Oriente Medio
Las centrales eléctricas de Irán, en el punto de mira de EEUU: cuántas hay y cuáles son
Las centrales de Damavand, Shahid Salimi y Shahid Rajaee, se sitúan como infraestructuras clave para el mantenimiento energético de Teherán
Guerra en Irán, en directo: última hora de los ataques y la tregua de Trump sobre el estrecho de Ormuz

Fotografía de archivo de la central nuclear de Bushehr, en la costa iraní del Golfo Pérsico. / ABEDIN TAHERKENAREH / EFE
La guerra desatada por Estados Unidos e Israel en Irán afronta ya su cuarta semana, en un escenario donde las tensiones no parecen reducirse ni un ápice. Los bombardeos y las agresiones con drones se mantienen pese a las constantes proclamas de EEUU sobre que el arsenal armamentísitoco iraní está por acabarse. Mientras, la república islámica mantiene un control férreo sobre el estrecho de Ormuz que este domingo obligó al presidente norteamericano, Donald Trump a lanzar un ultimátum: "Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 HORAS a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas, empezando por la más grande" aseveró en su plataforma ‘Social Truth’.
Sin embargo, esta amenaza ha tenido un recorrido más que limitado y este mismo lunes el republicano ha ordenado "posponer todo ataque militar contra las centrales eléctricas de Irán durante un periodo de cinco días, tras mantener unas "conversaciones muy buenas y constructivas" con el país persa. Pero la palabra del dirigente estadounidense tiende a ser volátil y varias voces iranís ya han negado la existencia de estas conversaciones. Por lo que que las centrales eléctricas siguen en estado de alerta y la Guardia Revolucionaria Iraní se muestra preparada para responder con dureza ante "cualquier amenaza", y a atacar de vuelta tanto las centrales israelís como "las de los países de la región que abastecen de electricidad a las bases estadounidenses".
Con todo esto, pese a que no están claros los criterios de EEUU a la hora de señalar estas centrales, sí hay unos factores: tamaño, impacto sobre Teherán y relación con el corazón gasífero del país para valorar qué plantas tienen un mayor rol en la región.
Según los datos de la Cámara de Comercio, Industrial, Minería y Agricultura de Irán, en la república islámica hay 145 centrales térmicas que en su conjunto producen el 94% de la electricidad. Gracias especialmente al gas, que a través de 110 centrales energéticas —de las cuales, según datos de OpenInfraMap recogidos por CNN– aportó el 78,6%-79% de la generación en 2023.
Aquí destaca la central de Damavand. No sólo por ser "la más grande", por la que Trump dijo que empezarían los ataques, sino porque con 2.868 MW, es justamente la central que más produce del país. Ubicada en Pakdasht, en la provincia de Teherán, su caída, según ‘Associated Press’ (AP) sería la que más afectaría a hogares, negocios y servicios esenciales ligados a la capital.
Un escalón por debajo de Damavand se encuentra la planta de Shahid Salimi, en el condado de Neka, provincia de Mazandarán. Una central ubicada al norte de Irán con capacidad de producir 2.378MW y que por su proximidad (cerca de 300 km) diversos medios de comunicación como AP o CNN sitúa como una de las plantas con mayor peso energético en la órbita de Teherán.
Dentro de este grupo de grandes plantas de gas identificadas en Irán, destaca también la central de Shahid Rajaee, en Qazvín. Una planta que produciría al menos 2.044 MW y cuya caída, al igual que las otras dos centrales mencionadas previamente, supondría un severo golpe para la capacidad industrial iraní. Situada a menos de 150 kilómetros de Teherán, la central de Shahid Rajaee nutre a gran parte del el corazón urbano de la capital iraní. Por lo que tiene un valor fundamental, y su pérdida en caso de ataque por parte de EEUU sería un duro golpe para la capacidad energética del régimen islámico.
Fuera de estas tres centrales principales, se encuentra también la planta de Asaluyeh, en la localidad de Bostanu, provincia de Bushehr. La cual tiene capacidad para 1.293 MW y pese a no estar incluida entre las tres mayores plantas del país, cobra gran importancia por estar inserta en el gran corredor energético del sur iraní. De hecho, esta planta ya fue atacada el 18 de marzo como parte de la ofensiva de EEUU e Israel.
A estas se suman también las plantas de Montazere Ghaem y Parand: la primera, situada en Fardis, en la provincia de Alborz, tiene capacidad para producir al menos 1.624 MW; mientras que la segunda, ubicada en Parand (Teherán) alcanza al menos 1.578 MW.
La última gran planta a destacar, aunque en este caso es una central eléctrica. Es la central nuclear de Bushehr. Ubicada en la provincia homónima, junto al Golfo Pérsico, tiene una capacidad para producir cerca de 1.000 MW y es la única planta nuclear operativa del país. Se trata de una de las instalaciones más delicadas del país persa, cuyas inmediaciones han sufrido numerosos impactos desde que comenzaron las hostilidades.
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