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Hoy expira el START III

Expira el tratado de control de armas atómicas START tras tres décadas en vigor: “Aumenta el peligro nuclear”

"Washington y Moscú deberían al menos comunicar que se mantendrán voluntariamente dentro de los límites de armamento nuclear", dice a este diario David Cortright

"El final del START es un reflejo, quizá el resultado, del declive del orden internacional", apunta Jane Bouldenm

Un misil balístico intercontinental ruso Topol-M recorre la Plaza Roja durante el desfile del Día de la Victoria en Moscú, el 9 de mayo de 2008.

Un misil balístico intercontinental ruso Topol-M recorre la Plaza Roja durante el desfile del Día de la Victoria en Moscú, el 9 de mayo de 2008. / YURI KADOBNOV / AFP

Mario Saavedra

Mario Saavedra

Madrid
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Durante lo peor de la Guerra Fría (1945-1991), a los alumnos de los colegios estadounidenses se les hacían simulacros sobre cómo comportarse en caso de un ataque nuclear del enemigo soviético. El temor a un conflicto con estas armas apocalípticas formaba parte del imaginario colectivo. Ambos países desarrollaron un poderoso arsenal y se amenazaban con la "destrucción mutua asegurada", un incierto equilibrio de fuerzas que estuvo a punto de romperse en varias ocasiones.

Tras la implosión de la Unión Soviética, Washington y Moscú decidieron negociar un sistema de control nuclear, destinado sobre todo a minimizar los riesgos de una guerra por accidente. Frenaron la carrera nuclear y comenzaron a compartir información para reducir la desconfianza mutua. El objetivo era evitar una fatalidad desencadenada por un error de cálculo o por una "sorpresa estratégica" derivada de un "exceso de secretismo", según explica la página web del Departamento de Estado estadounidense. 

GEI200 GEISA (ALEMANIA) 17.06.05.: El ex canciller alemán Helmut Kohl (i), el ex presidente de la Unión Soviética Mikhail Gorbachov (c), y el ex presidente norteamericano George Bush (d), asisten a la ceremonia de entrega de los premios 'Point Alpha', en Geisa, Alemania, hoy viernes 17 de junio. Bush, Kohl y Gorvachov han recibido el premio en recuerdo a su destacada contribución a la unidad entre Alemania y Europa durante la Guerra Fría. EFE/Fabrizio Bensch / POOL. 06/07/05 (CARETO KOHL)POLITICA INTERNACIONAL. LIDERES POLITICOS. EX JEFES DE ESTADO. PERESTROIKA

GEISA (ALEMANIA) 17.06.05.: El ex canciller alemán Helmut Kohl (izq.), el ex presidente de la Unión Soviética Mikhail Gorbachov y el ex presidente estadounidense George Bush / FABRIZIO BENSCH / POOL / EFE

Con este espíritu en mente, George H. W. Bush y Mijaíl Gorbachov firmaron el 31 de julio de 1991 en Moscú el primer acuerdo de control nuclear, el START I (Tratado para la Reducción de Armas Estratégicas, por sus siglas en inglés).

Le sustituyó uno similar, el START II, acordado el 3 de enero de 1993 también por Bush y el presidente ruso, Borís Yeltsin. La tercera versión de ese acuerdo, el New START, la selló el presidente Barack Obama y su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, 8 de abril de 2010.

MOS03 MOSCU (RUSIA), 23.04.07.- Foto de archivo, tomada el 18 de junio de 1998, que muestra al ex presidente ruso, Boris Yeltsin (d), junto al ex presidente estadounidense, George Bush, durante un encuentro en el Kremlin, en Moscú, Rusia. El ex mandatario ruso, cuyo ascenso al poder marcó el fin del comunismo y la desaparición de la Unión Soviética, falleció de manera repentina hoy lunes 23 de abril a causa de un fallo cardiaco, según informó el Kremlin. Yeltsin había cumplido 76 años el pasado 1 de febrero. EFE/Str/Archivo. MUERE BORIS YELTSIN, EX PRESIDENTE DE RUSIA

MOSCU (RUSIA), 23.04.07.- Foto de archivo, tomada el 18 de junio de 1998, que muestra al ex presidente ruso, Boris Yeltsin (d), junto al ex presidente estadounidense, George Bush / STR / EFE

Ambos se dieron la mano en Praga para formalizar ese acuerdo de desarme, que ha estado en vigor hasta este miércoles 4 de febrero, tras una prórroga de cinco años en 2021. 

Ahora se entra en territorio ignoto. Las dos grandes potencias nucleares ya no están vinculadas legalmente a compartir información o a limitar sus arsenales ¿Se encamina el mundo a una nueva carrera por acumular armas nucleares sin límite? ¿Aumentará la desconfianza entre los dos titanes atómicos?

El presidente ruso, Vladímir Putin, ya suspendió las inspecciones y el intercambio de información en 2023, tras el apoyo de Estados Unidos a Ucrania para hacer frente a la invasión rusa. Ahora, Moscú ha propuesto extenderlo un año más. Donald Trump dijo que la idea le parecía bien, pero no la ha concretado en nada.

Así que, desde este jueves, las partes no están ya obligadas a cumplir con la transparencia y las limitaciones del Tratado.

Más de 10.000 cabezas nucleares

Estados Unidos tiene, que se conozca, 5.177 cabezas nucleares. Rusia, 5.459.

