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Futuro tecnológico

La falta de acuerdo entre Trump y Xi sobre chips de IA deja el futuro de Nvidia en el aire

Estados Unidos autoriza a gigantes chinos como Alibaba, Tencent y ByteDance a comprar los chips de inteligencia artificial de Nvidia, pero el rechazo de Pekín bloquea las ventas de la compañía más valiosa del planeta

El fundador y director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, en su llegada al banquete presidencial celebrado durante el encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín, China.

El fundador y director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, en su llegada al banquete presidencial celebrado durante el encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín, China. / Brendan Smialowski / AFP

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Carles Planas Bou

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Cuando el Air Force One aterrizó el martes en Alaska para sumar a Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, al séquito de empresarios que han acompañado a Donald Trump en su viaje a China, algunos interpretaron esa invitación de última hora como una señal de progreso para desbloquear las ventas de la compañía en el gigante asiático. Sin embargo, el presidente estadounidense y el magnate tecnológico han regresado a Estados Unidos sin ningún acuerdo positivo bajo el brazo.

Nvidia diseña los chips de inteligencia artificial más potentes del mundo, lo que la ha convertido en la empresa más valiosa del mundo con una capitalización bursátil que supera los 5,7 billones de dólares. Sus dispositivos electrónicos son cruciales para dar 'vida' una IA llamada a propulsar la economía y los ejércitos. Es por eso que, durante años, la Casa Blanca vetó su venta a Pekín, un movimiento con el que se trató de paralizar el desarrollo de la aspirante a primera potencia mundial.

Trump ha tratado de revertir esa restricción. Washington ha autorizado a hasta diez empresas chinas a adquirir el segundo chip de IA más potente de Nvidia, el H200, informa Reuters. Entre ellas estarían gigantes como Alibaba, Tencent y ByteDance, propietaria de TikTok. Otras firmas como Lenovo o la taiwanesa Foxconn, conocida por fabricar productos de Apple como los iPhone, han sido aprobadas como distribuidoras de esos chips.

El presidente de EEUU, Donald Trump, acompañado por los magnates Elon Musk (Tesla, SpaceX, X) y Jensen Huang (Nvidia) en su llegada a China.

El presidente de EEUU, Donald Trump, acompañado por los magnates Elon Musk (Tesla, SpaceX, X) y Jensen Huang (Nvidia) en su llegada a China. / Brendan Smialowski / AFP

Sin embargo, el movimiento de la administración trumpista parece haber llegado tarde. Antes de la restricción de las exportaciones, China dependía de Nvidia, que controlaba hasta el 95% del mercado chino de chips avanzados. El veto llevó a Pekín a cambiar su estrategia para acelerar el desarrollo de alternativas nacionales y restringir la compra de semiconductores de Nvidia para limitar la dependencia tecnológica extranjera, en particular de EEUU. "El Gobierno central chino no les ha permitido, por el momento, comprar los chips, porque está tratando de que sus inversiones se centren en su propia industria nacional", explicó el secretario de Comercio, Howard Lutnick, en una audiencia del Senado el mes pasado.

Eso explica que, a pesar de la autorización otorgada por Trump, la compañía no haya vendido más productos a China, informa Reuters. La falta de acuerdo entre Trump y Xi en ese aspecto deja el futuro de Nvidia en el país al aire. Washington no ha contribuido a disipar la incertidumbre. Incluso Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, ha indicado a Bloomberg News que la decisión de adquirir el H200 "será una decisión soberana de China".

La estrategia del Partido Comunista Chino está empezando a dar resultados. Aunque Nvidia sigue siendo vital en el sector de la IA, compañías como DeepSeek ya han logrado crear modelos que funcionarán con chips de Huawei fabricados por Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC), ambos gigantes chinos. Gracias a las alternativas, China "privará a Washington de una fuente fundamental de influencia" sobre su rumbo, apunta The New York Times.

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