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Pesadilla para la monarquía nórdica

La amistad de Epstein con Mette-Marit y el juicio por violación contra el hijo de la princesa sacuden a la casa real de Noruega

El nombre de la esposa del príncipe heredero sale unas 1.000 veces en los documentos desclasificados del pederasta, con quien se relacionó entre 2011 y 2014, cuando ya había sido condenado por prostitución de una menor

La princesa Mette Marit de Noruega, en una imagen de archivo.

La princesa Mette Marit de Noruega, en una imagen de archivo. / FREDERIC KERN / CONTACTO / EUROPA PRESS

Gemma Casadevall

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Berl
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No deja de ser paradójico que Donald Trump y Noruega compartan un problema: Jeffrey Epstein. El país nórdico, al que el presidente acusa de 'negarle' el Nobel de la Paz, asiste a una crisis sin precedentes de su monarquía derivada de los vínculos entre la princesa Mette-Marit con el pederasta y multimillonario estadounidense, muerto en 2019. Entre los tres millones de documentos ahora desclasificados se cita unas 1.000 veces a la esposa de Haakon, heredero del rey Harald. Mette-Marit y su amigo se cruzaron decenas de correos que van del flirteo a las confidencias entre dos almas aparentemente gemelas. Fue en un pasado no tan remoto, cuando Epstein ya había sido juzgado y condenado por prostitución de una menor.

Estas revelaciones sacuden Oslo en una semana que se perfilaba ya terrible para la princesa. Meses después de su detención, se abre este martes el juicio por casi 40 cargos que van de violación a agresiones físicas y tráfico de drogas contra su hijo mayor, Marius Borg Hoiby, de 29 años. Al expediente policial del acusado se ha sumado a ultima hora otra agresión corporal, amenazas con cuchillo y quebrantamiento de una orden de alejamiento. El hijo de Mette-Marit fue arrestado la noche del domingo. El juez ha ordenado cuatro semanas de prisión preventiva para el detenido, quien anteriormente había admitido ya problemas con las drogas y el alcohol, además de transtornos psíquicos.

El nuevo altercado de Marius Borg Hoiby agrava el cúmulo de escándalos en que ha quedado envuelta la casa real noruega a través de la esposa de Haakon. Los vínculos pasados de Mette Marit con Epstein se conocían. De hecho, la princesa pidió ya perdón en 2019 por su falta de criterio a la hora de elegir amistades. El sábado pasado volvió a hacerlo, mientras las prensa nórdica filtraba nuevos contenidos embarazosos, incluidos los comentarios de Mette-Marit a Epstein recomendándole París como capital idónea para el adulterio o brindándole consejos sobre amores con mujeres noruegas.

No es Mette-Marit la única figura de la vida pública noruega comprometida por sus relaciones con Epstein. Del exprimer ministro del país y expresidente del Comité Nobel de la Paz, Thorbjørn Jagland, ha salido a relucir una conversación sobre mujeres en Albania. El primer ministro noruego, el laborista Jonas Gahr Store, ha apremiado a la princesa y al político a aclarar lo ocurrido.

Proceso por agresiones sexuales y drogas

Los delitos del hijo que Mette-Marit aportó a la familia real, a raíz de su matrimonio en 2001 con Haakon, llevan meses llenando portadas de la prensa sensacionalista y de los medios serios nórdicos. A la primera agresión a su novia de entonces siguieron otras denuncias por ataques a otras mujeres, incluidas exparejas. La imagen del joven algo insolente, pero atractivo, plagado de tatuajes y vistiendo esmoquin se alternó en los tabloides con otras fotos suyas en fiestas, con el torno desnudo, empuñando una pistola y con fajos de billetes en la cintura.

Marius Borg Hoiby es más que un lamparón sobre la casa real noruega, aunque formalmente no es miembro de ésta. Complica la reputación de una monarquía moderna y seria, cuyo rey, Harald, de 88 años, ha cancelado repetidamente actos oficiales por razones de edad y de salud. La abdicación de la reina Margarita de Dinamarca en favor de su hijo Federico, en 2024, alimentó ya entonces los rumores de un destino parecido para Haakon. Las indiscreciones cruzadas ahora entre Mette-Marit y Epstein arrojan dudas sobre sus criterios o valores privados.

Las confidencias entre la princesa y Epstein, quien apareció muerto en su celda mientas esperaba sentencia por delitos sexuales contra menores, arrancan en 2011 y se prolongan hasta 2014. Para cuando empezó esa amistad, el empresario ya llevaba años bajo sospecha y había sido enjuiciado y declarado culpable, en 2008, por un caso de prostitución de una menor.

Especialmente desafortunados suenan algunos comentarios de Mette-Marit sobre la educación de su hijo: "¿Es inapropiado que una madre sugiera a su hijo de 15 años un fondo de pantalla con dos mujeres desnudas en una tabla de surf?", reproduce el diario noruego 'VG'.

Se sabe además que Mette-Marit pernoctó durante cuatro días con una amiga en la casa de Epstein de Palm Beach, el escenario de las agresiones sexuales a menores. Fue en ausencia de éste. Pero apunta a que cultivó con el empresario un grado de amistad que "salpica la reputación de la institución más respetada del país", escribe el columnista Sigurd Falkenberg Mikkelsen, de la televisión pública noruega NRK. "Demostré falta de criterio. Es simplemente vergonzoso. Lamento profundamente haber tenido contactos con Epstein", escribió la princesa este fin de semana, en un comunicado emitido por la casa real.

El peor momento posible

El juicio contra Marius Borg Hoiby, fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con Haakon, deriva de su primera detencion por violencia contra una exnovia. Inicialmente se le imputaron una veintena de cargos, pero el cómputo fue subiendo hasta 38 delitos, sin contar el altercado del domingo. Hay una decena de personas afectadas por unos delitos que en Noruega pueden acarrear condenas de hasta 16 años de cárcel.

A su detención en agosto por agresión, que atribuyó a los efectos del alcohol o drogas, siguieron revelaciones de otras presuntas agresiones sexuales a cuatro mujeres, ocurridas mientras dormían o bajo los efectos del alcohol, y a las que en algunos casos filmó. La semana pasada se presentaron otros seis cargos contra él, uno de ellos por haber transportado en 2020 tres kilos y medio de marihuana.

A su juicio no se espera la asistencia de Mette-Marit ni de su marido. Durará previsiblemente siete semanas. Y por supuesto alcanzará una resonancia mediática enorme. Haakon y su esposa emitieron hace unos días un comunicado en solidaridad con las personas afectadas y celebrando que el Estado de derecho noruego garantice un juicio limpio e igualdad de responsabilidades a todo ciudadano. Se recordaba también que Marius no es miembro de la casa real. Pero sí una "persona importante" de la familia.

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