Guerra en Oriente Medio
Trump cancela su ataque a gran escala contra Irán en previsión de un "acuerdo rápido"
El presidente estadounidense había amenazado en los últimos días en retomar la guerra contra Irán, pero ha sido convencido de frenar su ataque tras varias conversaciones con líderes regionales

Un avión de combate desplazado al teatro de operaciones. Archivo.

Después de varios días de amenazar con un ataque a gran escala contra Irán y la vuelta a la guerra total contra la República Islámica, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado durante la madrugada de este lunes la cancelación de sus bombardeos ante la perspectiva de conseguir un "acuerdo rápido".
Desde febrero de este año —cuando arrancó el conflicto con el asesinato sorpresa del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí—, el multimillonario se ha acostumbrado a amenazar con ataques enormes, sobre todo contra la infraestructura civil iraní, para luego cancelarlos a última hora.
La historia, en el conflicto entre Washington, Irán e Israel, se repite cada varias semanas. "EEUU está con el objetivo en el punto de mira y listo para atacar la República Islámica en niveles nunca vistos desde la segunda guerra mundial. A pesar de ello, Irán y otros países de Oriente Medio nos han pedido parar los ataques en los márgenes de un acuerdo que ya ha sido conseguido", ha anunciado el multimillonario en sus redes sociales este domingo.
"Esto incluye la APERTURA total, completa e inmediata del estrecho de Ormuz, y el final de la amenaza nuclear iraní. Basándome en su petición he aceptado, para el beneficio del MUNDO y la supervivencia de la próspera Irán, de cancelar el ataque, sujeto a que completamos un ACUERDO rápido. Israel se suma a este compromiso. Ahora a trabajar", ha continuado Trump.
La guerra abierta entre Irán, Israel y EEUU empezó el 28 de febrero con el asesinato de Jameneí, y terminó el 7 de abril con la declaración de un alto el fuego que se ha mantenido a duras penas, con bombardeos, violaciones y ataques constantes que si bien han sido semanales no pueden compararse con la intensidad del conflicto abierto de semanas antes.
El alto el fuego dio espacio para un pre-acuerdo que, firmado a mediados de abril, tampoco sirvió de mucho: Washington y Teherán acordaron empezar negociaciones nucleares y parar por completo sus combates, tanto en el Líbano —con la invasión israelí del sur del país mediterráneo— como en Ormuz. Las escaramuzas han seguido, y las negociaciones atómicas nunca han empezado. Irán, sin embargo, ha rechazado públicamente haber ofrecido a Trump ningún compromiso acerca de la reapertura del estrecho, que sigue cerrado
Presión regional
Este freno en los ataques, según informaciones publicadas en medios estadounidenses, ha sido gracias sobre todo a la presión ejercida por Arabia Saudí, Qatar y Turquía, que en las últimas horas han estado intercambiando mensajes entre la Casa Blanca y la capital iraní.
La región entera teme las consecuencias de la vuelta a la guerra abierta, que no solo hizo que los precios de la energía se disparasen, sino que supuso un gasto millonario en defensa ante los ataques constantes de Irán contra casi todos sus vecinos. Irán amenaza ahora —como hizo hace meses— en que si es atacada responderá en todas direcciones.
Y en esta ocasión, además, se suma otro objetivo: el estrecho de Bab el Mandeb, que separa el mar Rojo del océano Índico. El cierre de esta vía, la gran arteria comercial entre Europa y Asia, supondría un revés mucho más grande para la economía mundial que el cierre de Ormuz.
"Responderemos a cualquier acto de agresión, provenga de Estados Unidos, Israel o cualquiera de sus aliados en la región", ha dicho el ministro de Exteriores iraní, Abbás Araghchi, en conversaciones durante la madrugada de este domingo a sus homólogos turco y saudí.
Este último freno de Trump en los ataques, de hecho, no significa que el acuerdo esté para nada cerca, a pesar de las palabras del presidente estadounidense, que constantemente dice, se desdice y se contradice a sí mismo con horas de diferencia.
Trump catalogó el mes pasado al liderazgo iraní de "basura y escoria sangrienta", y las diferencias entre Washington y Teherán siguen siendo múltiples: desde el futuro estatus de Ormuz, que Irán quiere controlar y recibir pagos por cada barco que pase el estrecho, hasta la guerra en el Líbano, las sanciones internacionales contra Irán y el apoyo de Teherán a sus milicias regionales, entre las que se encuentran Hizbulá en el Líbano, Hamás y la Yihad Islámica en Palestina, los hutíes en Yemen y las Unidades de Movilización Popular en Irak.
Pero encima de todas estas desavenencias está, por supuesto, el programa nuclear iraní y los 440kg de uranio altamente enriquecido en posesión de Irán. Este uranio ha sido purificado a más del 60%, a apenas unos pasos al 90% necesario para desarrollar la bomba atómica. Teherán rechaza entregar este uranio a Washington. Sin una resolución total de todas estas cuestiones, la pelota sigue rodando: el fantasma de la guerra sigue presente.
Suscríbete para seguir leyendo
- Seis muertos y 30 heridos en una colisión entre un autobús y una autocaravana en Italia
- La frontera respira de nuevo tras la crisis migratoria: 'Todo estaba lleno de gente. Al final hemos decidido volver
- De la esperanza a la frustración en 24 horas: 'Vimos que muchos entraban en Ceuta e hicimos lo mismo. Pero no encontramos ni comida
- Dinamarca estrena una mili obligatoria e igualitaria, con destino a Groenlandia incluido
- EEUU e Israel cuestionan la soberanía española sobre Ceuta mientras Europa centra el debate en la inmigración
- Italia activa controles de pasaportes en aeropuertos y puertos por la crisis migratoria en Ceuta
- Trump elogia 'el sabio liderazgo' de Mohamed VI en su felicitación por la Fiesta del Trono
- Francia descarta 'absolutamente' suspender el acuerdo Schengen con España y destaca la cooperación bilateral