Movimiento 'body positivity'
Ilona Maher, la medallista olímpica que ha reventado París con su poderoso alegato sobre la diversidad corporal
La jugadora de rugby a siete de Estados Unidos fue contundente con los 'haters' que cuestionan su complexión física: "Yo voy a los Juegos Olímpicos y tú no"
La estrella olímpica explica que durante años se sintió "muy avergonzada" por tener un índice de masa corporal de sobrepeso pese a saber que no es una medida precisa de buena salud
El debate de género llega a los JJOO: Khelif y Yu-ting, las dos boxeadoras 'intersexuales' que compiten en París

Ilona Maher, de Estados Unidos, celebra el pase a semifinales en los Juegos Olímpicos de París tras ganar a Reino Unido, en el Stade de France, en Saint-Denis, Francia, el lunes 29 de julio de 2024. / AP / Tsvangirayi Mukwazhi

La presión estética por los cuerpos perfectos también ha llegado a los Juegos Olímpicos de París. En muchos casos, se da por sentado que un deportista que llega a la cita más importante del deporte lidia con la excelencia en todas sus facetas. La cuestión es qué se entiende por perfección. La única certeza son los resultados y, en última instancia, las medallas, en especial la de oro. El resto viene salpicado por los cánones y estereotipos que la sociedad arrastra desde hace años. La última en sufrir la fiscalización constante de su cuerpo ha sido la jugadora de rugby 7 de Estados Unidos Ilona Maher. Además, sufrió el acoso en plena cita olímpica, cuando estaban en juego las preseas. Lejos de encogerse, lanzó un poderoso alegato sobre la diversidad corporal.
Maher, que el 12 de agosto cumplirá 28 años, no comenzó a jugar al rugby hasta que tenía 17. Siguió practicándolo en la universidad, donde ayudó a su equipo a ganar tres campeonatos nacionales. Eso la llevó a la selección, con la que debutó en la copa del mundo de 2018. Luego vino la primera cita olímpica, Tokio 2020, en la que Estados Unidos terminó sexto, y el pasado 30 de julio se colgó del cuello la medalla de bronce en París tras vencer a Australia, otra potencia en este deporte.
Las arengas de Maher contra el 'body shaming' no son nuevas ni ha aprovechado los Juegos Olímpicos para ganar popularidad. "Querida chica de hombros anchos: no eres indeseable. No tienes la complexión de un defensa. No eres varonil. No eres poco atractiva. Eres hermosa. Eres imponente. Eres poderosa. Eres magnífica. Echa los hombros hacia atrás, lleva la cabeza en alto y entra en cualquier habitación como si fueras la dueña del lugar", escribió en agosto de 2023 en Instagram, donde suma más de 2,5 millones de seguidores.
Como esa publicación —en la que luce bien orgullosa su figura, como no podía ser de otra manera—, en TikTok hay todavía más vídeos a favor de la positividad corporal a disposición de otros dos millones de personas. Ahora ha ganado un bronce en París, pero su oda contra la discriminación le han valido desde hace tiempo contratos con L'Oréal y Victoria's Secret.
También ha participado en un sinfín de pódcast populares —si crees que en España hay muchos, piensa que la fiebre viene de Estados Unidos— y recientemente ha lanzado una línea de cuidado para la piel para deportistas femeninas. El nombre que le ha puesto es crema: 'Medalist', como la buena medallista olímpica que es ella.

La estadounidense Ilona Maher, en el centro, celebra la medalla de bronce conseguida en la final de Rugby 7 en los Juegos Olímpicos de París, en el Stade de France, en Saint-Denis, el martes 30 de julio de 2024. / Associated Press / LaPresse
En París acalló más críticas
La guinda a su apoyo constante a "todos los diferentes tipos de cuerpo", como reitera a menudo, se ha producido en París por una razón: una mujer —sí, incomprensiblemente nos tiramos piedras entre nosotras— criticó su índice de masa corporal (IMC). Lo hizo a pocos días de la cita olímpica, cuando a Maher le inundaban la felicidad y los nervios a partes iguales ante el gran reto de París.
La mujer en cuestión le tiró en cara que tenga un IMC de 30 y se mofó de ello con un emoji. Lo sorpresivo de todo es que la estrella de rugby a siete no está gorda, solo hay que ver sus fotos. Maher es alta y fuerte: mide 1,78 centímetros y pesa 91 kilos. ¿Cómo alguien puede ser carne de cañón del 'body shaming' y víctima de la gordofobia que no tiene problemas reales con su salud? Básicamente, por su complexión física.
"Yo voy a los Juegos Olímpicos y tú no"
"Mientras los que odian sigan diciendo estupideces, yo seguiré respondiendo", dijo en TikTok. Y vaya si contestó a tremenda memez: "Yo voy a los Juegos Olímpicos y tú no", afirmó sin contemplaciones. El bofetón verbal resonó con fuerza, pero todavía más sus lecciones sobre la diversidad corporal y como un simple número no la puede definir. "Creo que trabajas de joderme, pero esto en realidad es un hecho: tengo un IMC de 30, bueno, 29,3 para ser más exactos", detalló Maher. "Toda mi vida me han considerado con sobrepeso", certificó.
El IMC se calcula solo con los factores del peso y la altura, concretamente diviendo el primero (en kilos) por la segunda (en centímetros). Eso hace que el de la jugadora sea de 29,3. En este sentido, las autoridades santiarias consideran que un rango entre 25 y 29,9 es sobrepeso, mientras que un IMC superior a 30 es obesidad. Entonces, por esta regla de tres, ¿Maher sufre sobrepeso?
El IMC, en entredicho
La respuesta es rotundamente no. Esa crítica voraz le dio la oportunidad para concienciar a la sociedad de que el IMC es útil, pero no determinante: no es una medida precisa de salud y menos todavía para los deportistas de élite. Explicó que ha tratado el asunto con su dietista varias veces. "Hablamos de que el índice de masa corporal realmente no es útil para los atletas", comentó.
"El IMC realmente no dice lo que puedo hacer. No dice lo que hago en el campo, ni qué tan en forma estoy", continuó. "Son solo un par de números juntos. No te dicen cuánto músculo tengo ni nada por el estilo. Así que sí, tengo un IMC de 30 y se me considera con sobrepeso", defendió.
"Muy avergonzada" durante años
Maher se abrió en canal. Dijo que siempre había tenido la etiqueta de "sobrepeso", incluso en la documentación física del instituto. Eso la hizo sentirse "muy avergonzada" durante años porque la clasificaran como una persona con un exceso de masa, relató, incluso sabiendo que gozaba de un excelente estado de salud. "Me dio mucha vergüenza entregar eso y tenerlo escrito allí. Toda mi vida he sido así", reiteró.
El movimiento 'body positivity' no solo se creó para empoderar a las personas gordas, sino que también promueve una visión positiva de cualquier tipo de cuerpo, sea cual sea su tamaño y su forma, el tono de piel, el género y las capacidades físicas. Sin embargo, en 2024 hay quienes todavía no los respetan. Como el debate de género que ha salpicado a dos boxeadoras intersexuales en los JJOO. Incluso a toda una medallista olímpica como Maher. Y todo desde el sofá de su casa con el móvil en la mano.
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