Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cooperación internacional

Australia y la UE sellan un acuerdo de libre comercio tras casi una década de negociaciones

El pacto eliminará aranceles y facilitará el acceso de las exportaciones australianas al mercado europeo

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, este martes en Canberra durante el anuncio del acuerdo de libre comercio.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, este martes en Canberra durante el anuncio del acuerdo de libre comercio. / LUKAS COCH / EFE

Beatriz Ríos

Beatriz Ríos

Bruselas
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La Unión Europea (UE) y Australia han cerrado este martes un acuerdo de libre comercio, tras casi una década de negociaciones, que permitirá eliminar los aranceles a las exportaciones de buena parte de los productos europeos y facilitar el acceso de los australianos al mercado comunitario. 

"Tras casi una década de trabajo, de paciencia y de perseverancia, hemos concluido el Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y Australia", ha anunciado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, desde Camberra. Un acuerdo que ha calificado de "victoria para ambas partes", resultado de una relación que "ha madurado con el tiempo" y ha sido "construida para perdurar". 

"Las regiones que consideramos nuestro hogar, el Indo-Pacífico y Europa, son menos predecibles, pero están más interconectadas que nunca", ha dicho el primer ministro australiano, Anthony Albanese. "La mejor manera de afrontar esta realidad es trabajar más juntos", ha añadido.

Más que un acuerdo comercial

Muestra de esa sintonía, Australia y la UE han firmado en paralelo al tratado de libre comercio un acuerdo de defensa. Esto permitirá a los socios una cooperación más estrecha en el ámbito de la industria armamentística, la seguridad marítima o la lucha contra el terrorismo y la desinformación. "Europa y Australia comparten una responsabilidad que trasciende sus fronteras", ha dicho Von der Leyen, "la seguridad de Europa y la estabilidad del Indo-Pacífico no son temas separados".

La UE continúa así con su estrategia de reforzar las relaciones comerciales con sus socios en plena ola de proteccionismo. En cuestión de meses ha firmado un pacto con los países del Mercosur que empezará a aplicarse en mayo y ha concluido las negociaciones con la India y ahora Australia. "Se trata de una verdadera trilogía comercial", ha subrayado Von der Leyen. 

El peso económico de estos acuerdos es innegable, especialmente dada la talla de los mercados indio y latinoamericano. Pero tanto para Von der Leyen como para Albanese, el peso político es igualmente importante. "Creo que este acuerdo también envía un mensaje al mundo de que es posible respetar las reglas para colaborar de una manera que beneficie a ambas naciones”, ha dicho el primer ministro australiano.

En un mundo "donde las grandes potencias utilizan los aranceles como palanca y las cadenas de suministro como vulnerabilidades que pueden explotar", ha dicho la presidenta de la Comisión, la UE opta por "el comercio abierto y basado en normas". La confianza, ha añadido Von der Leyen, "es más importante que las transacciones".

Comercio e inversión

En el ámbito comercial, el acuerdo permitirá eliminar más del 99% de los aranceles sobre las exportaciones de productos de la UE a Australia. La Comisión calcula que esto supondrá un ahorro de alrededor de 1.000 millones de euros en aranceles para las empresas europeas.

Esta y otras medidas permitirán un aumento de las exportaciones europeas al otro lado del mundo del 33%, según el Ejecutivo comunitario. Bruselas calcula que la industria láctea, la automovilística y la química serán las que más se beneficiarán. Además, la Comisión espera que el acuerdo potencie también la inversión.

De hecho, el pacto abarca el sector servicios. El trato abrirá el mercado financiero y el de las telecomunicaciones australianos a las empresas comunitarias. Mejorará igualmente el acceso a contratos y concursos públicos en el país. 

Agricultura y tierras raras

El acuerdo con Australia, como sucediera con el tratado de libre comercio con los países del Mercosur, ha estado en el punto de mira por el peso del sector agrícola. Bruselas defiende que este trato es también una oportunidad para los agricultores europeos. 

La Comisión ha explicado que el trato eliminará los aranceles sobre productos como el queso, las carnes procesadas, el vino, algunas frutas y verduras o el chocolate. Pero el pacto también abre la puerta a la entrada de productos sensibles como la carne de vacuno, el azúcar, algunos lácteos o el arroz.

Bruselas ha asegurado que estas importaciones con arancel cero serán posibles solo "en cantidades limitadas". Además, como ocurrió en el caso del Mercosur, ha propuesto introducir salvaguardas unilaterales para proteger estos sectores en caso de disrupciones importantes. El acuerdo incluye también la protección de algunas indicaciones geográficas sensibles como el queso manchego o el whisky irlandés y un acuerdo específico para el vino

Por su parte, Australia facilitará el acceso de las empresas europeas al mercado de materias primas "vitales" para la seguridad económica europea como el aluminio o el litio. Dada la inestabilidad de las cadenas de suministro, "los acuerdos comerciales con socios fiables son esenciales para estabilizar el suministro de la UE", ha reconocido la Comisión.

Este acuerdo político deberá traducirse ahora en un texto legal al que los gobiernos europeos deberán dar el visto bueno para su firma. Una vez concluya el procedimiento, las partes podrán ratificar el texto para su entrada en vigor. Dada la importancia de reforzar los flujos comerciales, como con los países del Mercosur, Bruselas podría optar por aplicarlo de manera provisional hasta su ratificación.

Suscríbete para seguir leyendo