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Concejal carioca

Condenan a 75 años a los autores intelectuales del asesinato de la política brasileña Marielle Franco

El proceso ilumina la trama que vincula a políticos conservadores con los grupos paramilitares conocidos como milicias

Un hombre posa con un cartel en el que se lee en portugués "Marielle lo hizo por nosotros", en una imagen de archivo.

Un hombre posa con un cartel en el que se lee en portugués "Marielle lo hizo por nosotros", en una imagen de archivo. / ANTONIO LACERDA / EFE

Abel Gilbert

Abel Gilbert

Buenos Aires
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El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil emitió este miércoles un nuevo fallo histórico. En septiembre pasado condenó a 27 años y tres meses de prisión al expresidente Jair Bolsonaro y sus colaboradores por intento de golpe de Estado. El nuevo dictamen ilumina con intensidad las relaciones entre el crimen y la política en Río de Janeiro. Los hermanos Domingos y Chiquinho Brazão fueron considerados autores intelectuales del asesinato de la concejala y activista Marielle Franco y su chófer, Anderson Gomes, perpetrado en marzo 2018. Les esperan penas similares o superiores a las de los autores materiales, ya condenados en 2024: unos 75 años.

Al escuchar la sentencia, la madre de Marielle Franco, Marinete Silva, y la hija de la concejala del PSOL, Luyara, no pudieron contener la emoción. Tuvieron que ser atendidas por los servicios de emergencia.

Están a punto de cumplirse seis años de ese suceso que conmocionó a parte de los brasileños. Por entonces, las condiciones para dilucidar lo que había ocurrido no eran las del presente. Bolsonaro pavimentaba su ascenso al poder y, mientras se acercaban las elecciones, se levantaba también un muro de impunidad. A partir del retorno a la presidencia de Luiz Inacio Lula da Silva pudieron derribarse esas paredes de contención.

Alexandre de Moraes, el mismo juez que se desempeñó como voz cantante del proceso contra Bolsonaro, remarcó que el caso Franco ha mezclado la cuestión política con la "misoginia, el racismo y la discriminación". Marielle, recordó el magistrado, "era una mujer negra y pobre que desafiaba los intereses de los milicianos. ¿Qué mensaje más contundente se podría enviar? Y en la mente misógina de los perpetradores, ¿a quién le importaría eso?".

La cuestión paramilitar

El doble asesinato fue resultado de los enfrentamientos entre los Brazão y los miembros del izquierdista PSOL en la legislatura carioca. El trasfondo de la tensión no solo eran los negocios inmobiliarios de los hermanos sino sus vínculos con los grupos paramilitares que controlan varios territorios pobres de la "ciudad maravillosa", y son conocidos como milicias. Los Brazão, remarcó De Moraes, "no solo tenían contacto con la milicia. Ellos eran la milicia. Participaban en la milicia. Uno como ejecutor de los actos milicianos, los otros como gran influencia política, la garantía política del mantenimiento de esas zonas que están bajo su dominio".

Sobre el exjefe de la Policía de Río de Janeiro, Rivaldo Barbosa, quien en su momento tuvo que investigar el crimen en el cual estaba indirectamente involucrado, Moraes dijo que si bien no existen pruebas de que participara en ambos homicidios, aceptó sobornos y "dirigió la ofensiva en otra dirección para intentar garantizar la impunidad total". Deberá pasar 18 años encerrado. Dos policías y un asesor de Brazão también fueron condenados a penas que deben estipularse.

"Si el interés de las milicias —verdaderas organizaciones criminales armadas con actuación política— era eliminar a Marielle para enviar un mensaje no solo al PSOL, sino a cualquier fuerza que se opusiera a la expansión de su poder territorial e institucional, el voto de Moraes deja claro que el crimen tuvo un propósito político: preservar el dominio y la influencia", señaló el diario carioca O Globo. "No es casualidad que, donde actúa la milicia, suele prevalecer la ley del silencio. El juicio, en este contexto, también tiene un simbolismo institucional: el de afirmar que la democracia reacciona".

Amnistía Internacional ha destacado la importancia de la sentencia del STF. “El juicio de los autores intelectuales de un crimen contra una defensora de los derechos humanos es un hito en la lucha contra la impunidad política y es necesario que este resultado se convierta en protección para todos los defensores de los derechos humanos en Brasil", dice un extracto de la nota, que califica el caso como "emblemático”. Para Amnistía, la condena "no será suficiente" en la medida que puede volver a repetirse. La acción de las milicias en la "ciudad maravillosa" deja como saldo anual decenas de muertos.

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