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Irregularidades en el funcionamiento

Elon Musk citado por la justicia francesa por la investigación sobre la red social X

El empresario deberá comparecer en París en el marco de una investigación por presuntas irregularidades en la plataforma

Musk se enfrenta a Europa en su intento de registrar la marca Robotaxi

Elon Musk, en una de sus múltiples apariciones públicas.

Elon Musk, en una de sus múltiples apariciones públicas. / efe

Agencias

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El empresario estadounidense Elon Musk ha sido citado este lunes por la justicia francesa para declarar en una audiencia voluntaria en París, en el marco de la investigación abierta sobre su red social X. La comparecencia se produce tras meses de pesquisas sobre posibles irregularidades en el funcionamiento de la plataforma.

La investigación se remonta a principios de febrero, cuando las autoridades llevaron a cabo un registro en las oficinas de X en Francia y convocaron al multimillonario, de 54 años, para que ofreciera explicaciones. También está bajo el foco la exdirectora general de la compañía, Linda Yaccarino, en su condición de responsable de la plataforma en el momento de los hechos.

Según explicó la fiscal de París, Laure Beccuau, la investigación analiza posibles delitos como la complicidad en la difusión de imágenes de carácter pedopornográfico o la negación de crímenes contra la humanidad. La magistrada señaló que estas audiencias permitirán a los responsables “exponer su posición sobre los hechos” y detallar, si procede, las medidas adoptadas para cumplir con la legislación francesa.

Por su parte, la plataforma X ha rechazado las acusaciones y ha calificado la actuación judicial de “abusiva” y motivada políticamente. En varios mensajes, la empresa ha defendido que no ha cometido ninguna infracción y ha denunciado presiones por parte de la fiscalía de París, que —según sostiene— intenta influir en la dirección del grupo en Estados Unidos a través de su filial francesa.

Una investigación en expansión

El caso se originó a partir de diversas denuncias presentadas a comienzos de 2025 que alertaban de un posible sesgo en los algoritmos de la plataforma. Posteriormente, la investigación se amplió tras nuevas alertas en verano, relacionadas con el funcionamiento de la inteligencia artificial Grok y la difusión de contenidos negacionistas y ‘deepfakes’ de carácter sexual.

La fiscalía ha subrayado que, por el momento, el proceso se encuentra en una fase preliminar y que su objetivo es garantizar que la plataforma cumpla con la normativa vigente. En este contexto, varios empleados de X también han sido convocados como testigos a lo largo de la semana.

Las pesquisas están siendo coordinadas por la sección de cibercriminalidad de la fiscalía de París, en colaboración con la gendarmería francesa y Europol, además de otros países.

Presión política y precedentes

El origen de la investigación se encuentra, en parte, en las denuncias de los diputados franceses Eric Bothorel y Arthur Delaporte, quienes alertaron de una supuesta reducción de la pluralidad de voces en la plataforma y de su alejamiento de un entorno “seguro y respetuoso”. Ambos advirtieron de los riesgos que estas dinámicas podrían suponer para la democracia.

Por ahora, X no ha sido imputada formalmente en este procedimiento. Sin embargo, la presión judicial ha ido en aumento en los últimos meses, especialmente tras la polémica generada por contenidos de su inteligencia artificial y por la difusión de mensajes que cuestionaban hechos históricos como el uso de cámaras de gas durante el Holocausto.

En paralelo, la fiscalía de París también ha trasladado a las autoridades estadounidenses sospechas sobre una posible “valoración artificial” de las compañías X y xAI por parte de Musk, en medio de la controversia por los contenidos generados por Grok.

El propio Musk reaccionó públicamente a estas investigaciones con un mensaje en la plataforma en el que calificó las acusaciones con duros términos, elevando aún más la tensión entre la compañía y las autoridades francesas.