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Cumbre en Barcelona

Collboni reivindica a las ciudades como bastión de resistencia política y pone la vivienda en el centro

Líderes municipales reivindican la importancia de la participación política ciudadana frente a una geopolítica de guerra

Directo: Sánchez sella su alianza con Lula, Petro y Sheinbaum frente a Trump: "Hay un ataque al sistema multilateral"

El alcalde de Barcelona Jaume Collboni, en el Global Progressive Mobilisation, en Barcelona

El alcalde de Barcelona Jaume Collboni, en el Global Progressive Mobilisation, en Barcelona / Jordi Otix / EPC

Irene Benedicto

Irene Benedicto

Barcelona
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El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, defendió este sábado el papel de las ciudades como bastión de resistencia política en un momento de fuerte tensión internacional y de avance de la derecha radical. Enmarcó el congreso en una respuesta progresista de alcance global y situó a los gobiernos locales en primera línea frente al autoritarismo, la guerra y la fractura social. "Las ciudades son donde empieza la democracia y donde la democracia cumple su propósito", afirmó. Y añadió: "Necesitamos una respuesta progresista local y estamos preparados para darla".

Así, Collboni trazó el puente entre lo local y lo geopolítico. Citó a Zohran Mamdani como ejemplo de resistencia en Estados Unidos cuando "parecía que todo estaba perdido", en referencia al regreso de Donald Trump y reivindicó la necesidad de "organizar la esperanza, estructurar la respuesta, compartir las estrategias". También lanzó un mensaje contra la ola ultra con referencias a Argentina, Turquía y, a nivel local, Madrid. "Estamos aquí para que se acabe la motosierra en Argentina. Y en Madrid también", dijo y puso a Canadá y a Italia como ejemplos de países donde grandes ciudades se han convertido en bastiones progresistas, con los alcaldes de Toronto y Roma presentes, y apeló a la unión de fuerzas alrededor del "no a la guerra" y "tiranía" y el "racismo", en pro de "la cohesión social".

La vivienda se convirtió, para Collboni, en la gran prueba de que el municipalismo progresista puede traducir valores en políticas concretas. Definió el acceso a un piso como "la primera prioridad" de Barcelona y de muchas otras ciudades y lo vinculó directamente con la defensa del derecho a permanecer en los barrios. "Los pisos son para vivir", haciendo énfasis en los que trabajan en la ciudad. "Lucharemos contra la especulación", prometió, para que las urbes no "se conviertan en activos financieros".

El Nueva York de Mamdani frente a Trump

En ausencia del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani , puso voz a su mensaje Ana Maria Archila, comisionada de la Oficina de Asuntos Internacionales de la Alcaldía de Nueva York. A su juicio, la elección de Donald Trump es "un síntoma de una profunda disolución y descontento con un sistema político que ha abandonado a la clase trabajadora", un abandono que atribuyó "a los dos partidos políticos, republicanos y demócratas, durante décadas". Archila describió ese malestar con una cadena de preocupaciones cotidianas: "Cómo poner comida en la mesa, cómo pagar la vivienda, cómo costear el cuidado infantil y cómo tener tiempo suficiente para vivir con paz y con alegría".

La candidatura de Mamdani "no llegó con grandes visiones ideológicas, sino hablando de manera muy concreta de las preocupaciones materiales que tiene la gente", afirmó Archila. Resumió esa propuesta en tres promesas: "Vamos a congelar el alquiler para que todo el mundo tenga una vivienda que pueda pagar. Vamos a hacer que los autobuses sean rápidos y gratuitos. Cuidado infantil universal y gratuito para todos". Para la comisionada, esa es la única forma de frenar a la extrema derecha: "Para luchar contra las fuerzas del fascismo, necesitamos restaurar la confianza que la gente tiene en sus gobiernos". De ahí su defensa de una gestión visible y tangible, desde tapar "102.000 baches en 100 días" hasta "humanizar el gobierno", para demostrar "cada día" que un Ejecutivo progresista "puede funcionar".

El alcalde de Barcelona Jaume Collboni, en el Global Progressive Mobilisation, en Barcelona

El alcalde de Barcelona Jaume Collboni, en el Global Progressive Mobilisation, en Barcelona / Jordi Otix / EPC

Roma frente a Meloni

El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, sostuvo que "el impulso de la extrema derecha se está perdiendo" en Italia porque sus promesas chocan con la experiencia diaria de la ciudadanía. "Lo que entregan en realidad es guerra y miedo", y quienes prometieron prosperidad están dejando una sensación de retroceso económico. También hizo referencia a la actual crisis energética fruto de la guerra en Irán: "Decían que la transición energética iba a perjudicar a la economía y al crecimiento, y ahora todos dependemos del petróleo". Para ilustrarlo, puso un ejemplo directo: "Un país como España, que ha invertido más en energías renovables, paga la energía más barata que Italia, donde un gobierno de derechas ha invertido en combustibles fósiles".

A modo de paraguas unificador, la presidenta del Comité Europeo de las Regiones, Kata Tüttő, apeló a la unidad como respuesta a la incertidumbre política y social que atraviesa Europa y reivindicó la socialdemocracia como "una comunidad, una familia con energía y capacidad de innovación". En medio de la incertidumbre política y las guerras en Oriente Medio y la propia Europa, señaló la importancia de que las ciudades provean de la sensación de "comunidad" y propósito. Y remató con una apelación directa al papel de las ciudades: "Tienen sus miedos, a veces están cansados, y quieren saber que juntos son lo suficientemente fuertes como para cambiar el rumbo de la vida y mejorar el futuro. Ese es nuestro papel aquí y en nuestras ciudades", concluyó.

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