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Conflicto en alza

El Golfo, en alerta máxima tras los ataques de Irán contra la industria petrolífera regional

Varios países de la región emiten un comunicado conjunto en el que reclaman el "cese inmediato de los ataques", mientras Teherán bombardea refinerías en Arabia Saudí y Kuwait

El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, y el presidente del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, durante una rueda de prensa en el Pentágono en Washington, DC, el 19 de marzo de 2026 tras el ataque de Irán a la mayor planta de gas natural licuado del mundo en Qatar.

El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, y el presidente del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, durante una rueda de prensa en el Pentágono en Washington, DC, el 19 de marzo de 2026 tras el ataque de Irán a la mayor planta de gas natural licuado del mundo en Qatar. / MANDEL NGAN

Adrià Rocha Cutiller

Adrià Rocha Cutiller

Estambul
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Con sus ataques constantes y cada vez más duros contra los países del golfo Pérsico, Irán ha conseguido poner a la región —y por extensión a todo el mundo— en alerta máxima, sobre todo a causa de la enorme alza de los precios de crudo mundiales.

Este jueves, 12 países han emitido un comunicado conjunto llamando a Teherán a detener "inmediatamente" sus ataques, que Arabia Saudí ha llegado a catalogar como "terroristas".

"Irán debe evitar protagonizar cualquier medida que amenace o directamente obstruya la navegación por el estrecho de Ormuz, así como que ponga en peligro la seguridad marítima en la región", reza el comunicado, firmado por los ministros de Exteriores de Qatar, Azerbaiyán, Baréin, Egipto, Jordania, Kuwait, Líbano, Pakistán, Arabia Saudí, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Turquía. Todos ellos se reunieron durante la noche del miércoles en Riad. Mientras tenía lugar el encuentro llovieron drones iraníes sobre la capital saudí.

La tensión regional se disparó especialmente después del ataque israelí del miércoles contra instalaciones petrolíferas persas en el sur de Irán, conectadas al yacimiento de Pars Sur, la mayor bolsa de gas del mundo y que la República Islámica comparte con Qatar.

Horas después, Irán bombardeó a su vecino árabe. Los daños en Qatar son tan grandes que, según ha dicho este jueves el ministro de Energía, Saad al Kaabi, el 17% del total de la capacidad del país de producir gas natural licuado ha sido completamente destruida: 20.000 millones de dólares y se necesitarán entre tres y cinco años para volver a los niveles de producción de febrero de este año. Eso si no hay más daños y ataques en los próximos días.

Este jueves por la mañana, después de la publicación del comunicado conjunto, Irán ha continuado con su ofensiva y ha golpeado dos refinerías en Kuwait, además de otra refinería en Samref, en Arabia Saudí. "Estamos evaluando los daños", ha declarado el Ministerio de Defensa saudí. Samref se encuentra en el puerto de la ciudad de Yanbu, en el oeste del país árabe, en la costa del mar Rojo. Muy lejos del golfo Pérsico y un claro aviso de Irán de que busca dañar todas las instalaciones petrolíferas de la región.

Hay más: Emiratos ha anunciado el cierre de su planta gasística de Ras Laffan por los graves daños sufridos en un ataque este miércoles. Ras Laffan es el epicentro de la producción de gas en este país del Golfo, que ha asegurado haber derribado siete misiles y 15 drones tan solo durante la mañana de este jueves.

"Estamos en alerta máxima y preparados para tratar con cualquier amenaza. Responderemos ante cualquier ataque que busque dañar la seguridad de nuestro país", ha dicho el Ministerio de Defensa emiratí en un comunicado.

"EEUU ha perdido el control de su política exterior"

A pesar de los constantes ataques de Irán contra sus vecinos en el Golfo, ninguno de los países de la región ha atacado a la República Islámica hasta la fecha. Pero expertos y analistas cercanos a las monarquías del Golfo aseguran que los gobiernos del lugar están cerca de su límite, sobre todo al haberse visto obligados no solo a parar sus exportaciones de crudo, sino también a cerrar sus instalaciones petrolíferas y de gas.

El resentimiento contra la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, también ha aumentado: "EEUU ha perdido el control de su propia política exterior. Dos veces en los últimos nueve meses Estados Unidos e Irán estuvieron a punto de llegar a un acuerdo. Pero entonces, Washington e Israel lanzaron un ataque ilegal contra Teherán, que destruyó la posibilidad de una paz que se encontraba en el horizonte", ha declarado en una entrevista a la revista 'The Economist' el ministro de Exteriores de Omán, Badr bin Hamad Al Busaidi, quien medió tanto en la primavera de 2025 como en febrero de 2026 entre Washington y Teherán. En las dos ocasiones, la mesa de negociaciones fue rota por ataques sorpresa o de EEUU o de su aliado Israel.

Desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, con el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jameneí, en un bombardeo sorpresa, el precio del crudo mundial ha subido casi un 40%, y se espera que siga subiendo. Irán, de hecho, ha asegurado en las últimas horas que estudia mantener cerrado el estrecho de Ormuz —o establecer un peaje— aun si cesan los bombardeos de Israel y EEUU.

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