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Mazazo a la política económica

Trump replica al veto del Supremo con un arancel global del 10%: "Los jueces que votaron en contra son una vergüenza para EEUU"

El mandatario, furibundo especialmente con dos jueces conservadores que él nombró, usa un mecanismo distinto a la ley de emergencias para el nuevo gravamen

Trump considera "profundamente decepcionante" el fallo del Supremo contra sus aranceles

EFE

Idoya Noain

Idoya Noain

Nueva York
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Donald Trump ha reaccionado con ira y frustración a la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que este viernes ha tumbado buena parte de sus aranceles y ha arremetido contra los seis magistrados que han alcanzado la decisión.

"Me avergüenzo de los jueces que votaron en contra, son una vergüenza para nuestro país" ha dicho el presidente en una rueda de prensa en la Casa Blanca, donde ha insinuado también que los magistrados "se dejaron influir por intereses extranjeros y no han tenido el valor de hacer lo correcto", pero sin dar ninguna prueba que sustente esa idea.

"No son patriotas y no han sido leales a nuestra Constitución", ha añadido Trump, que ha señalado especialmente a las tres juezas nombradas por demócratas pero también a los tres nombrados por presidentes republicanos, incluyendo Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett, que nombró él. "Están siendo tontos y perros falderos de los RINOS (Republicanos solo de nombre) y los demócratas de izquierda radical".

Aunque no ha llegado a decir que se arrepienta de haber nombrado a Gorsuch y Barrett se ha lanzado furibundo contra ellos. “Su decisión ha sido terrible". ha dicho. "Creo que es una vergüenza para sus familias".

Aranceles del 10%

Más allá de los ataques a los magistrados, Trump se ha mostrado desafiante ante la nueva situación, ha dicho que la sentencia es "defectuosa" y "profundamente decepcionante" y ha asegurado que tiene "alternativas". "Voy a ir en una dirección diferente", ha avanzado, "Solo es un proceso un poco más largo".

De hecho, y dando muestras de que sigue creyendo que puede hacer lo que quiera sin importar lo que digan el Congreso o la Justicia, ha anunciado que este mismo viernes va a firmar una orden para imponer un arancel global del 10% sobre los que ya impone EEUU y que no han sido tumbados por el Supremo.

Para ello va a apelar a la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, un mecanismo diferente de la ley de emergencia rechazada por el Supremo y que nunca se ha usado previamente para imponer gravámenes. Según esa normativa, los gravámenes extra solo se podrían aplicar durante 150 días, tras lo que necesitan ser ratificados por el Congreso.

Pese a ello, Trump insiste en su autoridad y en la rueda de prensa ha dicho: "No tengo que trabajar con el Congreso. Tengo el derecho de imponer aranceles". Se trata de un argumento legalmente falso y que choca de frente con el recordatorio sobre la separación de poderes que este viernes el Supremo ha incluido en su decisión, pero nada de eso parece calar en el republicano, que también ha proclamado: "tenemos el derecho de hacer prácticamente cualquier cosa que queramos".

El mandatario, además, ha defendido que su nuevo camino va a ofrecer "certidumbre" a la vez que ha denunciado la sentencia del Supremo por no aclarar qué pasa ahora con los aranceles que ya se han pagado, y que las empresas importadoras pueden reclamar. "Acabaremos pasando en los tribunales los póximos cinco años", ha criticado con frustración y haciéndose eco de las advertencias sobre el potencial "desastre" de las que ha alertado uno de los tres jueces opuestos a la sentencia, Brett Kavanaugh, el único de los que él nombró al que ha alabado profusamente.

"Puto tribunal"

Trump, que ha comparecido flanqueado por su secretario de comercio, Howard Lutnick y su representante comercial, Jamieson Greer, no ha ocultado su rabia pero ha tratado de contenerla, al menos para sus parámetros. Ha intentado ceñirse en sus declaraciones iniciales a notas que llevaba escritas, aunque también se ha salido del guion. Ha contestado luego preguntas de la prensa

Antes, en privado, su ira había estallado, según han revelado personas que estaban con él cuando ha conocido la decisión del Supremo, durante una reunión con gobernadores, que se había celebrado sin presencia de periodistas y que ha acortado para preparar la respuesta pública.

Fuentes de CNN han explicado a la cadena que la frustración del presidente ha ido creciendo y ha ido poniéndose cada vez más furioso y en la reunión con los gobernadores se ha lanzado en una diatriba contra el Supremo y ha llegado a decir “puto tribunal”.

La prensa había estado presente en el inicio de la reunión, que se ha iniciado media hora antes de que el Supremo publicara su sentencia, pero Trump ha hecho que tuvieran que abandonar la sala. Antes de que los periodistas se fueran solo ha contestado a una pregunta sobre el potencial ataque militar a Irán. “Supongo que puedo decir que lo estoy considerando”, ha dicho.

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