Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Represión en la excolonia británica

La justicia de Hong Kong condena a 20 años de cárcel al magnate de los medios Jimmy Lai

El activista se ha convertido en uno de los símbolos de la persecución contra la oposición política

Archivo - El magnate de los medios de comunicación Jimmy Lai

Archivo - El magnate de los medios de comunicación Jimmy Lai / Liau Chung-Ren/ZUMA Wire/dpa - Archivo

Adrián Foncillas

Adrián Foncillas

Pekín
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Había aclarado su hija que cualquier sentencia diferente a la absolución equivaldría a la cadena perpetua porque roza la ochentena con una salud precaria. A Jimmy Lai, el celebérrimo y controvertido magnate de prensa, le ha condenado este lunes un tribunal hongkonés a 20 años de cárcel. No ha desvelado aún su abogado si apelará pero la casuística desaconseja el optimismo: los recursos suelen dilatarse durante años y sólo un acusado entre el centenar de juzgados con la nueva Ley de Seguridad Nacional ha sido absuelto. No hay más esperanza para Lai que un enjuague en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China.

Acaba el proceso con la pena más alta dictada en aplicación de aquella ley aprobada por Pekín para sofocar las revueltas violentas que empujaron a la isla hacia el precipicio en 2019. Tan sólo faltaba conocer la pena después de que Lai fuera declarado culpable en diciembre por los delitos de colisión con fuerzas extranjeras y sedición. Los jueces han descrito sus acciones como "conspiraciones premeditadas" que buscaban la audiencia local e internacional. Para organizaciones de derechos humanos y algunos gobiernos, su juicio es un flagrante ataque a la libertad de prensa y de expresión. Responden Hong Kong y Pekín que no examinaba su rol periodístico sino su activismo político durante aquellos fragorosos meses. Más en concreto, se juzgó su campaña internacional pidiendo sanciones contra los gobiernos de la isla y Pekín. Durante los dos años de proceso han sido examinadas sus reuniones con los halcones más recalcitrantes de la Administración Trump: el secretario de Estado, Mike Pompeo; el vicepresidente, Mike Pence; el asesor presidencial, John Bolton...

Lai merece un castigo ejemplar, según el fallo, porque no sólo participó en las conspiraciones sino que las dirigió. Su edad, su salud y los años ya servidos en confinamiento solitario, por otro lado, han recortado años a la condena. Siempre se declaró inocente por más pruebas que amontonara la fiscalía. Esta aportó más de un millar de artículos publicados en su diario, el 'Apple Daily', que prueban que "excitaba la desafección" al Gobierno. Tampoco le ayudó que seis trabajadores de su diario ya extinto sí admitieran que conspiraron con él para pedir sanciones y bloqueos a fuerzas extranjeras y participaron en acciones hostiles hacia Hong Kong. Sus penas han sido aligeradas por su "importante contribución" para condenar a su empleador.

Fractura social

Pocas figuras sintetizan mejor la fractura social en Hong Kong: un mártir de la libertad para unos, un vendepatrias para otros. "Lai usó el 'Apple Daily' para envenenar las mentes de la gente, incitar al odio, distorsionar los hechos, crear divisiones sociales, glorificar la violencia y pedir abiertamente sanciones para Pekín y Hong Kong", ha dicho este lunes John Lee, Jefe Ejecutivo del territorio. La sentencia, ha añadido, trae "una gran satisfacción a la gente". Muchos hongkoneses, en cambio, ven en esta sentencia el completado tránsito hacia "una ciudad china más". Desde Bruselas, Londres y Washington se ha exigido su libertad inmediata y desdeñado el proceso como "políticamente motivado".

Los hijos de Lai han reaccionado con desolación a la sentencia y recordado sus achaques. "Significa la destrucción total del sistema legal hongkonés y el final de la justicia", ha dicho Sebastien. Su hermana Clara ha hablado de un fallo "cruel" y adelantado que su padre "morirá como un mártir entre rejas". "He visto cómo se deterioraba dramáticamente", ha añadido. El tribunal le ha calificado como "física y mentalmente apto" a pesar de que tuvo que suspender una vista por sus fuertes palpitaciones.

Donald Trump, presidente estadounidense, ha escrito en sus redes sociales que se siente "muy mal" por la noticia y recordado que le pidió a su homólogo chino, Xi Jinping, que "considere su liberación". Trump prometió en campaña electoral que le sacaría de la cárcel pero no parece que integre ahora sus prioridades en las negociaciones comerciales. En abril, cuando visite Pekín, tendrá otra oportunidad.

Lai llegó a los 12 años a la isla como polizón en un pesquero huyendo de las hambrunas del continente. Encadenó trabajos menores, levantó un imperio textil multimillonario y, tras el aplastamiento estudiantil de Tiananmén, decidió combatir a Pekín desde la prensa. En 1995, dos años antes de que Hong Kong regresara a la Madre Patria, fundó el 'Apple Daily', el diario más fragoroso y popular de la excolonia.

Lai simbolizó la disensión en aquel Hong Kong que la Ley de Seguridad finiquitó. No quedan ya ni las cenizas del movimiento, con sus líderes repartidos entre el exilio y la cárcel. El cierre del 'Apple Daily' en 2021 se entendió como el fin de una era. Hong Kong ha pasado del puesto 18 en 2002 al 140 en la actualidad en la clasificación de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras.