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Cada vez más jóvenes

El espionaje alemán alerta de un crecimiento récord del extremismo derechista

El radicalismo ultra es la mayor amenaza para la democracia del país germano, según el informe anual de los servicios secretos de Interior

Seguidores del partido ultra Alternativa para Alemania durante un mitin en Berlín, este lunes.

Seguidores del partido ultra Alternativa para Alemania durante un mitin en Berlín, este lunes. / TOBIAS SCHWARZ / AFP

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Gemma Casadevall

Gemma Casadevall

Berlín
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El extremismo derechista es la mayor amenaza para la democracia en Alemania; el número de miembros de este espectro alcanza cifras récord y, además, son cada vez más jóvenes: estas son algunas de las conclusiones del informe de los servicios secretos de Interior, presentado a pocos días del congreso federal de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), líder en intención de voto a escala nacional.

Las cifras del informe, que analiza en 460 páginas la criminalidad política en todas sus variantes, son elocuentes. El número de extremistas de derechas se sitúa en 58.700 personas, un máximo histórico para la República Federal de Alemania (RFA), de los cuales 15.600 están dispuestos a la violencia. En 2025 se registraron 1.395 actos violentos atribuibles a la ultraderecha, un aumento del 8,9% respecto al año anterior. Los delitos relacionados con la propaganda ultra se situaron en los 23.122 casos.

El ministro de Interior, Alexander Dobrindt, ha advertido del aumento tanto del extremismo derechista como del izquierdista. Pero para este político de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz, la ultraderecha representa una amenaza mayor, tanto en términos estadísticos como por los vínculos de estos miembros con la AfD. Los sondeos sitúan a este partido en un 28% a escala nacional, seis puntos por encima del bloque conservador de Merz y más del doble de los estimados para sus socios de gobierno, los socialdemócratas. Mayor aún es su ímpetu en el este. Se le pronostica hasta un 41% en los comicios regionales del próximo septiembre en varios estados.

La AfD está sometida al cordón sanitario o cortafuegos --'Brandmauer', en alemán--. Pero la posibilidad de que alcance el poder a escala regional es alta, lo que según el titular de Interior del 'land' de Turingia, Georg Maier, implica el riesgo de que filtre información de los servicios secretos a Rusia. La AfD es un partido prorruso, que mima sus vínculos con Moscú.

La compleja vía de la prohibición

Un reciente informe jurídico de la Sociedad para los Derechos de la Libertad establecía que la AfD persigue objetivos anticonstitucionales, viola el puntal de la Carta Magna del respeto a la dignidad humana y es racista. Sus conclusiones están basadas en millones de 'posts' en redes sociales, documentos parlamentarios y comunicados de prensa de la AfD. La presentación del informe de esta ONG reabrió el debate acerca de una demanda de ilegalización del partido ante el Tribunal Constitucional (TC). Hasta ahora, ni el Gobierno ni las dos cámaras parlamentarias se han decidido a pedir la prohibición de la AfD, por el temor a que una derrota de la demanda envalentone a los ultras. Una plataforma de organizaciones izquierdistas, medioambientales y grupos antifas han convocado para el fin de semana acciones de bloqueo contra el congreso federal de la AfD y para exigir al ámbito político que impulse la demanda de prohibición al TC.

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