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Comicios en el país sudamericano

Giro en las elecciones de Perú: el abanderado de la izquierda se consolida como rival de Fujimori en la segunda vuelta

Roberto Sánchez se presenta como heredero del expresidente Pedro Castillo, cuya libertad reclamó al enterarse de sus posibilidades electorales

El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez.

El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez. / Europa Press/Contacto/El Comercio

Abel Gilbert

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Buenos Aires
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La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Perún acaba de dar un giro impactante, aunque no sorpresivo. Roberto Sánchez, quien busca capitalizar la herencia política de Pedro Castillo, el presidente que intentó en diciembre de 2022 disolver el Congreso y se encuentra encarcelado para cumplir una pena de 11 años, se consolida como el competidor de Keiko Fujimori el 7 de junio próximo. La dirigente de derechas ha recibido el 17% de las adhesiones. De esta manera, la segunda vuelta tiene el sabor de algo ya conocido por la sociedad, cuando Castillo derrotó en 2021 a Fujimori en el que fue entonces su tercer intento de acceder al Palacio Pizarro. Escrutado más del 80% del padrón electoral, el abanderado de Juntos por el Perú obtiene el 12,05% de los votos que le permitieron superar a Rafael López Alliaga, el ultraderechista que confiaba pasar a la siguiente instancia y, de repente, se encuentra desplazado por un rival en sus antípodas ideológicas. Sánchez le lleva 300.000 sufragios de ventaja, los suficientes para que se enciendan las alarmas en una Lima que teme revivir los momentos de polarización e incertidumbre de cuatro años atrás. "El santo pueblo ha hablado", dijo.

La contienda ha estado marcada por la enorme dispersión de las preferencias. Alcanza con superar la barrera de los 10 puntos para estar en carrera. El ascenso de Sánchez en un mar de 35 candidatos había sido previsto por algunos sondeos. Su segundo puesto en esta primera vuelta se apuntala en el respaldo alcanzado en regiones alejadas de la capital, donde ha predominado el voto conservador: Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Madre de Dios, Moquegua, Puno y San Martín.

"Justicia restauradora para los mártires del sur andino", dijo al conocer los últimos números, en alusión a las protestas de comienzos de 2023 contra la destitución de Castillo que provocaron decenas de muertos. "La vida del Perú profundo se respeta o no tiene sentido ninguna democracia". Sánchez no se privó de referirse a la situación del exmaestro rural. "Que nunca más se deponga o detenga a un presidente constitucional".  Y, acto seguido pidió la libertad del exmandatario.

López Alliaga denuncia fraude

Las elecciones del pasado domingo quedaron empañadas por una cadena de irregularidades que, según el editorial del diario limeño El Comercio, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) "no puede esconder detrás de las cifras". Más de 55.000 ciudadanos en Lima no pudieron votar "porque el material electoral nunca llegó a 187 mesas".

López Aliaga, el exalcalde capitalino y representante de Renovación Popular, aprovechó la anomalía para denunciar un "fraude" que lo saca de carrera. El titular de la Defensoría del Pueblo, José Gutiérrez, descartó irregularidades de esa naturaleza. " Estamos en un contexto de plenas elecciones, donde nada debe interrumpirla y donde no hay condiciones técnicas ni legales para hablar de fraude como un concepto general". No obstante, Gutiérrez Cóndor reconoció las responsabilidades de la ONPE en lo sucedido.

Para el analista César Hildebrandt, los asesores de Keiko Fujimori están "exultantes" porque creen que Sánchez le permitirá a Fuerza Popular colocarse como alternativa frente a la posibilidad de que una expresión de izquierdas retorne al Gobierno. "La heredera de la mafia fujimorista se siente en la gloria de un éxito inminente". Pero Hildebrandt no da por seguro que en el segundo turno buena parte de los peruanos, especialmente los que recuerdan todavía los años de la autocracia paterna de Alberto Fujimori, se inclinen por ella. En caso de pasar a la próxima instancia López Alliaga, los ciudadanos deberían elegir entre una derecha tradicional y una ultraderecha expresada en el candidato con un pasado en el Opus Dei.

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