LOS 92 DEL 92

Hoy hace 30 años, un 6 de agosto, Carl Lewis saltaba a la historia

Carl Lewis, en una imagen de archivo

Carl Lewis, en una imagen de archivo / Reuters

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Entre los importantes legado que dejaron los Juegos, permanece la torre de comunicaciones de Collsorela, que diseñó Norman Foster un símbolo entonces de modernidad y hoy un referenteimprescindible en el ‘skyline’ de Barcelona. Su huella es una más de lo excepcionales que fueron aquellos Juegos, que acabaron por sueños y voluntades. Y los escasos escépticos, que también los hubo, acabaron rindiéndose a los argumentos de Pedro Palacios, el director de comunicación de aquella cita, uno de los que mejor supo transmitir el positivismo de la organización.

Los prodigios seguían sucediéndose en las instalaciones olímpicas. Y Montjuïc asistió a la coronación, por terceros Juegos consecutivos, de Carl Lewis como campeón de longitud después de un espectacular pulso con Mike Powell, resuelto por solo tres centímetros (8,67 del ganador y 8,64 del medalla de plata), ante la atenta mirada de Michael Douglas y jack Nicholson, dos de los VIPS que no quisieron perderse el duelo en el foso olímpico. Pero Montjuïc se rindió igual o más a un joven atleta de Alhama (Murcia), Antonio Peñalver, de 23 años, que se consagró con una medalla de plata en la prueba de decatlón, que corona al deportista más completo, y llevó al atetismo español a su mayoría de edad.