03 abr 2020

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25 AÑOS DE BARCELONA-92

El 'Big bang' del deporte español

El equipo español triunfó por todo lo alto con un botín histórico de 22 medallas y fue 6º en el medallero

Joan Carles Armengol

Las ‘chicas de oro’ de hockey sobre hierba.

Las ‘chicas de oro’ de hockey sobre hierba. / PEPE ENCINAS

Sobre el terreno, los Juegos Olímpicos de Barcelona supusieron una auténtica revolución para el deporte español. Hay claramente un antes y un después de aquel verano del 92. Antes de Barcelona, España había sumado 27 medallas en sus 15 participaciones olímpicas, de ellas solo 5 de oro y todas conseguidas por deportistas masculinos. Barcelona supuso, en eso también, una ruptura total con el pasado. Los Juegos acabaron el 9 de agosto con 22 medallas (13 de oro, 7 de plata y 2 de bronce) y muchas primicias: entre ellas, que de esos 22 ascensos al podio, 8 fueron protagonizadas por mujeres.

Como sucedió en los otros aspectos de la organización, el éxito deportivo de Barcelona-92 no fue fruto de la casualidad. Por primera vez se empezó a trabajar pronto y bien. El entonces presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, lo había advertido: Barcelona solo sería un éxito rotundo si al aspecto organizativo se sumaba una buena actuación de los deportistas anfitriones.

Así fue. En el año 1988 se puso en marcha el plan ADO de ayuda a los deportistas olímpicos. Una inversión de 12.000 millones de pesetas en cuatro años (procedentes de empresas patrocinadoras a cambio de beneficios fiscales) dio sus frutos. Por primera vez, a través de un plan sistematizado de becas, los deportistas se podían dedicar en cuerpo y alma a la preparación. La creación de centros de tecnificación y alto rendimiento (con el CAR de Sant Cugat al frente, desde 1986) completó la ecuación, junto con la contratación, en muchos deportes, de los mejores técnicos procedentes de extranjero.

DE 4 MEDALLAS A 22

El resultado fue apabullante, incluso inesperado. La delegación española, la más numerosa de la historia hasta entonces (430 deportistas), se situó sexta en el medallero, solo por detrás del Equipo Unificado (exsoviético), EEUU, Alemania, China y Cuba, y disparó al deporte español a unas cotas que, con ligeros altibajos, ha mantenido con posterioridad. En los seis Juegos Olímpicos celebrados después de Barcelona-92, la delegación española ha mantenido los dos dígitos en medallas, entre las 11 de Sídney 2000 y las 20 de Atenas 2008, pasando por el número más repetido, las 17 de Atlanta-96, Londres 2012 y Río 2016. Antes, el tope estaba en las 6 medallas de la edición de Moscú-80 (boicoteada por EEUU y 64 países más). Y España venía de ganar cuatro raquíticas medallas en Seúl-88.

El despegue en Barcelona-92 no pudo ser más prometedor. Al sexto día de los Juegos el equipo español ya tenía cinco medallas en el zurrón (cuatro de oro). La recolecta comenzó el segundo día, con el ciclista en pista José Manuel Moreno imponiéndose en el kilómetro contrarreloj. Moreno, gaditano, había nacido en Ámsterdam, y Martín López Zubero, hijo de aragoneses, en Florida. Fue el de Jacksonville el que hizo buena su condición de favorito en los 200 metros espalda del tercer día de los Juegos con otro oro.

Las mujeres españolas consiguieron por primera vez títulos olímpicos y Luis Doreste, su segundo oro

Si Moreno y López Zubero abrieron el fuego con éxito, fue el judo el que otorgó los primeros títulos femeninos. Unos meses antes, en febrero, la esquiadora Blanca Fernández Ochoa, tercera en eslalon, se adelantó a todas al conseguir la primera medalla olímpica femenina para el deporte español. Pero el primer oro fue para la vallisoletana de Alicante Míriam Blasco en la categoría de menos de 56 kilos de judo. La luchadora se puso a llorar desconsoladamente al confirmar el título, en recuerdo a su entrenador Sergio Cardell, fallecido unas semanas antes en accidente de moto.

VELA, ATLETISMO Y TENIS

Un día después, Almudena Muñoz, valenciana, se hizo con el título en -52 kilos, dándole al judo la pátina de deporte triunfador en los Juegos. Pero no fue el más exitoso. Ese mérito se lo llevo la vela, que sumó cinco medallas (cuatro de oro), con José María van der Ploeg (Finn) como el campeón español más veterano en B-92 (34 años) y Luis Doreste (Flying Dutchman) como el primer doble campeón olímpico, puesto que ya había ganado ocho años antes en Los Ángeles en 470, modalidad que en Barcelona dobló éxito hombres-mujeres precisamente con Sánchez-Calafat y Zabell-Guerra.

El atletismo, con 4 medallas (inolvidables Fermín Cacho en 1.500 y Dani Plaza en 20 km marcha), y el tenis, con 3 (Arrese, Arantxa, Conchita) contribuyeron con varios metales. Y también lo hicieron los más jóvenes, con Faustino Reyes plata en el peso pluma de boxeo con 17 años, y Carolina Pascual plata en gimnasia rítmica con 16.