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Guerra en Oriente Medio

EEUU e Irán posponen de nuevo sus negociaciones en Islamabad mientras crecen los temores a la reanudación de las hostilidades

EEUU debía mandar a Islamabad este sábado a su propia delegación para reuniones con el ministro de Exteriores iraní, pero Trump ha cancelado el viaje ante la marcha previa de Araghchi

El ministro de Exteriores de Irán aborda en Pakistán una posible segunda negociación con EEUU

Javier Vendrell Camacho

Adrià Rocha Cutiller

Adrià Rocha Cutiller

Estambul
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El presidente estadounidense, Donald Trump, ha cancelado en el último momento el viaje que su jefe negociador, Steven Witkoff, y su yerno, Jared Kushner, debían realizar este sábado en dirección a Islamabad, Pakistán, donde en los próximos días había la posibilidad de que ocurriese la segunda ronda de negociaciones con Irán. 

Durante la jornada de este sábado, el ministro de Exteriores iraní, Abbás Araghchi, ha estado de hecho de visita en el país asiático, donde se ha reunido con su homólogo pakistaní, Ishaq Dar, el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, y el primer ministro del país asiático, Shebhaz Sharif, en preparación de este posible segundo encuentro, que debía ocurrir el domingo o lunes. La cancelación de Trump lo hace mucho más difícil.

"No tiene ningún sentido mandarles a un vuelo de 18 horas en la situación actual. Es demasiado tiempo. Se puede hacer por teléfono, y los iraníes pueden llamarnos si quieren. Pero [Witkoff y Kushner] no van a viajar solo para estar ahí sentados", ha dicho Trump este sábado por la tarde en varias entrevistas a la prensa. 

Irán, horas antes, ya había avisado que Araghchi no iba a Pakistán para reunirse con los estadounidenses. "Aragchi tan solo se ha encontrado con altos oficiales de Pakistán para hablar de sus esfuerzos de mediación para acabar con la guerra de agresión de EEUU. No hay ninguna reunión programada con Washington. Tan solo vamos a entregar nuestras observaciones a Pakistán", ha declarado en un mensaje en redes este sábado el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaeí, que ha confirmado, antes del mensaje de Trump, que la delegación iraní ya se ha marchado de Pakistán en dirección a Omán.

Araghchi ha entregado una propuesta este sábado a Pakistán, país que debía pasar el mensaje a Witkoff y Kushner una vez llegasen a Islamabad. Por el momento se desconoce el contenido de la propuesta iraní.

"Agradecemos al Gobierno pakistaní, en especial al mariscal de campo Munir, sus esfuerzos para acabar con la guerra y conseguir el alto el fuego", ha declarado Araghchi tras la reunión. Dar, el ministro de Exteriores pakistaní, ha asegurado después del encuentro que Islamabad continúa con sus esfuerzos de mediación, sin dar más detalles.

Plantones y secretismo

La incertidumbre en torno a esta segunda ronda de negociaciones —que debería celebrarse dos semanas después de la primera, que terminó en "fracaso"— empezó hace una semana, cuando Irán aseguró que no atendería a las charlas, programadas para este miércoles pasado, alegando el doble bloqueo de Ormuz.

Trump extendió el alto el fuego temporal, y aunque Pakistán insistía, a través de filtraciones anónimas a la prensa, que las charlas tendrían lugar, EEUU tuvo que cancelar el viaje del vicepresidente, J.D. Vance, Witkoff y Kushner a última hora, tal y como ha vuelto a ocurrir ahora.

Desde mediados de esta semana, Islamabad ha frenado las filtraciones, y el intercambio de mensajes entre capitales se ha realizado con un secretismo total. Incluso Trump —por el momento— ha limitado durante los últimos dos días sus mensajes incendiarios en redes sociales, una supuesta petición de la República Islámica. Aun así, nada está claro: Araghchi se ha dirigido este sábado tras sus reuniones en Islamabad hacia Mascate, Omán, para después volar en dirección a Moscú.

A partir de ahí ya no hay plan. Los rumores apuntan que si el texto entregado a EEUU a través de Pakistán este sábado recibe una respuesta positiva, entonces Araghchi podría volver directamente a Islamabad para encontrarse con Kushner y Witkoff, que entonces sí emprenderían el camino hacia la capital pakistaní. Pero como viene siendo costumbre en estas negociaciones, nada está confirmado y todo se mantiene en el aire. 

Puntos espinosos

Irán y EEUU tienen muchos puntos en discordia, como el apoyo de Teherán de sus milicias afines en la región, las garantías que pide la República Islámica de no ser atacada de nuevo o posibles reparaciones de guerra. Pero los asuntos espinosos y donde existen las mayores diferencias son sobre todo dos: el estatus del estrecho de Ormuz y el futuro del programa nuclear iraní.

Teherán reclama controlar el paso por el estrecho —compartido con Omán— aun cuando haya terminado la guerra. EEUU y todos los países del Golfo rechazan esta demanda. Por Ormuz, antes del conflicto, salía el 20% del total mundial de crudo y gas.

Por otra parte, Washington exige a Irán que entregue los 440 kilos de uranio altamente enriquecido que el país persa posee a niveles superiores al 60%, muy cercanos al 90% necesario para desarrollar la bomba nuclear.

Oficiales persas han asegurado durante las últimas semanas que este uranio es su "patrimonio nacional", y que enriquecer uranio a través de su programa nuclear es su "derecho soberano". Irán, sin embargo, es miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear, que estipula que el único enriquecimiento permitido es el destinado a usos civiles. La energía nuclear tan solo requiere un enriquecimiento cercano al 3%.

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