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Frontera oficiosa en el río Litani

Israel fuerza la evacuación del sur del Líbano y eleva los temores a una nueva ocupación

Las órdenes de evacuación de esta semana han forzado a desplazarse a 300.000 personas del sur de esta frontera fluvial simbólica, que delimita el 8% del territorio libanés

Un ataque de Israel deja al menos 10 muertos en el sur de Líbano

EFE

Andrea López-Tomàs

Andrea López-Tomàs

Sidón (sur del Líbano)
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Las aceras de la ciudad de Sidón, la más grande del sur del Líbano, están tomadas por la gente. Decenas y decenas de personas que no tienen lugar al que ir, que no les queda otra que esperar. Son desplazados de aldeas más al sur de esta, en concreto, pasado el río Litani. Allí, el Ejército israelí ha establecido la nueva frontera oriental del Líbano. A partir de ese afluente de agua, todos deben evacuar y movilizarse al norte. Pero el país está desbordado, con una crisis humanitaria inundando las calles. "Se me parte el alma al ver a toda la gente durmiendo en la Corniche", el paseo marítimo de esta urbe costera, constata Maher, propietario de una empresa de camiones y oriundo de Sidón, frente a uno de los edificios bombardeados de su ciudad.

De él, apenas queda una pared en pie. El impacto de los proyectiles la curvó hasta una posición que desafía las leyes de la física. Desde su punto más alto, se desparraman pedazos de la escalera. Maher, de 59 años, tiene sus camiones aparcados al lado de este edificio de la Hermandad Musulmana. Se fue tres minutos antes de que impactara el primer proyectil. "Le dieron dos veces", recuerda. Por suerte, esta vez salvó todos sus camiones. "Cada uno de ellos vale 100.000 dólares y, durante la explosión del puerto de Beirut [en 2020], ya perdí dos", lamenta a este diario. "Esta será la última guerra; Hizbulá va a seguir luchando hasta el final, no se van a rendir, pero no podemos más. Estamos cansados", afirma Maher, con las manos ennegrecidas por haber estado retirando los escombros que aterrizaron en sus vehículos.

Operación Litani, 1978

Jana no está tan de acuerdo. "Esta no será la última guerra, porque Israel no puede conseguir su objetivo", dice esta estudiante palestina-libanesa de 21 años, originaria de Sidón. Según ella, el objetivo israelí es no solo desarmar a Hezbolá, sino hacerse con gran parte del territorio libanés. "Es una posición geográfica muy, muy importante; por eso, el Líbano ha sufrido muchas guerras", añade. En todas ellas, el río Litani se ha convertido en un punto geográfico clave, porque históricamente ha funcionado como demarcación en los conflictos entre Israel y el Líbano. Esta corriente de agua, que toma su nombre del latín Leontes, se sitúa a 30 kilómetros al norte de la frontera entre ambos países mediterráneos. Es el río más grande del Líbano, y cuenta con 140 kilómetros de recorrido que se origina en el este del país, en el valle de la Becá, y desemboca en el mar Mediterráneo, al norte de la ciudad costera de Tiro.

Daños provocados por bombardeos israelíes en la población de Meidoun, al sur del Líbano.

Daños provocados por bombardeos israelíes en la población de Meidoun, al sur del Líbano. / TAHER ABU HAMDAN / CONTACTO / EUROPA PRESS

A lo largo de la historia, este río ha separado a la comunidad chií, al sur, de la suní, al norte. Las aldeas cristianas se encuentran repartidas por todo el país, con especial concentración en la costa al norte de Beirut. La minoría drusa vive en las montañas libanesas. La primera gran operación israelí en el Líbano de 1978, que buscaba sofocar a las guerrillas palestinas y alejarlas de la frontera, y que tuvo lugar en plena guerra civil libanesa (1975-1990), se llamó "operación Litani". Entonces, el río Litani se convirtió en la frontera simbólica y militar entre Israel y el Líbano, independientemente de qué facción libanesa estuviera combatiendo, ya que, en esa campaña militar, Tel Aviv invadió el sur del país. Cuatro años más tarde, en 1982, Israel lanzó una segunda invasión para expulsar a los palestinos 40 kilómetros más al norte.

