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Guerra en Oriente Medio

Irán se desdice y vuelve a cerrar Ormuz ante los “actos de piratería” de Trump

La República Islámica había anunciado este viernes la apertura de la vía, pero ha vuelto a cerrarla ante el continuado bloqueo de EEUU, mientras ambos países siguen sin darse una cita clara para la segunda ronda de negociaciones, que debería ocurrir este lunes en Islamabad

Una mujer iraní

Una mujer iraní / ABEDIN TAHERKENAREH / EFE

Adrià Rocha Cutiller

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Estambul
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Irán ha confirmado este sábado por la mañana el bloqueo parcial de nuevo del estrecho de Ormuz, menos de 24 horas después de que el ministro de Exteriores iraní, Abbás Araghchi, anunciase su apertura gracias al avance en las negociaciones y el alto el fuego en el Líbano.

Tras el anuncio de reapertura iraní, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que EEUU seguía con su doble bloqueo del paso hasta que no se llegase a un acuerdo definitivo: desde el lunes de esta semana, Washington no permite el paso ni salida de Ormuz de cualquier barco que haya pasado por aguas territoriales o un puerto persa.

"El control de Ormuz ha vuelto a como era anteriormente, y está bajo dirección estricta de nuestras fuerzas armadas. Hasta que Estados Unidos restituya la navegación de todo barco desde Irán, seguiremos controlando el estrecho. Los continuados actos de piratería y sus robos marítimos en lo que llaman un 'bloqueo' nos han obligado a ello", ha declarado este sábado por la mañana la comandancia de la Guardia Revolucionaria iraní, el cuerpo de élite político-militar de la República Islámica.

Tras estas palabras, al menos dos cargueros que intentaban transitar por Ormuz han sido alcanzados por disparos supuestamente realizados por varias embarcaciones vinculadas a Irán, ha confirmado la Marina del Reino Unido.

Antes del anuncio y los disparos, durante la tarde del viernes y la madrugada del sábado, una docena de cargueros y petroleros habían conseguido cruzar Ormuz, en el mayor movimiento en el estrecho desde el inicio de la guerra en la región, empezada el pasado 28 de febrero con el asesinato sorpresa por parte de Israel del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.

"Tenemos buenas noticias de Irán. Aunque no voy a decir nada más", ha declarado en la madrugada de este sábado Trump: "Estamos negociando. Y espero que las cosas vayan bien. Hemos negociado y acordado muchos puntos. Para nosotros lo más importante es que Irán no puede tener la bomba nuclear. Eso está por encima de todo".

Optimismo... ¿realista?


Durante la tarde del viernes, Trump entró en frenesí: en pocas horas el presidente estadounidense dio varias entrevistas a la prensa, y publicó varios mensajes en redes sociales. Todos iban en la misma dirección, y apuntaban que todo estaba ya hecho con Irán; que casi todo ha sido acordado y que, básicamente, Irán ha aceptado todas las demandas de Estados Unidos.

Varios altos cargos de Teherán, sin embargo, se han dedicado este sábado a desmentir las palabras del multimillonario. Irán asegura que las distancias son aún muy grandes, sobre todo en dos puntos clave: el futuro del programa nuclear iraní y los 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido que posee el país persa, y el futuro del estrecho de Ormuz, cerrado, abierto, y cerrado de nuevo.

Por partes: según filtraciones a la prensa, Estados Unidos reclama a Irán un parón de 20 años al enriquecimiento de uranio. Irán, a cambio, ha ofrecido cinco años. Hasta junio de 2025 —cuando la guerra de 12 días contra Israel dañó gravemente las instalaciones nucleares iraníes—, la República Islámica llegó a enriquecer uranio a niveles superiores al 60%, muy cercanos al 90% necesario para desarrollar la bomba. Irán empezó su enriquecimiento a partir de 2018, cuando Trump, en su primer mandato, rompió el acuerdo nuclear firmado por su antecesor, Barack Obama.

En el otro asunto espinoso, Irán asegura que a partir de ahora, aunque se termine la guerra, Teherán controlará y tendrá poder de decisión sobre todo barco que cruce por Ormuz, vía que representa el 20% del total mundial del comercio de petróleo y gas. Este punto es inaceptable por todos los Estados del Golfo, incluida Omán, país que controla la costa sur del estrecho.

"Ha llegado el momento de que el mundo acate el nuevo régimen marítimo del estrecho de Ormuz", ha declarado este sábado Ibrahim Azizi, jefe del Comité de Seguridad Nacional de Irán.

Próxima cita


Tensiones y desacuerdos a parte, se espera que la segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán ocurra este lunes en Islamabad, Pakistán, país que ha estado liderando los esfuerzos de mediación, junto con Turquía y Egipto.

Fuentes pakistaníes han asegurado en los últimos días que esperan la firma de un acuerdo interino en esta próxima reunión, que alargue el alto el fuego temporal —que caduca este miércoles por la madrugada— por un plazo de 60 días. En este tiempo, Irán y EEUU entrarían en discusiones y reuniones más técnicas, sobre todo centradas en el aspecto nuclear de las charlas. Irán, de hecho, ha confirmado haber recibido "nuevas propuestas" de EEUU a través de Pakistán, y asegura estar estudiándolas.

La prioridad para los mediadores, ahora mismo, es conseguir una extensión del alto el fuego: "Si no hay acuerdo antes del miércoles, entonces puede que no prorrogue el cese de las hostilidades... Puede que no. Y entonces habrá un bloqueo, y por desgracia tendremos que empezar otra vez a lanzar bombas", ha declarado Trump durante la madrugada de este sábado.

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