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Transporte in extremis

'Timmy' viaja hacia mar abierto, tras un mes varada en Alemania

Esta es la ballena jorobada varada desde hace más de un mes en el litoral alemán del Báltico

Esta es la ballena jorobada varada desde hace más de un mes en el litoral alemán del Báltico / Agencias

Gemma Casadevall

Gemma Casadevall

Berlín
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'Timmy', la ballena jorobada que ha permanecido un mes varada ante el litoral alemán, inició de madrugada un largo viaje hacia mar abierto, trasportada en una barcaza con una enorme piscina o dique flotante en su interior. La perspectiva que se baraja, según medios locales, es integrarla en una familia de cetáceos una vez se adentre en mar del Norte. Un remolcador llamado 'Robin Hood' se sumó este miércoles al operativo para acelerar el transporte de un animal de 12 toneladas de peso y que mide 12,35 metros de largo, por 3,20 de ancho y 1,60 de alto. Hace unas semanas se llegó a dar por deshauciado a 'Timmy' y se consideró que lo mejor era dejarle morir en paz, visto su debilitamiento, su deterioro cutáneo y dándose por hecho que no podría nadar por sí mismo. De pronto dio señales de restablecimiento, por lo que se autorizaron iniciativas privadas para desencallarla.

En labor remolcadora dela barcaza, de 50 metros de largo, participan alternativamente el 'Robin Hood' y otra embarcación, 'Fortuna B'. Cada uno de los movimientos está rodeado de un fuerte despliegue mediático. Entre otros, el tabloide 'Bild' informa prácticamente en tiempo real de todo cuanto acontece en torno a 'Timmy'. Tras dejar el litoral del 'land' de Mecklemburgo Antepomerania, donde quedó encallado el cetáceo a finales de marzo, la barcaza empezó a moverse a primeras horas de este miércoles hacia Dinamarca. De ahí se espera que avance hacia el mar del Norte, donde previsiblemente será liberada.

Iniciativa millonaria

El operativo es una iniciativa privada que financian dos millonarios, Walter Gunz, cofundador de la cadena de electrodomésticos y artículos de consumo MediaMarkt, y Karin Walter-Momment, relacionada con negocios ecuestres. La idea de introducir a 'Timmy' en una barcaza transportadora surgió tras fracasar otras iniciativas algo más estrambóticas, asimismo con financiación privada, como la de colocarla sobre una especie de cama flotante, lo que no llegó a prosperar tras haber levantado expectativas y todo tipo de explicaciones técnicas.

Las autoridades del 'land' de Meklemburgo-Antepomerania dirigieron inicialmente los intentos por liberarla de la zona donde había quedado varada, ante la isla de Poel. La ballena logró en cinco ocasiones liberarse, pero poco después acababa de nuevo varada ante el litoral de esa región alemana. La autoridades regionales optaron por no hacer más intentonas y dejarla morir en paz, asesoradas por expertos, ambientalistas y veterinarios. Pero luego dieron luz verde a las iniciativas privadas, ya que pese al debilitamiento del cetáceo, un macho adulto, se consideró que tenía posibilidades de sobrevivir.

El ministro regional Medio Ambiente, Till Backhaus, ha estado prácticamente a todas horas presente junto a los equipos de submarinistas y veterinarios que participan en el operativo o los inversores privados. 'Bild', por su parte, ha transmitido casi en directo tanto los llantos de las personas implicadas en el operativo, en los momentos de desaliento, como las emociones y alegrías desatadas al menor síntoma de solución. También siguen sus movimientos canales de televisión como la privada NTV, con el apoyo de la web VesselFinder, que rastrea la posición en tiempo real de las embarcaciones.

Debate sobre un rescate incierto

'Timmy' se ha convertido así en un imán mediático diario en Alemania. En torno al destino del animal se han cruzado los argumentos de los partidarios de dejarla en paz, quienes abogaban por sacrificarlo para evitarle la agonía y quienes consideraban que valía la pena luchar por su liberación en el mar abierto, pese a no estar claro si está en condiciones de nadar.

Se estima que el transporte del cetáceo desde el Báltico hasta la zona del mar del Norte donde será liberada puede prolongarse hasta tres días más. La mejor opción sería llegar hasta el Atlántico, el hábitat donde mejores perspectivas de supervivencia tienen los cetáceos de esta especie.

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