Gobierno de ultraderecha
Milei se lanza otra vez contra la prensa y cierra las puertas de la Casa Rosada a los periodistas
El presidente argentino califica de "basuras repugnantes" a los reporteros y toma una decisión inédita incluso durante la dictadura de Videla

Milei bloquea el acceso de la prensa en inédita medida repudiada por medios y la oposición

"Basuras repugnantes". El presidente de Argentina, Javier Milei, lanzó una nueva batalla contra los medios de comunicación al cerrar las puertas de la sede presidencial a las decenas de periodistas acreditados. Lo hizo nada menos que en medio de su encuentro con Peter Thiel, el multimillonario estadounidense que ha liderado el acercamiento de Silicon Valley a Donald Trump. La furia tuvo su correlato ideológico.
La relación del anarcocapitalista con el periodismo en general se ha enturbiado desde que estallaron una serie de escándalos de corrupción que le involucran directamente junto con su hermana y secretaria general de la presidencia, Karina Milei. Las ruedas de prensa se habían convertido además en un problema para el jefe de ministros y portavoz del mandatario, Manuel Adorni, quien se vio obligado a llamarse a un prolongado silencio desde semanas atrás debido a las denuncias de presunto enriquecimiento indebido que le salpican.
Durante las recientes pascuas, Milei se pasó horas en X difundiendo cerca de 1.000 mensajes propios y ajenos contra profesionales de la prensa, de acuerdo con el diario La Nación. En las últimas horas, el extertuliano televisivo reactivó además su consigna de "no odiamos suficientemente a los periodistas".
En este contexto se dispuso que los cronistas acreditados en la sede del Ejecutivo no puedan entrar hasta nuevo aviso. Las autoridades dijeron que esa medida deriva de una denuncia penal contra dos periodistas del canal televisivo Todo Noticias por presunto "espionaje ilegal". La acusación se basa en unas filmaciones de pasillos e interiores de la Casa de Gobierno, al parecer hechas sin autorización. "Paranoia total en la Rosada (sede de Gobierno)", dijo el portal La Política Online.
La sala de periodistas de la sede presidencial tiene una larga historia. Allí, y ante la sorpresiva pregunta de un cronista acreditado, José Ignacio López, el entonces dictador Jorge Videla se vio obligado en 1979 a hablar por primera vez sobre los desaparecidos por razones políticas. Casi todos los jefes de Estado tomaron en esa sala la palabra, a veces de manera incómoda, pero nunca se atrevieron a dar el paso de Milei.
El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) aseguró que la prohibición dispuesta por el Gobierno es de "extrema gravedad institucional" y limita "la posibilidad de que la sociedad conozca, comprenda y controle la actividad de sus gobernantes". Por su parte, Adepa, la entidad que agrupa a todas las entidades periodísticas del país recordó que si bien es "legítimo y bienvenido" el debate sobre la labor de la prensa, no lo es "el insulto y la estigmatización personal, máxime cuando provienen de altas autoridades".
La extraña visita de Thiel
La veda se aplicó en un día de aristas políticas controvertidas. Mientras los periodistas se enteraban de que no podían ingresar a la sede de Gobierno, Milei estaba reunido con Thiel, popietario, entre otras empresas, de Palantir Technologies, que viene desempeñando un papel significativo en los últimos conflictos armados en su condición de desarrolladora de plataformas de análisis de datos, el espionaje digital, el uso de la inteligencia artificial y los drones. Palantir tiene contratos con la Administración de Trump y el Ejército. Amnistía Internacional la denunció por su papel en las acciones letales del Ejército de Israel en Gaza.
Thiel es un promotor convencido de las ideas "aceleracionistas", según las cuales no existe una compatibilidad entre el capitalismo y la democracia. Esta última es vista como un límite al progreso tecnológico y la libertad económica. Thiel, cofundador de la plataforma PayPal junto con Elon Musk, defiende un modelo tecnocrático donde la eficiencia empresarial reemplaza la política. Por esas razones ha venido a Buenos Aires a ver con sus propios ojos y por dos meses la experiencia anarcocapitalista. Llegó acompañado de su esposo, el exvicepresidente de BlackRock, Matt Danzeisen, y sus hijos. Según el diario Perfil pagó 12 millones de dólares por una mansión en el barrio más caro de la ciudad de Buenos Aires. Otros medios consignaron que apenas alquiló esa casa por unas semanas.
"Lo de Peter Thiel es terrible y que se instale en la Argentina es aún peor", dijo la dirigente centrista Elisa Carrió. "Va en contra de la República, la democracia y las libertades. Es Pentágono puro, es el eje del mal". La presencia del magnate coincide con un momento de fuerte radicalización de Milei, cuyo último capítulo se conoció en Jerusalén, donde se consideró a sí mismo no solo nuevo rey Salomón sino la mejor espada para derrotar al "satanismo" de los marxistas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Israel convierte Eurovisión en una herramienta de diplomacia pública en plena guerra de Gaza
- Ucrania, potencia mundial en drones: Zelenski vende sus aparatos 'probados en combate' a más de 20 países
- Guerra de Irán, en directo: última hora | Trump amenaza a Irán con un 'gran golpe' si no hay un acuerdo pronto
- Irán envía una nueva propuesta de paz a EEUU mientras crece el temor a un regreso de los bombardeos
- Así es 'el monstruo', el barco en el que Israel detiene en aguas internacionales a los activistas de las flotillas
- 91 muertos, riesgo de propagación alto y sin vacuna ni tratamiento: las claves de la nueva epidemia de ébola en RD Congo
- Irán amenaza con llevar la guerra 'fuera de Oriente Medio' si es atacado de nuevo por EEUU
- Mythos, la IA de Anthropic que inquieta a Europa, expone a Trump y compromete la ciberseguridad global