Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ENTRADA MASIVA

La crisis de Ceuta pone en cuestión la colaboración migratoria de Marruecos tras el giro de Sánchez sobre el Sáhara

La cooperación en temas migratorios era uno de los compromisos de la hoja de ruta pactada entre Madrid y Rabat en 2022, después del alineamiento de Sánchez con las tesis marroquíes sobre la excolonia española

La entrada de cerca de 50.000 marroquíes tras una movilización pública en redes y la falta de gendarmes en la frontera siembran dudas sobre esa cooperación

Última hora de Ceuta y Melilla, en directo | Autoridades españolas cifran en "más de 100 los cadáveres" que ya han aparecido en las costas ceutíes

¿Qué responsabilidad tiene Marruecos en la crisis migratoria de Ceuta?

Mario Saavedra y Patricio Ortiz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mario Saavedra

Mario Saavedra

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Para salir del paso de las durísimas críticas recibidas por la oposición al completo por el giro inesperado de la postura de España respecto al Sáhara Occidental, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, siempre ha exhibido dos beneficios de la nueva relación con Rabat: los máximos de cooperación económica y los mínimos de entradas de migrantes ilegales desde Marruecos. 

El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acaba de insistir este viernes, desde Ceuta, en la reducción de llegadas de inmigrantes de estos años de nueva armonía con la monarquía alauí.

Sin embargo, la entrada de alrededor de 50.000 personas en la Ciudad Autónoma española ayer (al menos 13.000 han vuelto a salir por su propio pie), pone ahora en entredicho esa colaboración.

La convocatoria de decenas de miles de marroquíes, a través de redes sociales, era fácilmente detectable por los servicios de inteligencia marroquíes. La ausencia de gendarmes para evitar el asalto arroja dudas. ¿Qué responsabilidad tiene Rabat en la crisis migratoria? ¿Es algún tipo de represalia política, como ocurrió en la crisis similar de 2021? ¿De qué ha servido el acercamiento de España, iniciado en 2022 tras la ruptura de la tradicional posición de equilibrio sobre el Sáhara Occidental?

"El control fronterizo y migratorio fue la principal contrapartida que sacó el Gobierno español del cambio de postura de Sánchez sobre el conflicto del Sáhara Occidental", recuerda Irene Fernández-Molina, profesora de Relaciones Internacionales de la universidad británica de Exeter. "Yo siempre sostuve que era una ganancia débil, porque podía cambiar en función de la voluntad política o de la presión de los flujos migratorios. El control migratorio se ha convertido en el arma principal para Marruecos y todos los países del sur del mediterráneo que controlan los flujos migratorios hacia la Unión Europea".

Contactos con Marruecos

Pedro Sánchez ha hablado este viernes de "violación de la integridad territorial española" para describir el asalto fronterizo a Ceuta, "una ciudad española". Sin embargo, ha evitado culpar directamente al Gobierno del país magrebí. Ha puesto el peso de los acontecimientos sobre las presuntas mafias migratorias que habrían aprovechado la reciente sentencia del Tribunal Supremo que anula las devoluciones "en caliente" de los que crucen a nado la frontera. Sin embargo, buena parte de los que entraron lo hicieron por su propio pie, sin la aparente intervención de terceros.

"¿Qué mafias puede haber involucradas aquí? ¿La mafia de los vendores de flotadores? Es muy difícil sostener ese discurso a la vista de las imágenes", argumenta Fernández-Molina. "Es posible que se acumulase más gente de lo habitual en la frontera con Ceuta y Melilla, pero lo que está claro es que llegado un punto, la pasividad intencionada de las fuerzas de seguridad marroquíes ha sido clave

Los acontecimientos suponen ya la mayor crisis bilateral entre ambos países desde hace un lustro. En público, España y Marruecos coordinan las versiones. ¿Y en privado?

El Ministerio de Exteriores ha confirmado a este diario que hay conversaciones directas entre José Manuel Albares y su contraparte marroquí pero no ha querido informar sobre si se ha elevado algún tipo de queja diplomática o por qué no se ha convocado al Ministerio a la embajadora marroquí, Karima Benyaich.

“El ministro Albares sigue en contacto permanente con su homólogo marroquí Nasser Bourita para reforzar la coordinación del retorno de todas las personas que ya están volviendo a Marruecos", aseguran fuentes del Ministerio. Ahora prima la colaboración para deshacer el entuerto.

La hoja de ruta con Marruecos

Rabat ha usado anteriormente la inmigración como elemento de "choque híbrido" contra España. El 17 de mayo de 2021, las fuerzas del orden marroquíes permitieron (e incluso alentaron, según el consenso de los analistas y una resolución del Parlamento Europeo) la entrada de miles de personas en Ceuta. Era una respuesta, según esa interpretación, a la decisión de permitir la entrada en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario y némesis de Marruecos, para recibir tratamiento por covid-19. Marruecos también retiró a su embajadora y suspendió el diálogo político. 

