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Crisis energética

Bruselas "no descarta" problemas de suministro de queroseno si se alarga la guerra en Irán

La Comisión Europea sigue de cerca la situación y no descarta tomar medidas si fuera necesario

Dan Jorgensen llega antes de una reunión del Colegio de Comisarios en la sede de la Comisión Europea en Bruselas.

Dan Jorgensen llega antes de una reunión del Colegio de Comisarios en la sede de la Comisión Europea en Bruselas. / WIKTOR DABKOWSKI / ZUMA PRESS / EUROPA PRESS

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Beatriz Ríos

Beatriz Ríos

Bruselas
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La Comisión Europea no espera problemas de suministro de queroseno importantes a corto plazo, pero no puede descartarlos a largo plazo, lo que dependerá en buena medida de cuánto dure el conflicto en Irán y de las medidas que tomen las aerolíneas, ha dicho el comisario europeo de Energía Dan Jorgensen

"No esperamos un problema de seguridad de suministro muy grave a muy corto plazo. Pero no podemos descartar que haya problemas de seguridad de suministro a largo plazo", ha dicho Jorgensen durante una rueda de prensa en Chipre. "Todo esto depende, por supuesto, de la situación en Oriente Medio", ha dicho Jorgensen, y de "cómo reaccione el mercado" y las compañías aéreas. 

El comisario se ha reunido este miércoles en Lefcosia (Chipre) con los ministros de Energía del bloque. La reunión informal ha servido precisamente para tombarle el pulso a la crisis energética provocada por la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. Bruselas ha insistido durante semanas en que se trataba de una crisis de precios, no de suministro, pero sin una solución a corto plazo, ya no está tan claro. 

Listos para actuar

El pasado mes de abril, Jorgensen presentó un paquete de medidas para hacer frente a la crisis. Bruselas reclamó sobre todo coordinación entre los gobiernos. Una de las iniciativas que anunció la Comisión fue crear un observatorio para tener "una visión general" de cuánto combustible hay disponible, cuánto se importa, cuánto se exporta… y poder reaccionar. 

Preguntado por si habrá problemas de suministro, Jorgensen ha asegurado que "no hemos llegado a ese punto", pero ha reconocido que todo dependerá de la evolución de la situación. "Ya hemos visto compañías aéreas incluso cancelando muchos vuelos. Pero seguimos monitoreando la situación", ha explicado. 

"Si terminamos en una situación con problemas de seguridad de suministro, entonces estaremos preparados para entablar conversaciones con los Estados [miembros] sobre la mejor manera de abordar esa situación", ha reconocido el comisario. Jorgensen ya advirtió hace unas semanas que Bruselas no cerraba la puerta a medidas de racionamiento para hacer frente a la crisis. 

Una guía para aerolíneas

La pasada semana, la Comisión publicó una guía para hacer frente a las "limitaciones" en el suministro de queroseno como consecuencia de la guerra. Bruselas puntualizó que "no se ha informado de escasez de combustible para aviones en la UE". Sin embargo, reconoció que el conflicto podría derivar en problemas de suministro. 

En respuesta, el Ejecutivo abrió la puerta a modificar las políticas de repostaje en los aeropuertos comunitarios. La legislación obliga a los aviones a repostar el 90% del combustible en cada aeropuerto del que despegan en la UE. Con su recomendación, Bruselas considera justificado reducir ese porcentaje cuando haya un problema de suministro en el aeropuerto en cuestión. 

Al mismo tiempo, Bruselas reconoció que algunos operadores están valorando la posibilidad de usar queroseno Jet-A, tradicionalmente utilizado en Norteamérica, como alternativa al Jet-A1 que se usa en Europa. El objetivo es hacer frente a posibles problemas de suministro. La Comisión aclaró que no hay cuestiones regulatorias que lo impidan, pero animó a los operadores a consultar posibles cuestiones de seguridad con la Agencia Europea de Seguridad Aérea. 

Una crisis de combustibles fósiles

"Esto no es una crisis energética, es una crisis de combustibles fósiles", ha dicho el comisario que ha reiterado su llamada a avanzar en la transición energética para evitar la próxima crisis. "Seguimos siendo demasiado vulnerables", ha reconocido. "Tenemos que acelerar y doblar nuestros esfuerzos para dejar atrás los combustibles fósiles", ha insistido.

Sin embargo, ante la presión por la crisis energética, varios medios han publicado que la Comisión valora suspender las multas contra los productores de gas y petróleo por las emisiones de metano, para aliviar la presión y evitar cortes de suministro. Jorgensen lo ha negado, sacando pecho por la legislación que ha descrito como "uno de los instrumentos más ambiciosos que tenemos para reducir emisiones". 

"Tenemos que recordar que los precios son altos, sí. Tenemos posibles problemas de suministro gestándose en el futuro, posiblemente, sí. Pero todas estas cosas se pueden solucionar. Se terminarán", ha explicado el comisario. "La crisis climática no irá a ninguna parte. La crisis climática seguirá aquí mucho después", ha advertido, insistiendo en que mantendrán la legislación, haciéndola "lo más pragmática posible". 

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