Crisis bilateral
Cuba, entre la inmolación y una salida negociada con EEUU cada vez más lejos del horizonte
Las conversaciones secretas con Estados Unidos tienen un escollo de momento insalvable: la reforma política en la isla

Cuba sufre un nuevo apagón nacional, el sexto en año y medio

El juego de las predicciones ha sido frecuente en la historia de Cuba desde 1959. La cantidad de desaciertos no ha desestimulado el ejercicio especulativo sobre el futuro de una isla a la deriva. La revista Time ha aportado esta semana su vaticinio. "Before the Fall (Antes de la Caída)", sentencia en su portada con el subtítulo "Cuba espera el desenlace de Trump". La sensación de que algo está a punto de suceder se ha incrementado desde la salida del poder en Venezuela de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, y el inmediato comienzo del cerco energético alrededor de la mayor de las Antillas. El propio Donald Trump ha alimentado la expectativa de un punto de corte en la historia. Con su jactancia habitual llegó a decir que "tomaría" Cuba de manera "amistosa", como si se tratara de un bien propio o de sus amigos cubano-norteamericanos. La portada de Time ilustra esa voluntad de "conquista" con fichas de dominó que caen en cascada. La primera lleva impresa la bandera cubana.
Los apagones y el derrumbe económico, la escasez crónica con indicios de inseguridad alimentaria y los inéditos niveles de violencia urbana no han tocado su punto más álgido. "Lo peor no ha pasado todavía", reconoció el presidente Miguel Díaz-Canel. "Todavía hay muchas cosas que ajustar, y además hay un daño acumulado que en poco tiempo no se borra". La vida a oscuras se ha vuelto una noche permanente que obligó a reorganizar el trabajo y el estudio, el cuidado y la seguridad, los servicios de salud y el transporte. Todo reducido a la mínima expresión e instancias de emergencia.
Cuba necesita de unos siete millones de toneladas de combustible anuales. Un 40% se cubre con producción nacional. La caída de Maduro supuso el fin de un suministro de unos 30.000 barriles diarios. La asfixia dispuesta por Washington desde finales de enero ha sido transgredida apenas por un barco petrolero ruso. La Habana espera nuevos envíos de su socio. China, en tanto, ha promovido inversiones en el desarrollo de energías renovables y el suministro de alimentos. México, Vietnam y Colombia también ayudaron a la isla. Díaz-Canel ha insistido en que el desastre tiene un responsable: EEUU. "Los problemas por los que está atravesando no son producto de los errores que podamos haber cometido", dijo, con una indulgencia que es castigada en las redes sociales y en las conversaciones a través de Whatsapp. La Cuba analógica no permite el disenso, pero en el espacio digital es hace tiempo la norma. El Gobierno ha sido incapaz de cerrar la brecha.
Las negociaciones secretas
Con este trasfondo aterrizó el pasado 10 de abril un avión procedente de Estados Unidos, algo que no sucedía desde 2016, cuando bajo la Administración de Barack Obama se intentó normalizar las relaciones bilaterales. Una delegación enviada por el secretario de Estado, Marco Rubio entregó un pliego de exigencia que los anfitriones no pueden digerir. Semanas atrás, La Habana había decidido abrir su economía al capital cubano norteamericano e incluso deslizó la posibilidad de compensar a los dueños de las propiedades nacionalizadas durante los primeros años del castrismo que, según los cálculos de ese momento, ascendían los 956 millones de dólares. Pero Washington quiere por encima de todo reformas políticas y la introducción del servicio de internet de alta velocidad Starlink. El Gobierno cubano reconoció las conversaciones y la imposibilidad de llegar a un acuerdo en la medida que su interlocutor intente entrometerse en asuntos internos de la isla. Díaz-Canel deslizó que Cuba "debe prepararse para una posible guerra" con EEUU. El embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, rechazó de plano cualquier ultimátum de Washington para liberar al artista plástico Luis Manuel Otero Alcántara y el rapero Maykel Osorbo como condición que permita continuar las negociaciones. "Estamos viendo lo que ocurre en todo el mundo, en nuestra región, en el Oriente Próximo, así que no somos ingenuos".
