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360º

Las reinas de Bolivia

La restauración conservadora en el país andino no solo busca regirse por la Biblia. La belleza estilizada quirúrgicamente de las misses es un parámetro que se filtra hasta en los comentarios más banales

Abel Gilbert

María Elena Antelo Molina, Miss Bolivia 2018.

María Elena Antelo Molina, Miss Bolivia 2018. / AFP / MEHRI BEHROUZ

Iciar Díaz Camacho viajará a Londres con un doble propósito: coronarse Miss Mundo 2019 y explicar la nueva realidad boliviana. «Apoyé el movimiento que reivindicaba la democracia y la libertad», dijo. Ella proviene de Santa Cruz, la región más rica de ese país que ha hecho de los concursos de belleza una plataforma política y un elemento de diferenciación racial del occidente indio. Fabiana Hurtado es también cruceña y representará a Bolivia en el certamen Miss Universo 2019 que se realizará en Atlanta en pocas semanas. Hurtado consideró que la autoproclamación de la senadora Jeanine Áñez como presidenta fue un acto celestial. «Después de atravesar por una situación difícil, Dios y sus maneras de hacer las cosas nos da la oportunidad de tener a la segunda presidenta mujer. Qué orgullo para mí estar bien representada en estos momentos tan cruciales y difíciles. Confío en que nuestra mandataria actúe con responsabilidad», se alivió.

La restauración conservadora no solo busca regirse por la Biblia. La belleza estilizada quirúrgicamente de las misses es un parámetro que se filtra hasta en los comentarios más banales. No en vano, parte de la prensa que ha respaldado el golpe contra Evo Morales destacó que Añez, a los 52 años, es, además de muy religiosa, una devota del 'fitness' y el baile aeróbico: el cuerpo es una cuestión de Estado. También al trazar el perfil de Gabriela Antelo Miranda, la pareja de Luis Fernando Camacho, el líder cruceño que tuvo un protagonismo crucial en la caída de Morales, el diario 'El Deber' destacó que es «linda y delgada». Lo que más admira de su esposo, dijo, es «su fe» en el Altísimo. «Cuando me comentó que iban a luchar por la democracia y la libertad, reconozco que al principio tuve miedo, pero él me dijo que era una causa justa y que Dios los iba a acompañar».

Santa Cruz es un poder en sí mismo dentro del Gobierno de facto. Se ha instalado en La Paz con todos sus valores y símbolos que entreveran la exaltación de la figura del ganadero y el empresario de origen europeo y un ideal femenino que combina la maternidad, el cuidado del hogar y la función de «embajadora» de las reinas en las lides de belleza internacionales. La Virgen de Cotoca, declarada Patrona del Oriente, es un bastión de la identidad cruceña. La llaman 'Reina de reinas' y la peinan y la visten como una miss.

La política está muy presente

Todavía se recuerda cuando la actual presentadora televisiva Gabriela Oviedo defendió hace 15 años en Ecuador que no era una boliviana cobriza: «Desafortunadamente, la gente que no conoce mucho sobre Bolivia piensa que todos somos indígenas del lado oeste del país, esa gente pobre y gente de baja estatura... Yo soy del otro lado, del lado este, que no es frío, es muy caliente, nosotros somos altos y somos gente blanca y sabemos inglés». Oviedo pidió disculpas por su exaltación del pigmento níveo de piel. En el 2015, ya en plena era de Evo Morales, la Miss Bolivia 2005, Sharon Valverde siguió su ejemplo del 2004, habló de los collas [indios] feos y también debió formular su acto de contrición.

En las elecciones que acaban de ser anuladas, la oposición a Morales llevó en sus listas de candidatas a la ex–Miss Pando Corina Ferreira y la ex–Miss Santa Cruz, Claudia Ettmüller Spinatto. El Movimiento al Socialismo (MAS) quiso hacer lo propio con Gleisy Noguer Hassen. La ex–Miss Bolivia Universo 2017 fue linchada mediáticamente por la simpatía que profesó por Morales. En medio de la crisis, los medios cruceños alternaban las noticias de la conjura con la suerte de las competidoras en los concursos Miss Tierra y Miss Grand Internacional. Una vez consumado el golpe de Estado no han faltado los comentaristas que lamentaron, más que las muertes, la suspensión de Bolivia Moda, Reina Hispanoamericana y el Miss Plus Size Cochabamba. Ahora, además de Hurtado y Díaz Camacho, otra boliviana peleará en el exterior por el cetro de Miss Supranacional en Polonia: María Elena Antelo Molina. Es de la región de Beni, como Áñez, dicen sobre la aspirante. Pero en estos certámenes no vale la autoproclamación.

Dinero y poder tras la belleza

La industria de la belleza cruceña mueve decenas de millones de dólares al año y, según la prensa de esa región boliviana, genera más de 10.000 empleos directos y 50.000 indirectos en una red que integra a estilistas, maquilladores, dentistas, cirujanos plásticos, masajistas, cosmetólogos, modistos, fotógrafos e instructores de gimnasia. Las concursantes, por lo general formadas en la academia Gloria Producciones, casi nunca pueden sustraerse a la política: sus posicionamientos ante la actualidad son seguidos con atención y las misses pueden llegar a formar parte de listas electorales.