El Tratado New START no limita el número de cabezas nucleares, sino que pone umbrales operativos y sistemas de transparencia para generar confianza entre las potencias nucleares. 

Fija un máximo de 1.550 cabezas nucleares estratégicas desplegadas y un máximo de 700 sistemas de lanzamiento de esas cabezas (aviones, misiles balísticos intercontinentales y submarinos con capacidad de lanzamiento nuclear).

Además de esos límites, el New START incluye un sistema de verificación e intercambio de información pensado para reducir los mencionados errores de cálculo.

En este sentido, desde su entrada en vigor el 5 de febrero de 2011 y hasta el 1 de febrero de 2023, Estados Unidos y Rusia han realizado 328 inspecciones en el territorio del otro. Han participado en 19 reuniones de la Comisión Consultiva Bilateral, el organismo de revisión del Tratado. Y han efectuado 42 intercambios semestrales de datos sobre armas ofensivas estratégicas. En total, han intercambiado 25.449 notificaciones de hechos relevantes a la otra parte, todo según datos del Departamento de Estado estadounidense.

"Aumenta el peligro nuclear"

Todo eso es ahora historia. Las partes pueden seguir respetando el acuerdo voluntariamente, pero ya nada les liga contractualmente. Son poco probables las inspecciones o el intercambio de información. 

"La expiración del tratado New START aumenta el peligro nuclear global", apunta a EL PERIÓDICO David Cortright, profesor del Instituto Reppy para los Estudios de la Paz y los Conflictos de la Cornell University. "Esto queda patente en la reciente decisión del Bulletin of Atomic Scientists de adelantar su famoso 'reloj del apocalipsis' para acercarlo más a la medianoche [una metáfora del apocalipsis nuclear]: hay un riesgo creciente asociado a las armas nucleares".

A Putin y Trump se les acaba el tiempo para salvar el último tratado de desarme nuclear

Vladímir Putin y Donald Trump, durante una reunión en Alaska (Estados Unidos) / .

Existe una solución de continuidad sencilla. “Washington y Moscú deberían emitir declaraciones ejecutivas paralelas en las que indiquen que se mantendrán dentro de los límites de armamento del New START aunque el tratado ya no tenga fuerza legal”, apunta Cortright, que también es profesor emérito del Instituto Kroc de Estudios Internacionales sobre Paz de la Universidad de Notre Dame

No hay señales de que nada así vaya a ocurrir. A pesar de la mencionada oferta de extensión voluntaria hecha en septiembre por Putin, Trump no ha dado ninguna respuesta oficial. "Hace falta una acción estadounidense ahora. Si Washington dice que sí al 'da' de Moscú, puede evitar una carrera armamentística sin restricciones y aumentar la seguridad global", concluye Cortright.

"Reflejo del declive del orden internacional"

Lo cierto es que el final de ese tratado histórico se produce en uno de los momentos más inciertos de la escena geopolítica internacional. 

La nueva Administración estadounidense está dinamitando sistemáticamente las estructuras multilaterales que el país había defendido desde la Segunda Guerra Mundial. Trump ha ordenado sacar a Estados Unidos de decenas de instituciones de Naciones Unidas y de acuerdos internacionales, como los de París para el clima. Impulsa el descrédito de la ONU con discursos en los que advierte que sus decisiones no le vinculan, y crea estructuras de decisión paralelas como la llamada Junta de Paz, un club de líderes al que tan solo se ha adscrito una decena de países de segundo orden. Mientras, Putin mantiene su invasión a gran escala de Ucrania.

La extinción del New START no es la excepción, sino la regla. En los últimos años han ido decayendo tratados históricos como el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, que eliminó en gran medida el despliegue en Europa de armas nucleares de alcance corto e intermedio. También han muerto el Tratado de Cielos Abiertos, que permitió a los países firmantes, incluidos EEUU y Rusia, realizar vuelos de reconocimiento sobre el territorio del otro para vigilar sus fuerzas militares; y el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa, que fijó topes al número de tanques, tropas y sistemas de artillería que Rusia y la OTAN podían desplegar en el continente.

"El final del Nuevo START es un reflejo, quizá el resultado, del declive del orden internacional", opina para este diario Jane Bouldenm profesora de Ciencia Política del Royal Military College de Canadá. "Los instrumentos jurídicos como los tratados ya no se valoran ni se persiguen del mismo modo que en el pasado, y eso refleja hasta qué punto la comunidad internacional ya se encuentra en una situación en la que es frágil la base sobre la que se ha sostenido el orden internacional desde la Segunda Guerra Mundial".

No hay movimiento o impulso "por ninguna de las dos partes" para avanzar hacia los siguientes pasos. "Es posible que sigan respetando los términos del tratado de manera informal. Y probablemente, esto sea lo mejor que podemos esperar por el momento", añade Bouldenm. "Creo poco probable que EEUU inicie negociaciones serias mientras Trump sea presidente. Ha tenido poca suerte intentando que Putin se moviera hacia la paz en Ucrania. Hay pocos indicios de que vaya a tener más suerte con un acuerdo sobre armas nucleares".

La falta de esfuerzo por parte de Estados Unidos y Rusia para negociar uno nuevo de remplazo es interpretada, además, como una violación del artículo VI del Tratado de No Proliferación. Pero, en el nuevo orden internacional en el que Washington y Moscú defienden que la paz se garantiza por el uso de la fuerza, la expiración del Nuevo START parece definitiva.

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