Resolución 1701

Ese trágico año, en el que también tuvo lugar la inolvidable masacre de Sabra y Shatila, el Ejército israelí cruzó el río Litani, avanzó hasta Beirut y finalmente expulsó a los combatientes palestinos del Líbano por mar. Aunque se retiró de la capital, Israel mantuvo la ocupación de la mayor parte del territorio al sur del río hasta el año 2000. Seis años después, la tensión volvió a estallar a lo largo del río Litani. Tras la captura de tres soldados israelíes por parte de Hezbolá, Israel lanzó una nueva campaña militar que se alargó 33 largos y calurosos días. En ese momento, la guerra terminó con un alto el fuego en virtud de la Resolución 1701 de Naciones Unidas, que estipulaba "el establecimiento entre la Línea Azul y el río Litani de una zona libre de personal armado, bienes y armas, salvo los del Gobierno del Líbano y la Fuerza Provisional de Naciones Unidas para el Líbano" (UNIFIL, por sus siglas en inglés).

También durante la última ofensiva militar israelí en otoño de 2024, las tropas israelíes penetraron seis kilómetros al interior del sur del Líbano. La invasión no fue tan amplia como la del verano del 2006, cuando los soldados avanzaron de nuevo hasta el Litani obligando a decenas de miles de libaneses a huir al norte del río. Desde entonces, Hezbolá se ha hecho fuerte y, hasta la última campaña israelí, mantenía un control férreo del sur del Líbano. El alto el fuego de 2024 establecía que, de acuerdo a la Resolución 1701, tanto Hezbolá como Israel debían retirarse de la parte oriental del país. Ninguno de los dos cumplió su parte del trato. Ahora, a las dos jornadas enteras de nueva operación militar, el Ejército israelí exigió la evacuación inmediata de toda la población al sur del Litani, elevando los temores a una nueva ocupación.

Hilera de tanques del Ejército de Israel en la frontera con el Líbano.

Hilera de tanques del Ejército de Israel en la frontera con el Líbano. / ATEF SAFADI / EFE

"Tan profundo como sea necesario"

"Podríamos encontrarnos maniobrando en esa zona [al sur del río Litani] de una forma u otra y no queremos que haya civiles allí", ha dicho esta semana un alto oficial militar israelí a la BBC, bajo condición de anonimato. "Tenemos planes de llegar tan profundo como sea necesario, incluso hasta el río Litani y más allá, si se nos ordena", ha afirmado, añadiendo que había fuerzas en el lugar para moverse inmediatamente si se les ordenaba. Hasta el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, aboga públicamente por crear "una zona estéril sin aldeas libanesas", alegando en un canal de televisión local que Israel "no tendría opción". "Quizás sea antiestético, o desagradable, eliminar dos o tres aldeas libanesas, pero ellos mismos se lo buscaron", ha declarado. Establecer una nueva frontera israelí con el Litani como línea de demarcación implica tomar el 8% del territorio libanés.

Además, el río Litani es una importante fuente de agua para todo el país, ya que riega el valle de la Becá. También es el aprovisionamiento principal para el sur del país, y en concreto para la ciudad de Tiro, la tercera más poblada del Líbano. Antes de la ofensiva del 2024, las aguas del Litani irrigaban alrededor de 6.000 hectáreas de tierras agrícolas en el sur del Líbano. Las órdenes de evacuación inmediatas israelíes de esta semana han afectado a 300.000 personas. "Exigir a todos los residentes al sur del río Litani que evacuen de inmediato genera serias alarmas legales y humanitarias, y temores por la seguridad de los civiles", ha declarado Ramzi Kaiss, investigador sobre el Líbano de Human Rights Watch, que alerta sobre las violaciones de los derechos humanos y de las leyes de la guerra. Más de 100 aldeas en el sur y el este del Líbano fueron llamadas a evacuar en solo dos días, según la ONU. Pero Jana defiende lo que les pertenece: "El río Litani es para los libaneses, igual que el sur del Líbano es nuestro".

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