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Guerra en Ucrania

Zelenski sopesa convocar elecciones y un referéndum sobre el acuerdo de paz negociado por EEUU

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski / Europa Press/Contacto/PRESIDENT OF UKRAINE

Ricardo Mir de Francia

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Barcelona
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La Casa Blanca tiene prisa por cerrar un acuerdo en Ucrania antes de las legislativas de noviembre en Estados Unidos y esa presión se trasladado a las autoridades en Kiev. El diario británico 'The Financial Times' publica este miércoles que Volodímir Zelenski pretende anunciar el próximo 24 de febrero, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión rusa, la celebración de elecciones, así como de un referéndum para que los ucranianos se pronuncien sobre el acuerdo de paz que prepara la Administración de Donald Trump. Esa información ha sido, sin embargo, desmentida más tarde por la oficina del presidente ucraniano, que ha supeditado cualquier anuncio a una mejoría de la seguridad en el país. "Mientras no haya seguridad, no habrá ningún anuncio", le ha dicho a RBC-Ukraine una fuente cercana a Zelenski.

Al margen de los desmentidos parece bastante claro que Kiev está seriamente planteándose ambas medidas ante el nuevo ultimátum que le habría impuesto la Casa Blanca: elecciones y referéndum antes del 15 de mayo o una posible retirada de las garantías de seguridad que negocia con Washington. Apoyándose en fuentes ucranianas y europeas, el diario británico sostiene que el Parlamento ucraniano ha empezado a preparar ambas votaciones para poder cumplir con los plazos. Un hito que requeriría, entre otras cosas, cambiar la ley para que puedan celebrarse los comicios a pesar de la vigencia de la ley marcial que lo prohíbe. A nadie se le escapa que el desafío es mayúsculo. Las elecciones tendrían que celebrarse bajo los constantes bombardeos rusos, con millones de ucranianos fuera del país y un 20% de su territorio ocupado por las tropas del Kremlin. Los ataques rusos mataron esta pasada madrugada a nueve personas, entre ellos tres bebés.

Hasta ahora Zelenski ha mantenido que no se dan las condiciones para votar con garantías, pero la presión de la Casa Blanca no parece dejarle muchas alternativas. El dirigente ucraniano aireó la semana pasada que rump quiere cerrar un acuerdo en el mes de junio como máximo. "Quieren hacerlo todo antes de junio para que la guerra acabe", dijo Zelenski. "Y quieren un calendario definido".

En Bruselas, la idea de poner las urnas no parece que acabe de cuajar. "Creo que celebrar elecciones mientras la guerra sigue en curso no es una buena solución", ha dicho este miércoles la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, a su llegada a una reunión con los ministros de defensa de los Veintisiete. La Estonia ha explicado que durante un proceso electoral se dan enfrentamientos entre facciones. "Si tienes un adversario literalmente atacándote desde el exterior, no puedes organizar unas elecciones", ha subrayado, "todos los esfuerzos tienen que ir a contrarrestarlo", informa Beatriz Ríos.

Concesiones territoriales

La celebración de elecciones es una vieja demanda del Kremlin, que califica al Gobierno ucraniano de ilegítimo, a pesar de haber sido elegido en unas elecciones democráticas, una de las argucias empleadas por Vladímir Putin para justificar su invasión. La Casa Blanca ha acabado haciendo suya esa demanda, una de las muchas que ha incorporado de la narrativa rusa. Los últimos comicios en Ucrania se celebraron en 2019 y desde entonces no se ha vuelto a votar. Las elecciones de marzo de 2024 se pospusieron por la vigencia de la ley marcial.

La popularidad de Zelenski ya no está en los niveles estratosféricos de los primeros años de la guerra. Los escándalos de corrupción en su entorno más cercano no le han ayudado en ese sentido, pero aun así mantiene el apoyo de la mayoría de ucranianos en las últimas encuestas. A finales del año pasado el presidente anunció que cualquier concesión territorial tendría que someterse a un plebiscito. Rusia y la Casa Blanca quieren que Ucrania renuncie como mínimo al Donbás y Crimea, parcialmente ocupadas por las tropas rusas desde 2014. Kiev solo mantiene hoy el control de una pequeña parte de la provincia de Donetsk. Una encuesta realizada el mes pasado por el Instituto Internacional de Sociología de Kyiv arrojó que el 55% de los ucranianos apoyan la idea del referéndum frente al 32% que se opone.

Toda la presión de la Casa Blanca se está centrando en Ucrania. Al menos, públicamente. Rusia no ha mostrado ninguna señal sobre su posible disposición a aceptar un alto el fuego. Esta misma semana su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que las negociaciones para un acuerdo en Ucrania están todavía lejos de fructificar. En cualquier caso, Kiev no quiere que Washington pueda acusarle de ser un obstáculo para la paz, algo que ya han sugerido en más de una ocasión Trump y sus lugartenientes.

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