Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Terremoto en la política francesa

Édouard Philippe, de esperanza contra la extrema derecha de Le Pen a investigado por malversación

El ex primer ministro de Macron ve amenazado su carrera hacia el Palacio del Elíseo tras la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía Nacional Financiera

El alcalde de Le Havre y líder de Horizons, Édouard Philippe, en una imagen de archivo.

El alcalde de Le Havre y líder de Horizons, Édouard Philippe, en una imagen de archivo. / ALEXIS SCIARD / CONTACTO / EUROPA PRESS

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Leticia Fuentes

Leticia Fuentes

París
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Édouard Philippe era, hasta hace unos días, la esperanza de la centroderecha francesa para las próximas elecciones presidenciales de 2027. Antiguo primer ministro de Emmanuel Macron entre 2017 y 2020, y fundador del partido Horizons, Philippe había logrado posicionarse como el político capaz de devolver la esperanza a la derecha moderada, incluso algunos sondeos lo situaban como una opción real para luchar contra la extrema derecha de Marine Le Pen en los próximos comicios. Sin embargo, esta semana la Fiscalía Nacional Financiera (PNF) anunció que había presentado en su contra una acusación preliminar por sospechas de malversación de fondos públicos, favoritismo y obtención ilegal de intereses.

La investigación se centra en unos presuntos delitos que ya fueron denunciados en septiembre de 2023 por un informante, seguidos de registros en abril de 2024 y una denuncia formal presentada en junio de 2025. Aunque estas acusaciones han sido negadas por el político, el procedimiento judicial amenaza su imagen pública en un momento decisivo.

De alcalde a primer ministro

Édouard Philippe pertenece a esa generación de políticos franceses formados en grandes escuelas. Procedente de Rouen, estudió en Sciences Po y posteriormente en la Escuela Nacional de Administración (ENA), cantera tradicional de altos funcionarios. Tras varios años dando pequeños pasos en el mundo de la política local, dio el salto como alcalde de Le Havre en 2010, cargo que ocupó hasta 2017. Su perfil técnico y su discurso moderado llamaron la atención de Macron, quien decidió nombrarle primer ministro. 

Durante tres años, Philippe lideró el Palacio de Matignon en una época convulsa para el país; pilotó algunas de las principales reformas del macronismo, afrontó una de las mayores crisis sociales con la revuelta de los chalecos amarillos y le tocó liderar el Gobierno en la primera fase de la pandemia del covid 19. A diferencia de su jefe, Philippe jamás vio erosionada su popularidad, que se mantenía gracias a su imagen de "hombre eficaz" y se convirtió en uno de los políticos mejor valorados de Francia.

El vínculo con el presidente comenzó a erosionarse cuando Philippe abandonó el cargo de primer ministro para reconstruir una base de votantes a través de la política local, con el fin de lanzar su propia carrera hacia el Palacio del Elíseo.

Su relación con Macron

Aunque el deterioro de la relación empezase aquel 3 de julio de 2020 tras su "destitución", la catarsis se produjo después de que Philippe presentase su candidatura para distanciarse de la baja popularidad del presidente, y le animase públicamente a abandonar el cargo. "Macron se honraría a sí mismo organizando elecciones presidenciales anticipadas, lo que significa que dejaría el cargo inmediatamente después de la aprobación del presupuesto", afirmó Philippe para los micrófonos de varios medios locales. Unas declaraciones que no sentaron nada bien en el Elíseo ni en buena parte de la derecha francesa.

Los que le conocendejan claro que esta es su esencia: "Tendrán que acostumbrarse a que diga lo que piensa", confesó Gilles Boyer, eurodiputado y confidente cercano de Philippe para Le Monde

Un arduo plan de campaña

La victoria como alcalde en las recientes elecciones municipales, en la que obtuvo un 47% de apoyos frente a su rival comunista, Jean-Paul Lecoq, reforzó su proyección hacia la presidencia. El propio Philippe había advertido que si no conseguía la confianza de sus vecinos durante estos comicios, no tendría sentido continuar con la carrera al Elíseo.

Aunque se trataba de unas elecciones locales, estas eran un test político cara a las presidenciales de 2027. Consciente de ello, el dirigente había acentuado su plan de campaña en las últimas semanas, reuniéndose con actores económicos y responsables políticos locales y llevando a cabo un centener de desplazamientos por el país.  

La carrera presidencial, sin embargo, ha empezado a ponerse cuesta arriba esta semana para este político de 55 años, después del varapalo judicial por parte de la fiscalía nacional financiera. Una investigación que podría perjudicarle en las próximas urnas y dejarle fuera de combate ante una extrema derecha imparable.

Suscríbete para seguir leyendo