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Conocidos y saludados

La mujer de verde

Josep Cuní

Ursula von der Leyen en el pleno del Parlamento Europeo antes de la presentación de su propuesta de Pacto Verde, este miércoles.

Ursula von der Leyen en el pleno del Parlamento Europeo antes de la presentación de su propuesta de Pacto Verde, este miércoles. / EPA / OLIVIER HOSLET

En poco tiempo hemos saltado del cambio a la crisis climática pasando por la emergencia. Y sin solución de continuidad. Una gradación exponencial que los científicos demuestran ajustada al riesgo real reflejado en la rápida y progresiva pérdida glacial de Groenlandia. Mientras, nos debatimos sobre cómo participar activamente en la batalla. Sabemos que debemos reciclar, lo hacemos pero dudamos. No tenemos tanta cocina para tantos cubos. Los especialistas nos instan a revisar hábitos y costumbres pero no pueden relevarnos de las obligaciones que nos empujan a un ritmo de vida nervioso, casi espasmódico, que nos impulsa a un consumo rápido, fácil, cómodo. Una gran contradicción.

De todo esto nos han hablado estos días de cumbre climática en Madrid. Cima y base de una montaña difícil de escalar pero reto imprescindible para combatir una amenaza que la globalización ha acentuado. Otro sinsentido. Todo lo que parecía beneficio de pronto se ha convertido en inconveniente. Pero sin vuelta atrás. Por eso, y para tener un punto de apoyo, aparece la reivindicación del estilo de vida europeo. O su recuperación. Lo planteó la nueva presidenta de la Comisión Europea a la hora de presentar su programa de gobierno, los progres la pusieron a caldo y tuvo que rectificar.

Ursula Von der Leyen (Bruselas 8 de Octubre de 1958) propuso este título para una vicepresidencia del Ejecutivo común. También pretendía llamar 'Océanos' a la cartera de pesca porque sabía que cada día son tantas las toneladas de residuos almacenados en sus aguas como las de peces por llegar a nuestras mesas. Hasta islas flotantes de plásticos se trasladan al compás de las corrientes.

Con aquellas ideas archivadas por necesidades de acuerdos y pactos, quien de soltera se presentaba como Ursula Gertrud Albrecht y de estudiante de economía en Londres Rose Ladson, ha sorprendido a propios y extraños proponiendo esta semana un Plan Verde para Europa. Una ambiciosa apuesta que busca conseguir el mismo efecto para nosotros 50 años después que la llegada del hombre a la luna para los norteamericanos. Y todo debería pasar por una considerable reducción de las emisiones y la renovación energética. Y conciliar así la economía del planeta a través de la compatibilidad entre las formas de producción y consumo. Un desafío para quien no se ha rendido a las dificultades. Al contrario. 

Hija de uno de los primeros altos funcionarios europeos, por eso nació en Bruselas, Von der Leyen se inició en política a los 40 años. El momento de la supuesta crisis emocional se convirtió para esta licenciada en medicina en el punto y aparte de su confortable vida compartida con un médico miembro de una noble familia de mercaderes de seda. Ama de casa durante un tiempo, se rebeló en el umbral del milenio. Se afilió al CDU, al año obtuvo acta de diputada y a gran velocidad cuatro ministerios.

Su carrera

La única miembro presente en todos los gabinetes de Angela Merkel combina la rigidez de los cargos con ejercicios sobre una gran pelota de goma con la que va botando por el despacho para aliviar la tensión de su columna. Y cuando la acecha la presión, transforma el rostro sin perder las maneras. Las que le ayudaron a defenderse en un mundo de hombres y exigir a las grandes empresas más ejecutivas. El estilo personal que promocionó para sustituir a la canciller o pretender la secretaria general de la OTAN. Las mismas formas con las que se envuelve ante el regalo envenenado del nuevo cargo. Pero es difícil que se rinda quien cree en la familia, ha criado siete hijos, mantiene con ellos un chat desde el que les controla y defiende la paternidad de las parejas del mismo sexo argumentando no conocer ningún estudio que diga que los niños crecen de manera diferente según la orientación de sus padres.               

Ambición y convicción

La nueva presidenta de la Comisión Europea ha presentado esta semana en la cumbre del clima de Madrid un ambicioso programa que bajo el título de New Green Deal pretende revertir los efectos de la emergencia climática entre los próximos diez y treinta años. La joya de la corona de un mandato incipiente con el que emular otras proezas de la humanidad. A sus 61 años y con solo 20 de experiencia política, Ursula von der Leyen desprende la convicción de quien cree en el futuro de la Europa Común y la defiende asumiendo unos retos inaplazables.