempo que comience la próxima pandemia.

-¿No está angustiada?
-Estoy empeñada en recalcar que ha llegado la hora de invertir en vigilancia de epidemias y tomar medidas firmes de salud pública y de comunicación de riesgos. Estos patógenos pueden ser más potentes que la guerra convencional. Hay que estar preparados para responder. 

"Estos patógenos pueden ser más potentes que la guerra convencional. Y hay otros 200 que pueden activarse"

-¿Hay muchos especialistas en 'patógenos especiales' como usted?
-Hay pocos.

-Pensar que el origen de su vocación fue una película, 'Epidemia' [1995]...
-La vi cuando tenía a 13 años y despertó mi pasión por las enfermedades altamente infecciosas. Luego, en la escuela secundaria, un profesor de ciencias me sugirió que leyera 'Zona caliente' (1994 ), de Richard Preston.

-Una novela de suspense científico, con el ébola dando guerra.
-Sí. Para comprender mejor los agentes altamente infecciosos, hice un máster en biotecnología especializado en biodefensa y bioseguridad. Y luego me doctoré en Ciencias de la Salud, centrándome en la salud global.

-Un oficio inquietante el suyo. Antes no contaba a qué se dedicaba.
-La serie 'Pandemic' acabó con el 'secreto'. Y estoy rodando otro documental sobre cómo respondemos a la pandemia real.

-Es musulmana practicante. ¿Le ha complicado el liderazgo?
-En mi profesión, la religión, la raza o el color de la piel no importan. Lo que cuenta es el intelecto, la capacidad para trabajar bajo una intensa presión y la agilidad en dar respuestas.

-Por supuesto.
-Mi religión es la que me inspiró a hacer lo que hago. Enseña la importancia de retribuir a la sociedad.