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Guerra en Oriente Medio

Rusia y China vetan en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución dirigida a reabrir el estrecho de Ormuz

El embajador de EEUUU, Mike Waltz, acusa a Irán de "intentar secuestrar la economía global" y dice replicando la amenaza de destrucción de Trump: "puede que sea su última acción"

Archivo - Consejo de Seguridad de la ONU

Archivo - Consejo de Seguridad de la ONU / Bianca Otero/ZUMA Press Wire/dpa - Archivo

Idoya Noain

Idoya Noain

Nueva York
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El veto de Rusia y China ha impedido que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptara este martes una resolución presentada por Baréin junto a otros países del Consejo de Cooperación del Golfo que pretendía asegurar el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz. 

Pese a 11 votos a favor y las abstenciones de Colombia y Pakistán, el veto de dos miembros permanentes del Consejo ha frustrado la aprobación de un texto que se sometía a votación tras numerosos retrasos motivados por la oposición al lenguaje inicialmente propuesto de Moscú y Pekín y, en ocasiones, de Francia. Finalmente, tras días de intensas negociaciones y hasta seis borradores, el que se ha sometido a votación en el Consejo presentaba ya una versión descafeinada de lo que inicialmente buscaba el texto.

Abdullatif bin Rashid Al Zayani, ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, el país que tiene en abril la presidencia rotatoria del Consejo, ha presidido la sesión de este martes y ha mostrado su decepción con el resultado de la votación. "El Consejo no ha estado a la altura de su responsabilidad frente a una conducta ilegal que exige actuar de forma decisiva y sin dilación", ha dicho.

En una intervención previa a la votación, había dicho que “Irán no tiene derecho a cerrar” Ormuz y ha recordado que el cruce sirve como ruta de tránsito para cerca del 38% del comercio mundial de crudo, 19% del gas natural licuado y 20% de productos refinados de petróleo, incluyendo algunos fundamentales para la producción de fertilizantes, además del 30% del helio, elemento vital para la producción de microchips.

Amenazas de EEUU

Mike Waltz, embajador ante la ONU del gobierno de Donald Trump, ha denunciado en su intervención también el veto de Moscú y Pekín y en sus palabras ha renovado las amenazas del presidente estadounidense de bombardear plantas eléctricas y puentes si Teherán no llega a un acuerdo "aceptable" para él para las 20.00 horas de este martes en Washington.

"Irán ha tomado el estrecho de Ormuz como rehén y, con ello, intenta secuestrar la economía global", ha denunciado, antes de añadir: "puede que sea su última acción".

Waltz ha afirmado también que "el resultado de la votación no limita a EEUU para seguir actuando en su defensa propia y la defensa colectiva de aliados y socios, y el presidente Trump seguirá con las acciones necesarias para proteger nuestra ciudadanía y el mundo libre". "EEUU sigue preparado para diplomacia significativa pero la diplomacia no puede tener éxito cuando la única respuesta de Teherán sigue siendo el desafío, la dilación y la escalada".

Los argumentos de Rusia y China

Tanto Vasili Nebenzia, embajador ante la ONU de Rusia, como Fu Cong, máximo representante diplomático de Pekín, han justificado su voto contra la resolución denunciando que "no era objetiva ni imparcial" ni aborda las "causas raíces" del conflicto, que identifican en los ataques "ilegales" lanzados contra Irán por EEUU e Israel.

"Nuestro voto superará el examen de la historia", ha asegurado Fu, que ha denunciado que la resolución contenía "condena de una sola parte y presión" y mencionaba el uso de escoltas armadas. "Tal lenguaje es muy susceptible de ser malinterpretado e incluso abusado en un momento en que EEUU está abiertamente amenazando con la propia supervivencia de una civilización", ha dicho el diplomático chino, que también ha condenado los ataques militares de Irán y ha urgido a Teherán a ponerles fin.

Nebenzia, por su parte, ha asegurado que la resolución contenía "elementos de confrontación, no ajustados a la realidad y desequilibrados" y ha sostenido que haber votado a favor del texto "habría generado un peligroso precedente para el derecho internacional, el derecho internacional marítimo y cualquier esfuerzo internacional por la paz, así como a la autoridad del Consejo".  

Rusia y China han anunciado la presentación de un borrador conjunto de otra resolución para tratar de poner fin al conflicto, pero no está claro el contenido ni el calendario para su posible debate y votación.

El texto fallido

En el tercer párrafo operativo de la resolución fallida se instaba “firmemente a los Estados interesados en el uso de las rutas marítimas comerciales en el estrecho de Ormuz a coordinar esfuerzos, de naturaleza defensiva y acordes con las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad y la protección de la navegación a través del estrecho de Ormuz, incluso mediante la escolta de buques mercantes y comerciales, y a disuadir intentos de cerrar, obstaculizar o interferir de cualquier otro modo en la navegación internacional por el estrecho de Ormuz”.

Ese párrafo representaba una variación importante sobre una versión previa que estaba sobre la mesa el jueves pasado, que en vez de instar daba autorización por un periodo de al menos seis meses a los países miembros para que," actuando individualmente o a través de alianzas navales multinacionales voluntarias", usaran “todos los medios necesarios”, de naturaleza defensiva, acordes a las circunstancias, en el estrecho de Ormuz y aguas adyacentes, incluyendo en las aguas territoriales de estados del litoral dentro del estrecho de Ormuz o fronterizos con él" para asegurar el pasaje y evitar intentos de bloquear o interferir con la navegación internacional.

En la primera versión de la resolución incluso se citaba el Capítulo VII de la Carta de la ONU, que daba autoridad al consejo para imponer medidas que podían ir desde las sanciones hasta la acción militar. Esa mención desapareció en la tercera versión.

La resolución también recogía la preocupación por el derrame de la crisis que ha disparado la inestabilidad en el Mar Rojo y las amenazas a la navegación en otro cruce neurálgico, Bab el-Mandeb, que controla Yemen y que Irán ha amenazado con cerrar

El texto decía que el Consejo está “preparado para considerar más acciones, según sean apropiadas, contra quienes emprenden acciones que minan derechos y libertades de navegación e impiden el tránsito legal o libertad de navegación” tanto en Ormuz como en Bab el-Mandeb.

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