Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Debate sobre la integración

Una hora de piscina solo para mujeres musulmanas aviva la tormenta política en Italia

La decisión de una instalación del Alto Adige de reservar 60 minutos a la semana para vecinas musulmanas desata el choque entre la izquierda, que defiende la medida como inclusiva, y la derecha, que denuncia una "segregación"

Imagen de recurso de una piscina.

Imagen de recurso de una piscina. / EUROPA PRESS

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Irene Savio

Irene Savio

Roma
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En Italia, una piscina en el norte del país ha abierto el último debate político del verano. La razón: la piscina, de gestión privada pero situada en suelo público, dedica desde el lunes 27 de julio una hora semanal exclusivamente al acceso de mujeres. Una iniciativa pensada sobre todo para musulmanas que usan el burkini —un bañador que cubre casi todo el cuerpo— y quieren nadar sin la presencia de hombres.

En el centro de la tormenta está el Lido de Salorno (Trentino Alto Adigio), que decidió abrir sus puertas cada domingo entre las 18.30 y las 19.30 —tras el cierre al público general— principalmente para mujeres vinculadas a la asociación Armonia y otras vecinas musulmanas de la zona.

El director de las instalaciones, Luca Lechthaler, ha presentado la medida como una forma de construir "una Salorno más inclusiva". "El gestor tiene carta blanca y puede hacer lo que considere oportuno", ha afirmado por su parte el alcalde, Roland Lazzeri, mientras que otros representantes de la izquierda han defendido la medida como una manera de ofrecer un espacio reservado a mujeres que, por motivos culturales o religiosos, de otro modo no acudirían.

Segregación

Una postura, esta, muy distinta a la de la derecha. Más aún, la vicesecretaria de la Lega, Silvia Sardone, ha convertido el caso en munición política al denunciar una decisión que, en su opinión, "no favorece la inclusión, sino que alimenta la segregación". Y a las críticas se han sumado la Liga de Alto Adigio, Hermanos de Italia (el partido de la primera ministra, Giorgia Meloni), Futuro Nazionale y el partido regional Die Freiheitlichen, que hablaron de una supuesta "integración al revés".

La polémica no se quedado además solo en el norte. En Tor Tre Teste, barrio periférico de la capital italiana, una piscina ha lanzado esta semana una propuesta calcada: espacio reservado, natación libre, vestuarios e instalaciones de uso exclusivo. Todo el personal, femenino: socorrista y secretaria incluidas. La cita, todos los miércoles de agosto, en dos turnos: de 7.30 a 9.30 o de 18.30 a 20.30.

El propio Alto Adigio tiene antecedentes, ya que vivió una controversia similar en 2009, cuando el entonces alcalde de Bolzano, Luigi Spagnolli, se mostró dispuesto a estudiar horarios exclusivos para mujeres musulmanas en la piscina municipal. La propuesta, conocida como Frauenschwimmen, nunca llegó a materializarse por la fuerte oposición ciudadana y política.

Tampoco se trata de una excepción en Europa. Viena o Múnich llevan años ofreciendo franjas horarias o espacios reservados para mujeres, pensados no solo para musulmanas, sino también para personas con discapacidad, mujeres con sobrepeso o víctimas de violencia que prefieren disfrutar de estos servicios en un entorno exclusivamente femenino.

Suscríbete para seguir leyendo