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Juicio crucial

La justicia declara a Meta y YouTube culpables de dañar la salud mental en un caso histórico sobre adicción a las redes sociales

Un jurado de Estados Unidos establece que ambos gigantes tecnológicos fueron negligentes al diseñar sus plataformas con características adictivas que perjudican a los usuarios

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, comparece en un juicio que amenaza el negocio de las redes sociales.

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, comparece en un juicio que amenaza el negocio de las redes sociales. / Kyle Grillot / Bloomberg

Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Barcelona
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Varapalo judicial a Meta y Google. Un jurado ha declarado a ambos gigantes tecnológicos culpables de negligencia por el diseño adictivo de sus plataformas en un caso histórico que amenaza con causarles un daño reputacional sin precedentes.

La sentencia emitida este miércoles por un tribunal en Los Ángeles, Estados Unidos, establece que las dos empresas son responsables de haber provocado problemas de salud mental a la demandante, una mujer de 20 años identificada como Kaley G.M., que alegaba que el diseño de Instagram y YouTube le había producido una adicción que se tradujo en trastornos de ansiedad y depresión.

El veredicto supone un espaldarazo para los miles de familias que afirman que las redes sociales están debilitando la condición psicológica de sus hijos, un fenómeno creciente en EEUU, pero también en otros países, como España. Fuera de la sala del tribunal, muchas de ellas celebraron el fallo con abrazos, informan los medios estadounidenses.

Multa por los patrones adictivos

La víctima, como tantas otras afectadas, había denunciado que características como el scroll infinito de contenido o las recomendaciones impulsadas por el algoritmo son tan adictivas como el tabaco o las apuestas. El cofundador y director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y su mano derecha, Adam Mosseri, director ejecutivo de Instagram, negaron durante el juicio esa caracterización.

Ambas compañías tendrán que pagar un total de tres millones de dólares en concepto de indemnización por daños y perjuicios por el dolor y el sufrimiento causados a la víctima, así como por otras cargas económicas. Meta asumirá el 70% de esa carga, mientras que Google se responsabilizará de abonar el 30% restante.

Miles de demandas

La sentencia sienta un precedente que puede convertirse en un dolor de cabeza para el multimillonario negocio de Meta y Google. Y es que los dos colosos de Internet se enfrentan a miles de demandas similares por todo el país que también alegan que los patrones adictivos diseñados intencionadamente desde Silicon Valley secuestran la atención de sus usuarios a costa de su bienestar emocional, particularmente entre los más jóvenes. Muchos de esos casos llegarán a juicio en 2026.

El caso podría suponer un cambio de paradigma, pues supone un duro revés para dos empresas históricamente amparadas por la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que establece que no se las puede responsabilizar por el contenido que los usuarios publican en sus plataformas. Además, la sentencia favorable a la víctima podrían a Meta y a Google a introducir cambios importantes en sus productos para eliminar ese componente adictivo.

"Respetuosamente, no estamos de acuerdo con el veredicto y estamos evaluando nuestras opciones legales", ha declarado un portavoz de Meta, propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp.

La demandante del caso también había señalado a TikTok y Snap por los mismos motivos. No obstante, ambas compañías llegaron a un acuerdo extrajudicial con ella antes del inicio del juicio.

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