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Guerra en Oriente Próximo

EEUU e Irán intercambian bombardeos mientras Trump amenaza con "terminar el trabajo militarmente"

Teherán y Washington llevan atacándose diariamente desde el jueves, cuando la República Islámica disparó contra dos cargueros que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz sin permiso persa

Estrecho de Ormuz (archivo)

Estrecho de Ormuz (archivo) / Europa Press/Contacto/Wen Xinnian

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Adrià Rocha Cutiller

Adrià Rocha Cutiller

Estambul
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Irán y Estados Unidos han intercambiado este domingo más bombardeos y ataques, en el cuarto día consecutivo de disparos y violaciones del alto el fuego, conseguido el pasado 7 de abril y rubricado gracias al pre-acuerdo firmado por Washington y Teherán hace dos semanas.

Los dos países estaban respetando el cese de las hostilidades, desde ese acto de firma y durante las posteriores reuniones directas en Suiza. Hasta este jueves, cuando Irán —que insiste que Ormuz estará abierto pero bajo control único de Teherán— atacó con drones a dos cargueros que intentaron cruzar desde el golfo Pérsico al golfo de Omán sin el permiso de la República Islámica.

Desde entonces, EEUU ha golpeado posiciones militares iraníes en Ormuz; Irán, por su parte, ha hecho lo propio con bases estadounidenses en Kuwait y Bahréin. La historia se ha repetido este domingo, con ataques de Washington contra la isla persa de Qeshm, en la entrada del estrecho, y las ciudades de Sirik y Bandar-e Lengeh. Irán ha respondido con bombardeos contra los dos pequeños países del Golfo, castigados constantemente durante esta guerra, iniciada el pasado 28 de febrero con el asesinato sorpresa del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.

"Estos ataques traicioneros [de Irán] constituyen una amenaza directa a la seguridad y estabilidad de los ciudadanos de Bahréin y Kuwait, y una clara violación del derecho internacional. Todas estas acciones dañan los esfuerzos internacionales y regionales que buscan rebajar las tensiones y llegar a una solución pacífica y diplomática a la crisis actual", ha declarado el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem Mohammed al Budaiwi.

El fantasma de la guerra

A pesar de todos estos ataques y posteriores represalias, las conversaciones entre equipos técnicos continúan en Suiza, a pesar de que pocos detalles surgen de lo comentado encima de la mesa.

Los grandes puntos que separan a Irán de Washington son varios, y la distancia es enorme: desde el estatus de Ormuz —Teherán asegura que cobrará una 'tasa de servicio', algo que todos los países del Golfo rechazan— hasta el levantamiento final de sanciones, pasando por el gran punto en discordia, el futuro del programa nuclear iraní y los 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido bajo posesión persa.

"Puede que lleguemos a un punto en el que ya no podamos ser razonables. Entonces puede que nos veamos obligados a completar el trabajo militarmente. ¡Es muy posible que nunca aprendan! Si esto pasa, la República Islámica dejará de existir", ha declarado en redes sociales el presidente estadounidense, Donald Trump.

Las subidas de tono no solo van en una dirección. Tras el intercambio de ataques de este domingo, la Guardia Revolucionaria iraní, el cuerpo de élite político-militar de la República Islámica, ha asegurado en un comunicado que las "violaciones del alto el fuego estadounidenses resultarán en la terminación total del proceso diplomático en marcha".

"En los próximos días las bases de EEUU en la región vivirán un infierno", ha declarado la Guardia. Según el Ejército estadounidense, nadie ha resultado herido ni muerto en los ataques de este domingo, que han sido interceptados en el aire por las defensas antiaéreas de Kuwait y Baréin.

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