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Escándalo mundial

Mansiones, islas y un piso en París: las imágenes de los principales lugares del 'caso Epstein'

Los archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, entre los que se incluyen 180.000 fotos y 2.000 vídeos, han permitido mostrar la ostentosa vida del magnate y agresor sexual

Una de las salas de la mansión de Jeffrey Epstein en Manhattan que servía de comedor.

Una de las salas de la mansión de Jeffrey Epstein en Manhattan que servía de comedor. / Departamento de Justicia de EEUU

Javier Ojembarrena Alba

Barcelona
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Durante años, la trama de abusos sexuales y tráfico de personas protagonizada por el pederasta Jeffrey Epstein extendió sus tentáculos desde Estados Unidos hasta Europa. Desde su residencia de Manhattan, en Nueva York y su mansión en la isla de Saint Little James en las Islas Vírgenes estadounidenses, hasta su centro de operaciones en el barrio de Matignon, en París, aquella trama afectó a cientos de mujeres, algunas de ellas menores de edad.

Ahora, casi seis años después del arresto y suicidio de Epstein, y tras la desclasificación de millones de archivos relacionados con el caso por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ por sus siglas en inglés), se ha logrado una muestra hasta entonces desconocida de cómo eran los lugares principales donde el magnate y pederasta neoyorquino llevaba a cabo sus fiestas y se codeaba con personalidades como el expríncipe Andrés de Inglaterra; el ex primer ministro noruego Thørbjorn Jagland o el expresidente de EEUU, Bill Clinton.

En pleno Upper East Side, y a pocos metros de la Quinta Avenida, la arteria más lujosa y cotizada de Manhattan –también conocida como la "avenida de los millonarios"–, Epstein usaba esta residencia palaciega, adquirida en 1998, como principal centro de operaciones y como sede de reuniones en las que participaron figuras como el ex primer ministro de Israel Ehud Barak; y el director de cine Woody Allen

Escultura de una mujer vestida de novia en el interior de la mansión de Jeffrey Epstein en Manhattan

Escultura de una mujer vestida de novia en el interior de la mansión de Jeffrey Epstein en Manhattan / Departamento de Justicia de Estados Unidos

Una pequeña mansión de estilo neoclásico francés y siete pisos en pleno corazón de Nueva York, donde el magnate y delincuente sexual celebraba encuentros con personalidades en los que se había mujeres jóvenes, algunas de las cuales trabajaban como sus ayudantes; y donde se refugió tras su puesta en libertad en 2009, después de cumplir 13 meses en una prisión de Florida por haber forzado a una adolescente de 14 años a prostituirse

Según relató 'The New York Times' en agosto de 2025, Epstein llenó de excentricidades aquella casa. Exponiendo, entre otras cosas, decenas de prótesis oculares enmarcadas, la escultura de una mujer vestida de novia y agarrada a una cuerda que colgaba en pleno atrio central; y ostentosas sillas con estampado de leopardo alrededor de una gran mesa rectangular donde cenaba con sus invitados. Tras su muerte, aquel palacete urbano se vendió por 51 millones de dólares pese a que su precio de mercado era mucho mayor. 

Ubicada a escasos dos kilómetros del club privado del presidente de EEUU, Donald Trump, en Mar-a-Lago, la residencia de Epstein en esta localidad se convirtió en el epicentro de la investigación policial que le llevaría por primera vez a prisión. Una propiedad junto al mar, adquirida en 1990 y derruida en 2021, donde el depredador sexual y su socia, Ghislaine Maxwell –condenada a 20 años de cárcel–, coincidieron con Trump y su mujer, Melania, como muestra una de las miles de imágenes publicadas por el DOJ. 

Exterior de la mansión de Jeffrey Epstein en Palm Beach, Florida

Exterior de la mansión de Jeffrey Epstein en Palm Beach, Florida / Departmento de Policía de Palm Beach

Fue precisamente en aquella mansión donde Epstein llevó a cabo buena parte de los abusos. Forzando a decenas de mujeres y menores de edad a realizar masajes y otros trabajos con claras connotaciones sexuales. De hecho, fue en Palm Beach, Florida, donde salieron a la luz las primeras denuncias en 2005 y donde se establecieron las primeras investigaciones que desembocaron en su detención en 2019. 

Pero entre todas las pertenencias de Epstein, las que más destacaron fueron las de las Islas Vírgenes estadounidenses: Little Saint James y Great Saint James. Dos espacios completamente aislados que utilizó para ocultar aquella trama de abusos sexuales y tráfico de personas. Especialmente en Little Saint James, donde construyó un amplio complejo residencial al estilo de resort vacacional, dotado de una gran mansión, numerosas villas y hasta un helipuerto y demás estructuras que facilitaran el acceso a la isla. 

Imagen de la parte exterior de la mansión de Jeffrey Epstein en la isla de Little St. James

Imagen de la parte exterior de la mansión de Jeffrey Epstein en la isla de Little St. James / Departamento de Justicia de Estados Unidos

Allí, según las investigaciones policiales y los documentos desclasificados, Epstein creó todo un entramado que le permitía transportar impunemente a decenas de mujeres jóvenes y menores de edad que después eran forzadas a mantener relaciones sexuales con los invitados de sus fiestas.

Lejos de los lujos y el desenfreno de sus fiestas, en pleno interior de Nuevo México, Epstein contaba también con una residencia apartada que le servía como un enclave donde aislarse. Un gran rancho conocido como "Zorro Ranch" que según el DOJ contaba con miles de acres, una amplia mansión principal y múltiples estructuras como helipuerto, otras viviendas e instalaciones ecuestres.

Imagen aérea del rancho de Jeffrey Epstein en Nuevo México

Imagen aérea del rancho de Jeffrey Epstein en Nuevo México / Departamento de Justicia de Estados Unidos

Fuera de las fronteras de EEUU, Epstein extendió aquella trama criminal hasta Europa, donde captaba a decenas de mujeres y menores víctimas de aquellos abusos. En concreto, un apartamento en Matignon, París, muy próximo a los Campos Elíseos y valorado en unos 8 millones de euros, que adquirió en 2001.

En sus 800 metros cuadrados, Epstein mantuvo la estética ostentosa y la parafernalia común en el resto de sus residencias; y en cuyas paredes podían verse decenas de fotografías enmarcadas de niñas desnudas, algunas de ellas, incluso, junto al depredador sexual, según explicó un testico. Un "infierno" en Europa donde Epstein organizaba viajes en grupo y fiestas con chicas que provenían especialmente de Letonia, Ucrania o Rusia, y atraidas con el falso pretexto de que luego se convertirían en modelos.

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