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Comercio internacional

La Eurocámara da "un paso indispensable" para rebajar los aranceles a Estados Unidos

La Eurocámara y los gobiernos europeos deberán ahora alcanzar un acuerdo sobre el texto final y aprobarlo para que la rebaja sea efectiva

El negociador del Parlamento Europeo, Bernd Lange, durante el debate sobre las rebajas arancelarias.

El negociador del Parlamento Europeo, Bernd Lange, durante el debate sobre las rebajas arancelarias. / Unión Europea.

Beatriz Ríos

Beatriz Ríos

Bruselas
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El Parlamento Europeo ha aprobado este jueves su posición para negociar la rebaja arancelaria a los productos estadounidenses que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pactaron el pasado mes de julio, y será crucial para que Washington cumpla su parte del trato. 

La Eurocámara ha respaldado el texto con una amplia mayoría. Un voto que el comisario de economía, Vladis Drombrovskis, ha calificado de "paso indispensable" para que Bruselas y Washington puedan avanzar en sus negociaciones para cerrar cuestiones aún pendientes. "Allana el camino para trabajar en una agenda positiva con EEUU", ha dicho Drombrovskis. 

Von der Leyen y Trump cerraron en julio el conocido como acuerdo de Turnberry. La UE aceptó un arancel máximo del 15% a sus exportaciones, a cambio de rebajas arancelarias, compras estratégicas y un paquete de inversiones por valor de 600.000 millones para Estados Unidos. 

Pero para rebajar o eliminar los gravámenes a los productos estadounidenses, Bruselas debe seguir el cauce legislativo habitual. El Parlamento Europeo y el Consejo, donde están representados los gobiernos de la UE, establecen su posición sobre el texto para negociarlo después. Una vez que lleguen a un acuerdo, ambas instituciones deberán darle el visto bueno final al texto. 

Las reservas del Parlamento

La Eurocámara ha frenado hasta en dos ocasiones este procedimiento. Primero, lo hizo en respuesta a las amenazas de Trump contra Groenlandia y a su intención de incrementar los aranceles a media docena de países que ofrecieron ayuda a Dinamarca. Después, tras la sentencia del Tribunal Supremo que declaró ilegales los gravámenes a las importaciones globales impuestos por la Casa Blanca

La Izquierda ha intentado sin éxito frenar el voto este jueves. "No es un acuerdo justo", ha dicho el copresidente del grupo, Martin Schirdewan, "es un chantaje". Schirdewan ha pedido retrasar el voto sobre un acuerdo que, ha defendido, será "dañino" para las empresas y "pone en riesgo" puestos de trabajo en Europa. "¿Por qué deberíamos dar el visto bueno a un acuerdo que premia a un presidente que quiere anexionar Groenlandia, amenaza a España y se ríe de la UE a diario?", ha espetado el alemán.

Precisamente porque el Parlamento no se fía, el texto incluye varias enmiendas que buscan reforzar las salvaguardas asociadas a las rebajas de aranceles. En particular, los eurodiputados exigen que esa reducción de los aranceles esté condicionada a que Estados Unidos cumpla su parte del trato. Además, la Eurocámara exige que Washington reduzca el arancel impuesto a las exportaciones de productos europeos con menos de un 50% de acero hasta el 15%.

El Parlamento ha advertido además de que si la Casa Blanca incrementara el arancel máximo a los productos europeos, esto supondría una violación del trato y la Eurocámara volvería entonces a echar el freno. "Queremos asegurarnos de que estas incertidumbres se aborden", ha advertido el jefe negociar de la Eurocámara, Bernd Lange.

El peso económico

El comisario de economía ha reconocido que la preocupación y las dudas del Parlamento son "válidas", pero también ha insistido en el peso de las relaciones transatlánticas. "Nuestros intereses económicos exigen que sigamos adelante", ha dicho Dombrovskis. "Debemos actuar en el mejor interés de nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestros ciudadanos, especialmente en las circunstancias actuales", ha añadido.

Dombrovskis ha defendido que las economías estadounidense y europea están demasiado interconectadas como para dinamitar las relaciones con Washington. Según el comisario, el intercambio de bienes y servicios entre ambos socios alcanzó 1,7 billones de euros. El comercio entre la UE y EEUU representa el 20% del flujo mundial.

El letón ha defendido la importancia de que la UE cumpla con su parte del trato. "Debemos demostrar buena fe por nuestra parte si queremos recibir la misma fe a cambio", ha dicho Dombrovskis. "Hemos recibido garantías de Estados Unidos de que tienen la intención de respetar el acuerdo", ha añadido. Pero la Comisión, ha dicho, es consciente de los riesgos y estará vigilante para actuar si algo vuelve a torcerse.

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