Pocos meses después, comenzó la tarea española de recomposición de relaciones con Rabat. Salió del Gobierno la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, responsable de la entrada de Ghali, y fue sustituida por Albares

31/07/2026 Decenas de migrantes intentan traspasar la frontera entre Ceuta y Marruecos, a 31 de julio de 2026,

31/07/2026 Decenas de migrantes intentan traspasar la frontera entre Ceuta y Marruecos, a 31 de julio de 2026, / MARCOS MORENO / Europa Press

El 14 de marzo de 2022, los españoles se enteraron por una filtración marroquí de que Pedro Sánchez había enviado una carta a Mohamed VI asegurando que veía su propuesta de convertir al Sáhara Occidental en parte del Reino de Marruecos en una autonomía como la "más seria, realista y creíble”, rompiendo la tradicional neutralidad española sobre la descolonización de la que fue provincia 53 de España.

El acercamiento tuvo efecto. Se restableció la normalidad en las relaciones diplomáticas. Se lanzó una nueva hoja de ruta bilateral, la Declaración conjunta España-Marruecos del 7 de abril de 2022. Entre otras cosas, en ella se establecía una colaboración en materia migratoria.

“Se relanzará y reforzará la cooperación en el ámbito de la migración. El Grupo Permanente Hispano-Marroquí sobre Migraciones se reunirá próximamente”, se leía en el texto. “La plena normalización de la circulación de personas y de mercancías se restablecerá de manera ordenada, incluyendo los dispositivos apropiados de control aduanero y de personas a nivel terrestre y marítimo”.

Inmigración desde Marruecos

Empezó a funcionar. El Gobierno lucía la caída de llegadas de inmigrantes.

Por ejemplo, tras una visita del ministro de Exteriores Nasser Bourita a Madrid en marzo del año pasado, José Manuel Albares dijo: “Durante 2024 se han registrado menos llegadas irregulares a las costas españolas que a otras regiones del Mediterráneo central y oriental, disminuyendo un 5% respecto al año anterior”.

Ese había sido el tono también en los años anteriores. El 2 de febrero de 2023, en plena cumbre España-Marruecos en Rabat, el Gobierno afirmó que la cooperación con Marruecos y otros países de origen y tránsito había permitido reducir un 25,6% las llegadas irregulares en 2022. El entonces ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, atribuyó la caída a la "estrecha" cooperación con Marruecos y destacó las patrullas mixtas y el intercambio de información.

El 23 de abril de 2024, Albares se reunió con el presidente de Ceuta, Juan Vivas, y destacó el papel de Marruecos en la "excelente cooperación para controlar esos flujos". El ministro puso como ejemplo los datos de Ceuta: en marzo de 2024 las entradas por vía marítima habían bajado a cero y las terrestres se habían reducido un 44% respecto a febrero, hasta 253 personas.

Sincronizados en culpar a la sentencia del Supremo

Desde el palacio marroquí, el Majzén, telegrafían, a través de la prensa afín, que la ausencia de gendarmes en la frontera se debía a que ayer era un día festivo por las celebraciones del año 27 de reinado de Mohamed VI. 

En este contexto, España ha decidido, al menos públicamente, mostrar sintonía con el Gobierno de Marruecos. Rabat y Madrid han empleado un lenguaje similar en su respuesta a la crisis de Ceuta.

“Esta crisis tiene su origen en una interpretación de la decisión del Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones de personas que acceden a nado, que ha sido instrumentalizada por las mafias y las organizaciones criminales para aprovecharse de la situación de extrema vulnerabilidad de las personas migrantes”, aseguran fuentes del Ministerio de Exteriores. El mismo mensaje ha sido repetido este viernes por Pedro Sánchez.

Fuentes diplomáticas marroquíes han utilizado casi el mismo lenguaje. "Estos movimientos obedecen, más bien, a la explotación por parte de las redes criminales dedicadas a la trata de seres humanos y al tráfico ilícito de migrantes de la percepción generada tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo español relativa a los procedimientos de devolución de las personas interceptadas en el mar".

Rechazo de tensiones sobre Argelia

La semejanza del episodio de este jueves con el de 2021 ha cuestionado si Marruecos estaba otra vez castigando a España por algún diferendo diplomático.

España y Argelia han reabierto una nueva etapa "constructiva", tras un parón de más de tres años en los intercambios comerciales y diplomáticos, derivado del cambio de posición de Pedro Sánchez respecto al Sáhara Occidental, Sánchez visitó el pasado 20 de julio al presidente argelino Abdelmadjid Tebboune, y ambos acordaron realizar una Reunión de Alto Nivel en octubre.

Todo acercamiento a Argelia enfada a Marruecos, porque ambos países están enfrentados por disputas fronterizas, por el Sáhara Occidental (Argelia aloja en los campamentos de Tinduf a los saharauis exiliados y el Gobierno de la autodenominada República Árabe Saharaui Democrática) y por la supremacía estratégica en el Magreb.

El Gobierno niega que exista relación entre la visita de Sánchez a Argelia y este nuevo asalto fronterizo. "La relación con Marruecos es excelente y en nada se ve afectada por las buenas relaciones con Argelia. La coordinación migratoria y en otros temas es muy intensa", responden fuentes de Exteriores.

Marruecos también insiste en que la relación con España no sufre ningún problema y que mantiene el "firme compromiso" con España en la cuestión migratoria. "Los recientes intentos de entrada irregular no responden, en modo alguno, a una voluntad de las autoridades marroquíes de favorecer la inmigración irregular", aseguran fuentes diplomáticas del país magrebí.

Suscríbete para seguir leyendo