La respuesta a Estados Unidos no solo provino de las esferas políticas. El Tribunal Supremo Popular (TSP) desestimó la petición de liberación anticipada que había presentado la defensa de Otero Alcántara bajo el argumento de que su pena ha sido cumplida. El artista fue condenado en 2022 a cinco años de cárcel por los delitos de "desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos de la patria". Fue el precio de oponerse a la política cultural del poscastrismo y, en especial, por su intento de sumarse al estallido social del 11 de julio de 2021, lo mismo que Osorbo. El TSP sostuvo que no podía reducirse el tiempo de prisión porque el disidente "ha mantenido inadecuado comportamiento" con "múltiples indisciplinas". El mensaje pareció dirigido al Departamento de Estado. El TSP también recordó que, según el Artículo 4 de la Constitución de 2019, "la traición a la patria es el más grave de los crímenes" y, por lo tanto, sujeta a "las más severas sanciones".
Los Castro, en acción
"¿Se puede negociar con la soga al cuello? ", se preguntó el portal La Tizza semanas atrás. El agua no deja de subir por el deterioro económico y social. Los contactos preliminares no son de igual a igual. En medio de ese plano inclinado el Gobierno ha dado a entender que todo es conversable menos el sistema imperante. El nonagenario Raúl Castro escribió el pasado martes una carta pública en la que llamó a las instituciones militares a enfrentar con firmeza cualquier agresión enemiga sobre la base de "nuestra concepción estratégica de la Guerra de Todo el Pueblo". Mientras tanto, y en un segundo plano, casi imperceptible, su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, es nombrado por los medios norteamericanos como el furtivo interlocutor de los representantes de Marco Rubio. Lo hace en nombre del Partido Comunista y, sobre todo su abuelo.
Lo llaman "el cangrejo" por una malformación en un dedo de su mano. Tiene 41 años y el grado de coronel. Es hijo del extinto general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien en nombre de la familia y con absoluta discreción ha manejado Gaesa, el conglomerado económico más importante de Cuba que concentra entre otros rubros los negocios hoteleros y financieros. "El Cangrejo" conoce cuáles son los intereses específicos de la burocracia militar. Sin embargo, las apresuradas analogías con la venezolana Delcy Rodríguez no parecen ajustarse por ahora a la realidad.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro encarna, no obstante, una de las tantas paradojas de una crisis bilateral con más de seis décadas y un punto actual de peligrosa incandescencia. Es el nieto predilecto de uno de los padres fundadores de la Cuba castrista, y debe negociar con el hijo de un migrante cubano de los años 50, Marco Rubio. El hecho de que pertenezcan a generaciones que no vivieron el conflicto en sus inicios no ofrece de todas maneras la garantía de que puedan entenderse. Rubio enfrenta a su vez la presión añadida de la comunidad a la que pertenece y le permitió dar el gran salto a la política. Según una encuesta encargada por el Miami Herald, un 79% de cubanos y cubanoamericanos encuestados en el sur de Florida apoyan que la Administración de Trump intervenga militarmente en la isla. Otro factor no debe descartarse de plano: una nueva turbulencia social ante el estrangulamiento cotidiano.
Suscríbete para seguir leyendo
- Polonia se prepara para un ataque de Rusia con el que Putin busca poner a prueba a la OTAN
- El hantavirus pone a Argentina ante su primera crisis sanitaria tras abandonar la OMS
- Irán ha golpeado con fuerza las bases de EE UU en los países árabes y ha inutilizado varias de ellas
- Guerra en Irán, en directo: última hora | Trump ve 'muy posible' un acuerdo con Irán tras los últimos contactos
- Erasmus+: un motor de la 'identidad europea' aún lejos del alcance de todos los estudiantes
- Las crecientes limitaciones en la vida diaria en Rusia y el cansancio por la guerra pasan factura a Putin
- Trump rechaza la propuesta de Irán para terminar la guerra: 'Es totalmente inaceptable
- Trump quiere convertir a Venezuela en el estado 51 de Estados Unidos